• Vivir más allá de las paredes
  • Drama en el Tour of Grace
Porfolio

La eterna espera

19

La soledad, la esperanza y el deseo de cambio son el hilo argumental de las cinematográficas imágenes de David del Val

28
SEP 2016

Hay quien sostiene que la vida es una eterna espera, un fluir en el tiempo aguardando pacientemente a que ocurra algo, a que alguna cosa cambie de repente. La espera, la soledad, la paciencia y también la esperanza son los hilos conductores de "Waiting Room", de David del Val, una serie de escenas protagonizadas por personas que esperan, en distintos lugares y con diferentes anhelos.

El fotógrafo leridano se asoma a ventanas y puertas o se parapeta tras aparadores de cristal para invadir la intimidad de sus retratados, para introducirse en su paciente trance y capturar ese momento de soledad e introspección. La iluminación tenue, tenebrosa y cinematográfica refuerza la idea de estar asistiendo a algo que nos es ajeno, a un universo que no es el nuestro.

"Soy consciente de que la estética y la técnica no son el principal motivo por el que preocuparse, pero como fotógrafo soy incapaz de pasarlas por alto"

Aún en proceso de desarrollo, "Waiting Room" es un proyecto que ha de adquirir un nuevo sentido cuando esté finalizado. Tal y como nos explica David del Val, las imágenes quedarán entrelazadas mediante dípticos con la idea de reforzar el significado de las fotografías, las historias y los universos personales de los retratados. La intención, según el autor, es crear con la fotografía relaciones ficticias entre vidas que, en la realidad, tal vez nunca lleguen a cruzarse.

Bodas, sesiones de moda, publicidad, foto artística… David del Val se enfrenta con solvencia a todo tipo de disciplinas fotográficas: "La mayoría de mis trabajos personales son muy diferentes entre sí. El lenguaje que utilizo en cada uno depende del tono que considero más adecuado para expresar lo que busco, así como la estética empleada. Hay grandes diferencias entre ellos, aunque también suelen tener ingredientes en común como la denuncia social, el humor, la soledad, el misterio o las huellas del pasado", explica.

También es fácil ver en su obra una constante estética fuertemente inspirada por la publicidad y el cine. Y es que el propio autor reconoce la clara influencia cinematográfica a la hora de hacer fotos, especialmente en lo que se refiere a las técnicas de iluminación: "El uso de la luz es algo que me preocupa especialmente y que me gusta cuidar mucho. Soy consciente de que la estética y la técnica no son el principal motivo por el que preocuparse, pero como fotógrafo soy incapaz de pasarlas por alto no solo en mi trabajo profesional, sino también en el personal."

David del Val trabaja actualmente con una Nikon D750 que, en sus propias palabras, "me aporta flexibilidad y polivalencia para los diversos campos fotográficos a los que me dedico".

Además, afirma que no se obsesiona con el equipo: "En cuanto encuentro una cámara que se adapta a mi manera de trabajar dejo de pensar en otras. No trabajo para las marcas; soy el que paga, así que lo que quiero es que las marcas trabajen para mí, y no me obsesiono con estar cambiando constantemente de material. Le doy la importancia que para mí requiere, para poder trabajar sin preocuparme por él y poder centrarme en lo realmente importante."

Casi todos los objetivos que utiliza son de focal fija, tales como el 35 mm f1.4 y el Sigma 85 mm f1.4, y suele iluminar sus fotos con dos flashes Triopo de 500 y 400 vatios capaces de funcionar sin cables y con una sincronización de hasta 1/4.000 segundos, lo que le permite trabajar en exteriores.

David del Val se autodefine como una persona un poco mitómana, y desde que se dedica a la fotografía ha seguido con pasión la obra de muchos fotógrafos: "En mi etapa más académica sentí admiración por algunos fotógrafos de la National Geographic, como David Alan Harvey o Steve McCurry. También me han fascinado la composición y la fuerza de las fotos de William Klein o la visión y la capacidad de análisis de Robert Frank. En los últimos diez años me veo más atraído por el trabajo de Gregory Crewdson, Eugenio Recuenco o de mi estimada y desaparecida Lynne Cohen."

Etiquetas
Fuentes y más información
19
Comentarios
Cargando comentarios