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Entrevista
CRISTINA DE MIDDEL, FOTóGRAFA

"Hacer buenas fotos ya no basta"

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Foto: Cristina De Middel
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OCT 2014

Anduvo por la senda fotoperiodística durante varios años, pero la maleta artística que había llenado mientras estudiaba Bellas Artes pesaba demasiado. Fue así como Cristina De Middel se encaminó hacia una forma muy propia y distinta de contar con su cámara las historias más sorprendentes, a veces a medio camino entre la verdad y la ficción. Desde el intento en los años 60 de un país africano por viajar a la Luna hasta la recreación de una expedición al Ártico que fue un auténtico desastre. Antes de irse a preparar nuevas exposiciones en otros países y emprender nuevos proyectos a miles de kilómetros de su hogar, esta fotógrafa alicantina habló con Quesabesde de su carrera, de cómo ve el futuro de la fotografía y de las enormes posibilidades narrativas que esconde.

¿Cómo empezaste en esto de la fotografía y qué es lo que te ha mantenido en ella durante tantos años?

Me metí en la foto por casualidad. Lo que me gustaba y me sigue gustando es el dibujo de cómics: era mi especialidad cuando estudié Bellas Artes en la universidad. Para poder tener material visual en el que basar mis dibujos empecé a crearme un catálogo fotográfico. De ahí pasé a revelar mis propias fotos en casa en mi laboratorio, y una cosa llevó a la otra. Me enamoré de todo el proceso y fui dejando el dibujo para hacer más fotos. Y seguí con ello.

Cuando terminé Bellas Artes, no me sentía parte de la comunidad artística porque no me interesaban los discursos imposibles de comprender. Me encaminé hacia la fotografía porque era algo que me permitía contar cosas más cercanas, y entonces me interesé por el fotoperiodismo y estuve trabajando en este campo durante casi diez años.

Formada en Bellas Artes, De Middel eligió finalmente la fotografía como herramienta para contar historias. "No me sentía parte de la comunidad artística porque no me interesaban los discursos imposibles de comprender." | Foto: Cristina De Middel

Has trabajado para revistas como Colors y Squire, además de para varios periódicos.

Exacto. Creo que fui de las últimas fotógrafas en España a las que contrataron para entrar a formar parte de una plantilla. Combinaba los trabajos en periódicos con los que hacía para distintas organizaciones.

Hoy en día parece una utopía que un fotógrafo pueda vivir de su trabajo de un modo normal, con contrato incluido.

Pues sí, pero por muchas razones. Hay mucha oferta y mucha gente dispuesta a trabajar por menos. Algunos solo buscan tener la experiencia de ser fotoperiodista y regalan su trabajo. No estoy en contra de ello, pero es algo que contribuye a que lo de tener trabajadores en plantilla sea algo en vías de extinción.

Lo de que una publicación te mande al otro lado del mundo con todos los gastos pagados a hacer un reportaje parece que es algo al alcance de unos pocos privilegiados.

Pues ahora que he conocido a muchos más fotógrafos no es algo tan extraño. Hay más de los que parece, lo que pasa es que en España somos muy poca cosa. Pero en el resto del mundo eso no es algo tan extraño. Algunos tienen unos contratos que ya quisiera yo, y te pagan por cosas que aquí serían impensables.

Precisamente hay muchos fotógrafos españoles que han tenido que ir a otros países para buscarse la vida.

Si es que mercado hay, pero está fuera de España. Y a eso hay que sumarle el aumento en el número de fotógrafos. Y claro, el pastel es cada vez más pequeño.

Foto: Cristina De Middel
Imágenes de la serie "The party", con citas tachadas de Mao Tse-tung. | Foto: Cristina De Middel

¿Cómo se las apaña un fotógrafo hoy en día para vivir de lo que le gusta?

Siendo valiente, honesto y evitando los caminos que ya sabemos que no llevan a ningún lado. Yo puedo irme sola a Siria a hacer un reportaje sobre la guerra, pero si ya sé que nadie me lo va a comprar y que lo único que voy a tener son problemas, eso es una mala decisión. Seguramente tienes más posibilidades de publicar un reportaje en The New York Times de las fiestas de tu pueblo que otro que ya estén cubriendo todas las agencias del mundo.

