• Digiscoping: acercando la realidad
  • Practicando el digiscoping
Tan lejos, tan cerca

Equipos y accesorios para el digiscoping

 
13
JUN 2007

Aparte del telescopio y la cámara digital, para la práctica del digiscoping tendremos que valernos de una buena serie de accesorios. Se trata en la mayoría de los casos de herramientas imprescindibles -oculares, adaptadores, trípodes, buscadores- para configurar un equipo que nos permita conseguir capturas aceptables en todas las circunstancias.

Ya vimos en el primer artículo que la base del digiscoping está conformada por el empleo de un buen telescopio de observación terrestre o astronómico, acoplado mediante un adaptador específico a una cámara digital compacta o réflex.

Aparte de estos elementos fundamentales, hay otros que son necesarios para completar un buen equipo de digiscoping.

Foto: Adolfo Marpez
Detalle de la conexión -mediante adaptador- de una Nikon D200 al ocular zoom del Zeiss 85 FL.

Respecto a los telescopios, cabe puntualizar que los terrestres de observación son equipamiento común hoy en día, ya que están muy solicitados entre los aficionados y profesionales de las disciplinas ambientales. Ello se debe a sus excelentes prestaciones (sobre todo su potencia), que permiten realizar observaciones precisas a cortas y largas distancias.

Sí es cierto que algunos modelos astronómicos también brindan resultados satisfactorios en sus versiones terrestres, aunque adolecen de la gran luminosidad que aportan aquéllas.


  Publicidad  
Las principales características ópticas de los telescopios terrestres (potencia, luminosidad, campo de visión, transmisión de la luz y el color, nitidez, carcasas.) harán que nos decidamos por su elección.

Los oculares, de aumento fijo o variable (léase zoom), también son un componente importante del equipo. Además, siempre deben ser intercambiables para que podamos combinarlos con el cuerpo del telescopio, al igual que se hace con los objetivos de una cámara réflex.

Los oculares de tipo zoom presentan rangos de potencia variables. Dado que proporcionan excelentes prestaciones y una gran versatilidad, suelen ser los seleccionados por los usuarios que quieren alternar tanto la fotografía como la observación.

Foto: Adolfo Marpez
Los telescopios construidos con fluorita eliminan totalmente las aberraciones cromáticas.

Es imprescindible emplear un buen adaptador para conseguir un perfecto acoplamiento entre la cámara y el telescopio. Del óptimo ajuste entre estos elementos dependerá que no se transmita movimiento a la cámara y, por tanto, que no tengamos que disparar siempre a velocidades altas para evitar fotos movidas o trepidadas.

El adaptador más aconsejable está basado en una montura tubular de aluminio formada por dos piezas: una de ellas enroscada a la base del ocular; la otra, al objetivo de la cámara. Deslizándose entre sí, ambas permiten ejecutar una rápida conexión y desconexión.


  Publicidad  

"Digiscoping. Técnica fotográfica con telescopio"
  Adolfo Marpez
  Nueva comunicación. 2006
Con respecto al acoplamiento de las réflex digitales, el mejor sistema es el de "foco primario", consistente en usar un adaptador que una la cámara al telescopio mediante un simple anillo T2. Muchas marcas disponen de este sistema, más conocido como "photo adapter".

En cuanto al sistema "afocal", el aplicado a las compactas, la papeleta se resuelve mediante un objetivo estándar 50 mm f1.4 ó f1.8, con una rosca de 52 milímetros para el empleo de filtros a los que podamos acoplarla.

Foto: Adolfo Marpez
Detalle de adaptación de la Sony Cyber-shot DSC-W100 al ocular 20-60x del Zeiss 85 FL.

Tendremos que contar asimismo con un sistema de soporte del equipo lo más estable posible, sobre todo en lo tocante al trípode y el cabezal.

Algunos trípodes de Manfrotto y Gitzo son los más aconsejables. De entre ellos, el más empleado es el Manfrotto 055 NAT, suficientemente robusto y estable. Hay también trípodes de fibra de carbono, mucho más ligeros y fáciles de transportar, como los Manfrotto 440 Carbono N One y el Gitzo Mountaineer Carbon G, aunque no son precisamente económicos.

Los cabezales por excelencia son el Manfrotto 501 Pro y su sucesor, el 503 Pro, así como el 701 Pro, más ligero y barato. Todos son del tipo cabezal de vídeo, con movimientos fluidos que permiten realizar un seguimiento seguro y rápido, además de una fijación inmediata una vez encuadrado el sujeto a fotografiar.

Foto: Adolfo Marpez
Trípode Manfrotto 055, con un cabezal 501 Pro y un buscador Z-Point.

Otro accesorio a tener en cuenta si trabajamos a pleno sol con una cámara compacta es un parasol para sombrear la pantalla LCD y evitar los molestos reflejos. Hay ciertos modelos, como el DigiViewer, que no sólo anulan los reflejos de la luz solar, sino que además magnifican la imagen del monitor para mejorar el enfoque.

Un visor-buscador para localizar y centrar al sujeto con rapidez, sobre todo cuando se trata de aves pequeñas y nerviosas, nos ayudará mucho en determinadas circunstancias. Cabe citar en este capítulo el Z-Point de Zeiss, que proyecta mediante un puntero LED un haz rojo sobre el sujeto que no resulta para nada molesto.

Foto: Adolfo Marpez
Un equipo robusto y bien equilibrado evitará que las fotos salgan movidas o trepidadas.

Disponer de tarjetas de memoria con capacidad suficiente para guardar al menos toda una sesión diaria de campo también es de suma importancia.

Dada la facilidad con que se averían estos dispositivos, y con el objetivo de mitigar la gravedad de una eventual pérdida de material, llevar varias unidades de menor cabida es más aconsejable que pertrecharse con una sola tarjeta de alta capacidad.

Debemos tener en cuenta que muchas cámaras presentan la opción de capturar en formato RAW, por lo que cada vez necesitaremos tarjetas de mayor capacidad. Así las cosas, a la hora de viajar nos encontraremos con el inconveniente de que nuestras tarjetas de memoria se irán agotando sin que podamos volcar su contenido en un ordenador.

Foto: Adolfo Marpez
El Epson P-4000 es uno de los discos duros portátiles con pantalla LCD más utilizados.

Para resolver este problema podemos llevar un ordenador portátil para transferir las fotos al disco duro y formatear seguidamente la tarjeta.

Una opción más práctica es recurrir a un disco duro portátil. Entre los más conocidos está el X-Drive, que se entrega con 20, 40 ó 60 GB. También dan buenos resultados los Epson P-4000 y P-5000, el Image Tank y el Rimax DFS Plus.

Adolfo Marpez es autor de "Digiscoping. Fotografiar la naturaleza a través del telescopio" y "Digiscoping. Técnica fotográfica con telescopio". Es también el responsable de fotodigiscoping.info, que congrega a los practicantes de esta técnica y en cuyo foro puede consultarse cualquier duda al respecto.

Los artículos de la serie "Tan lejos, tan cerca" salen publicados, normalmente, el segundo miércoles de cada mes.

Artículos relacionados (1)
Tan lejos, tan cerca
23 / MAY 2007
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar