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SONIMAGFOTO 2007: REPORTAJE

Sonrisas (y alguna lágrima)

 
5
OCT 2007
Álvaro Méndez / Iker Morán   |  Barcelona

Aunque probablemente no tardará en convertirse en la nueva moda de la temporada, la detección de sonrisas es -por ahora- una rareza sólo presente en algunas compactas de Sony y Olympus. Aprovechando la celebración de Sonimagfoto, QUESABESDE.COM ha puesto a prueba el mecanismo de las dos marcas para comprobar si, detrás de esta divertida función, se esconde algo que pueda resultar mínimamente útil.

Además de un montón de megapíxeles, la última hornada de cámaras compactas trajo consigo una nueva función que lleva más allá el sistema de detección facial. Bautizada como detección de sonrisas, consiste en la activación automática del obturador de la cámara cuando el sujeto encuadrado -efectivamente- sonríe.

QUESABESDE.COM ha aprovechado la presencia en Sonimagfoto de dos de las primeras cámaras que implementan esta tecnología, la Sony Cyber-shot DSC-T200 y la Olympus FE-280, para someterlas a una breve prueba de campo.

La comparación entre ambas, hay que reconocerlo, resulta un poco injusta, pues la diferencia de precio entre la T200 y la FE-280 (la segunda cuesta casi la mitad que la primera) es considerable.

Sirvan estos primeros experimentos para intentar dilucidar si la detección de sonrisas es una herramienta realmente útil o una curiosidad más que añadir a la lista de discutibles reclamos de la cámara.

Divertido, sí, pero poco útil
Vaya por delante nuestro escepticismo sobre la utilidad real de un mecanismo de este tipo. Como arma de marketing es realmente impagable. De hecho, resulta especialmente indicado para ofrecer un titular jugoso a los medios generalistas o una pieza divertida para las televisiones que se acercan estos días a Sonimagfoto.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La Olympus FE-280 (arriba) y la Sony Cyber-shot DSC-T200, juntas en Sonimagfoto 2007.

No obstante, más allá de la novedad y de lo curioso que resulta en un primer momento, su utilidad real no pasa de lo meramente anecdótico. O al menos ahora, que el sistema se encuentra en su primera fase de implementación práctica.

Sony Cyber-shot DSC-T200
Sony Cyber-shot DSC-T200
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Olympus FE-280
Olympus FE-280
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Habrá que esperar para ver si, tal y como ocurrió con el control táctil o incluso la detección facial, acaba por ser una prestación habitual más.

Similar, pero con matices
Aunque los sistemas empleados por Sony y Olympus parten de una misma premisa -detectar la sonrisa y disparar automáticamente- hay ciertas diferencias de funcionamiento que merece la pena comentar.

El acceso a esta función no es en absoluto intuitivo en ninguna de las dos cámaras. De hecho, quienes desconozcan su existencia tal vez no sospechen que se encuentra oculta como un modo escénico más.

Olympus FE-280 y Sony Cyber-shot DSC-T200
Olympus FE-280 y Sony Cyber-shot DSC-T200
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Olympus FE-280 y Sony Cyber-shot DSC-T200
Olympus FE-280 y Sony Cyber-shot DSC-T200
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Una vez localizado, el sistema de Sony requiere un primer toque al botón de disparo para que el mecanismo se active. A partir de este punto, bastará con encuadrar la escena, esperar que se detecte el rostro de la persona retratada y que ésta sonría.

En el caso de Olympus, por el contrario, el sistema entra en acción con sólo seleccionar el modo escénico. A partir de ese punto, la secuencia es parecida: detección facial y sonrisa. Sin embargo, en este caso se disparan tres fotos consecutivas automáticamente para que el usuario pueda escoger la mejor de ellas.

En acción
Teniendo presente la diferencia de precio antes citada, resulta bastante evidente la mayor velocidad del modelo firmado por Sony a la hora de detectar los rostros y, consecuentemente, reaccionar ante una sonrisa.

A la FE-280 por su parte, le cuesta un poco más definir los rasgos faciales, aunque es cierto que la modalidad de tres disparos puede resultar útil. Es importante, eso sí, tener cuidado con el uso del flash, puesto que en retratos muy cercanos podemos obtener imágenes excesivamente quemadas.

Sony Cyber-shot DSC-T200
Sony Cyber-shot DSC-T200
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Olympus FE-280
Olympus FE-280
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

De todos modos, los dos sistemas requieren unos gestos bastante exagerados por parte de la persona retratada. Sobre todo en el caso de la FE-280, una sencilla sonrisa no siempre consigue poner el marcha el obturador.

El modelo de Sony, por el contrario, ofrece tres modos de intensidad del proceso de detección y resulta demasiado propenso a disparar sin ton ni son una vez que se ha realizado la primera toma automática.

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