Hay que ser honesto y analizar y conocer la situación. Hay que moverse, conocer a gente, ir a festivales… hacer un buen trabajo de networking, que es algo muy importante hoy en día. Con lo de hacer buenas fotos ya no basta. Quien hace buenas fotos es un talentoso, pero el que consigue salir adelante es también un buen empresario, alguien que sabe de marketing, de idiomas… En definitiva, aquel que es una pequeña empresa en sí mismo.

Si es que buenas historias las hay en todas partes. Es cuestión de saber reconocerlas y saber contarlas.

Claro. Es un poco eso. No quiero ser muy crítica con lo que se hace, pero creo que hay un poco de falta de honestidad con los temas que se tratan. Siempre he pensado que una buena historia es aquella sobre la que puedes estar hablando una hora sin enseñar ni una sola foto y sin que nadie se levante de la sala. Si eres capaz de contarla así, entonces ése es un buen tema para ti.

"Quien hace buenas fotos es un talentoso, pero el que consigue salir adelante es también un buen empresario, alguien que sabe de marketing"

Yo no podría estar, por ejemplo, hablando una hora sobre el conflicto de Siria porque no es un tema que me toque directamente y porque no tengo los conocimientos necesarios. Pero sí podría estar hablando durante horas sobre la manipulación de los medios o cómo se simplifica la realidad en los periódicos o cómo se consume la fotografía. Podría hablar durante horas sobre los temas que he experimentado y conozco. Esos serían buenos temas para mí.

La clave está en encontrar un equilibrio entre lo estético y lo interesante. El interés por la fotografía puede ser estético o puede llegar por el contenido. A mí me gusta la segunda opción. Me gusta que el público entienda lo que el fotógrafo le está contando, pero cada uno es libre de opinar como quiera. Hay sitio para todos. Yo me siento a gusto con esa fórmula.

Tu proyecto “The Afronauts” es un buen ejemplo de esta manera de ver la fotografía. Es una historia sorprendente narrada de un modo magistral.

¡Muchas gracias! Pero, bueno, hay gente que cree que con este proyecto me estoy metiendo con África. Con “The Afronauts” mi intención era contar algo sobre un tema que sí conocía: los clichés y los prejuicios que tenemos sobre este continente. Y lo hice hablando de cómo un país africano intentó viajar a la Luna en 1964.

Cuando descubrí esta historia también yo fui víctima de los clichés. Me hizo gracia y no podía creerme que fuera una historia verdadera. Así que decidí trabajar sobre ese punto y de cómo imaginaba yo que podía ser un proyecto espacial africano. Recuperé mi vena más artística y me dejé llevar.

"The Afronauts"

"Hay gente que cree que con este proyecto me estoy metiendo con África. Mi intención era contar algo sobre un tema que sí conocía: los clichés y los prejuicios que tenemos sobre este continente. Y lo hice hablando de cómo un país africano intentó viajar a la Luna en 1964"

Cristina De Middel
Cristina De Middel
Cristina De Middel
Cristina De Middel

Nos consta que Martin Parr es un enamorado de este proyecto.

A Martin Parr le gustó mucho el libro sobre el proyecto. No solo es una eminencia en fotografía: también lo es en libros sobre fotografía. Y sí, le gustó mucho. Y también las fotos, claro. Pero el libro nació por las fotos y tiene valor por el contenido. Tuve la suerte de trabajar con gente que comprendió el proyecto y fue así cómo conseguí crear el libro que quería, el libro que mejor iba a trasladar la historia.

Se trata de un trabajo muy sincero: desde la historia, el soporte, el estilo… No parece el típico proyecto que se haga solo por razones puramente estéticas.

Es que ese es el problema de las referencias. Yo no me siento muy a gusto en conversaciones de fotografía en las que continuamente se hace referencia a trabajos anteriores, a otros fotógrafos, a tendencias, escuelas, etcétera. Mis referencias vienen mucho más de “Barbarella”, por ejemplo, que de grandes fotógrafos. Cuando pienso en mis historias y mis fotos, no estoy pensando en ningún fotógrafo ni en ningún libro anterior. Pienso en mis cosas y en mis referencias.

"Para vivir de la fotografía hay que ser valiente, honesto y evitar los caminos que no llevan a ningún lado"

Hace poco hice una foto para un proyecto en el que estoy trabajando y resulta que era una foto idéntica a la que ya había hecho otro fotógrafo hace años. Y yo ni lo sabía. Lo que decía antes: hay que ser honesto.

