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Agenda fotográfica

"Family Love": dos décadas de amor y sufrimiento

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Foto: Darcy Padilla
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SEP 2014
Ivan Sánchez   |  Barcelona

Tras su paso por Visa pour l’Image y reconocido con múltiples premios internacionales, “The Julie Project” ha recalado este verano en Barcelona como uno de los platos fuertes del festival DOCfield>14, ampliado con nuevas fotos y rebautizado para la ocasión como "Family Love". Un colosal trabajo documental surgido del pertinaz seguimiento durante dos décadas de la atribulada vida de Julie Baird y su familia. “Les aprecio de verdad", diría Darcy Padilla, la autora de este admirado trabajo, dos años antes de que falleciera Julie tras una larga agonía.

Las fotografías sobre la vida de Julie Baird, desde su primera maternidad hasta su muerte (nada menos que 18 años de relato vital), conforman uno de los documentos gráficos más emocionantes que se han realizado en las últimas décadas. No solo porque logra meternos de un empujón en la vida de sus protagonistas, sino sobre todo por las dosis de empatía que genera en el espectador.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
El Centre d'Arts Santa Mònica de Barcelona acoge "Family Love" hasta mediados de septiembre.

Hace cuatro años que falleció Julie, y con ella terminó el grueso de un trabajo documental que Padilla ha continuado y que empezó con un encuentro casual casi dos décadas antes. La fotógrafa Darcy Padilla conoció a Julie Baird en el vestíbulo del hotel Ambassador en San Francisco, un edificio que en la práctica funcionaba como refugio de asistencia social para enfermos de sida, bebedores y gente sin posibilidades.

Julie, que contaba solo 18 años, acababa de tener a Rachel, su primera hija, y vivía con el padre de ésta. Ambos consumían drogas y eran portadores del VIH; afortunadamente la niña no recibió los anticuerpos de su madre. A este panorama había que añadirle un bagaje de infancia y juventud nada halagüeño.

"Conocí a Julie Baird el 28 de enero de 1993. Estaba en el vestíbulo del hotel Ambassador, descalza, con los pantalones desabrochados y con una criatura de ocho días en brazos. Vivía en un barrio de comedores sociales y habitaciones baratas"

the julie project
Foto: Darcy Padilla

Las fotografías sobre la vida de Julie Baird conforman uno de los documentos gráficos más emocionantes que se han realizado en las últimas décadas

Aquel primer encuentro plantó una semilla que dio varios frutos. El primero y más evidente fue “The Julie Project”. Padilla acababa de encontrar un sujeto que, con algún esfuerzo y un poco de tiempo, le abriría las puertas de su vida. Una vida que la propia autora define como “una historia compleja de múltiples hogares, sida, drogas, relaciones con abusos, pobreza, nacimientos, muertes, pérdidas y reencuentros”.

Se trata de un trabajo paciente y pertinaz, incisivo pero también tierno, desgarrador y en algunos aspectos esperanzador, muy personal y a la vez tan universal. Un reportaje que trasciende las barreras de la fotografía documental, un trabajo humanista con un alcance global, pues Padilla logra convertir a Julie en una persona cercana al espectador, en alguien con quien compartir sufrimiento e ilusiones.

Julie con su primera hija, Rachael, en 1994. | Foto: Darcy Padilla

Las fotografías, siempre en blanco y negro, en muchas ocasiones subexpuestas y con un aparente caos compositivo, son una propuesta visual acorde con el desorden y la angustia de la protagonista y ayudan a crear un clima de tensión a lo largo de todo el reportaje. El origen de esa angustia, que se palpa en todo el proyecto, nace del miedo de Julie a que los servicios sociales le retiren la custodia de sus hijos. Tuvo seis, de los cuales solo pudo conservar consigo a la pequeña Elyssa.

“The Julie Project” comparte una característica esencial con muchos proyectos de larga duración: evoluciona con el tiempo, igual que el planteamiento de su autor. En 2008 los padres adoptivos de Jason Jr., su quinto hijo, conocieron su historia a través de las fotos de Padilla y decidieron conocer a Julie. A partir de aquel momento la autora se replanteó el objetivo del reportaje: era necesario brindar un espacio que facilitara el reencuentro con el resto de los hijos de Julie que fueron dados en adopción.

Las fotografías de aquel efímero encuentro narran uno de los momentos más esperanzadores del trabajo. Como también lo es el reencuentro con el padre de Julie en Alaska tras más de 30 años. Julie se traslada allí con Jason, su compañero desde 1999 y padre de sus últimos cuatro hijos, en lo que parece el inicio de una nueva vida. Pero seis meses después su padre muere repentinamente. Ese instante marca el inicio del fin.

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Foto: Darcy Padilla
the julie project
Padilla acompaña sus fotos con pies de foto y documentos escaneados, como en estos dos significativos casos. En la imagen superior, Jason, la pareja de Julie durante los últimos años de su vida, junto a un informe de los servicios sociales que resume su compleja vida (abusos por parte de su padre, problemas con las drogas y el alcohol, aquejado por una grave enfermedad...). En la otra imagen, en reencuentro tras 31 años entre Julie y su padre, junto al anuncio que este último publicó para dar con ella. | Foto: Darcy Padilla

Un reportaje que trasciende las barreras de la fotografía documental, un trabajo humanista de alcance global

Es durante ese periodo cuando Padilla comienza a introducir fotografías más simbólicas que parecen predecir el desenlace de la historia. Ganan también mayor protagonismo narrativamente Jason, que permanecerá junto a Julie hasta el final, haciéndose cargo de ella, y su hija menor, Elyssa.

Julie murió en septiembre de 2010 después de una larga agonía que la autora se encarga de documentar con toda su crudeza, poniéndose de relieve la cercanía que ambas mantenían gracias a una amistad fraguada durante dos décadas. Se trata en su mayoría de imágenes de una Julie demacrada por la enfermedad y postrada en la cama, pero que en todo momento cuenta con el aliento de Jason y Elyssa.

Tras el fallecimiento de Julie, Darcy decidió continuar el proyecto. Pese a sus problemas mentales, Jason se hizo cargo en solitario del cuidado de Elyssa en una casa sin agua corriente ni electricidad, alejada de la civilización. Una historia en la que la fotógrafa norteamericana se implicó de lleno.

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Julie, postrada en la cama días antes de su muerte, en septiembre de 2010. | Foto: Darcy Padilla

Jason, que se esfuerza al máximo con Elyssa, sufrió abusos cuando era niño, fue adoptado y huyó de su nuevo hogar. Un trasfondo que ayuda a comprender las dificultades que tiene para educarla correctamente.

Las fotografías de Darcy dieron frutos de nuevo en 2011: la familia adoptiva de Jason conoció su historia y se puso en contacto con él. Jason y Elyssa se mudaron entonces a Oregón, a un piso en condiciones donde padre e hija se encontraban cerca de su nueva familia. Pero la imposibilidad de Jason de hacerse cargo de Elyssa determinó su acogida –a los tres años y medio de edad- por parte de su tía.

Julie Baird yace muerta en la cama. "Julie: no sé cómo tú y yo hemos llegado hasta aquí. Recuerdo el primer día que te vi, te tomé una foto y hablamos. Eras tan joven, recién convertida en madre, a quien quería conocer, documentar"

the julie project
Foto: Darcy Padilla

Esta segunda parte del reportaje le valió en 2012 a Padilla una mención de honor en el World Press Photo, reconocimiento que se suma al premio obtenido en la edición anterior de este mismo certamen, a un W. Eugene Smith Grant de fotografía humanitaria y a un Getty Images Professional Grant, entre otros. La fotógrafa ha seguido desde entonces documentando la vida de Jason, detenido por abusar presuntamente -él lo niega- de un menor.

La clave de “The Julie Project”, que Darcy Padilla presenta en su web dividida en varios períodos con anotaciones de conversaciones telefónicas, documentos escaneados y breves explicaciones de los momentos más significativos, radica sin duda en la amistad que las unió durante 18 años.

Solo así puede explicarse la cercanía y la entrega de la autora hacia el personaje, su compromiso inequívoco por documentar su vida desde un punto de vista honesto, humano y a la vez pragmático.

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Jason con su hija Elyssa en 2011. | Foto: Darcy Padilla
Silvia Omedes, presidenta de Photographic Social Vision e impulsora de DOCfield>14, valora en este mismo sentido el reportaje de Padilla: “Para nosotros es un ejemplo de trabajo documental honesto, comprometido y riguroso de colaboración entre la fotógrafa y su sujeto. Formal y conceptualmente es de lo mejor que se está viendo en reportaje documental de largo recorrido. Se ha premiado una larga carrera de compromiso y demuestra la capacidad de la fotografía para aportar cambios positivos en la sociedad.”

La exposición, inaugurada en junio y compuesta por más de un centenar de imágenes, permanecerá abierta en el Centre d'Arts Santa Mònica de Barcelona hasta el próximo 21 de septiembre. La entrada es gratuita.

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