Volviendo a tu libro “The Afronauts”, su precio en Amazon rondaba el otro día los 1.200 euros…

Pues sí. Cuando lo publiqué su precio era de 50 euros y era una tirada de 1.000 ejemplares. Con el tiempo se ha convertido en un objeto de coleccionista que ha ido aumentando de precio. Es algo que yo no puedo controlar.

Fotos de la serie "Snap Fingers and Whistle". | Foto: Cristina De Middel

Creo que en mi caso tendré que conformarme con la versión para el iPad.

Pues sí, sacamos una versión para iPad que respeta el formato original e intenta transmitir lo mismo que el libro de papel. Es una versión muy fiel a lo publicado originalmente.

En tus trabajos te gusta mucho mezclar realidad y ficción. ¿Es por esa maleta que llevas llena de cómics? Tu proyecto “Poly-Spam” es un buen ejemplo de ello: mezcla el ideario de los correos electrónicos basura con imágenes que parecen pinturas.

Con “Poly-Spam” fue la primera vez que me metí en este terreno de mezclar realidad y ficción. Es de 2009, y entonces tenía mucho tiempo. Había estado guardando ese tipo de correos durante mucho tiempo y me pareció una idea interesante ilustrar en imágenes sus distintos contenidos. Las pautas que seguí fueron las mismas de siempre: imaginar la imagen antes de crearla, y crear luego una realidad interesante.

Cuando hice la exposición muchos me preguntaban cómo y cuándo había viajado a los sitios de los que hablaba en las imágenes y pocos sabían que todo aquello lo había hecho casi sin salir de casa.

Foto: Cristina De Middel
Foto: Cristina De Middel
Foto y correo electrónico de la serie "Poly-Spam".

Un buen ejemplo entonces de que a día de hoy nos seguimos creyendo todo lo que vemos en la televisión o en una fotografía.

Sin duda. Lo que decíamos antes: que podríamos hablar durante horas de la manipulación en los medios. Pero, sí, la gente tiene que ser mucho más crítica con la fotografía, incluyendo en la ecuación que una imagen pueda ser un fotomontaje. En prensa tenemos que perder la ingenuidad de que todo lo que se muestra es la realidad y ser conscientes de que en ocasiones la fotografía se usa para ilustrar opiniones.

¿Será ese el camino que seguirán la fotografía documental y el fotoperiodismo?

Yo creo que sí. Y es algo que el cine ya ha hecho. Cuando se proyectaron las primeras películas, aquellas del tren que llegaba a una estación, la gente salía corriendo del cine. De ahí a una película como “Alien” hay un desarrollo muy interesante que en fotografía no se ha dado. En cine se pueden hacer documentales increíbles y películas de ficción igualmente increíbles. ¿Por qué en fotografía solo se pueden hacer documentales, entonces? ¿Por qué no se puede usar para contar historias de ficción y proyectos más personales?

Foto: Cristina De Middel
Foto: Cristina De Middel
Foto y correo electrónico de la serie "Poly-Spam".

Algunos de tus trabajos van por ese camino y recuerdan a las obras de Gregory Crewdson.

Los trabajos de Crewdson rozan el cine, aunque solo sea con un único fotograma. A mí siempre me ha interesado mucho la zona media que hay entre el cine y el puro documentalismo, y creo que no se ha explorado lo suficiente.

Pareces sentirte muy cómoda cuando mezclas distintos géneros.

Sin duda. Me encanta usar el valor documental que de por sí lleva históricamente la fotografía y abrir el debate de si es verdad o mentira lo que vemos, y al mismo tiempo consumir la foto de un modo totalmente distinto.

"La gente tiene que ser mucho más crítica con la fotografía, incluyendo en la ecuación que una imagen pueda ser un fotomontaje"

Por otro lado, si te fijas en los movimientos artísticos de la historia, hemos estado en un posmodernismo en el que todo es feo, morboso y deprimente. Ahora, no obstante, creo que hay una nueva tendencia hacia el modernismo y parece que vuelven la magia y las ganas de imaginar cosas. Hay muchos trabajos que apuntan hacia la dirección de la fantasía, de lo más artístico.

Entonces, ¿hay que mostrar la realidad maquillándola o debemos buscar nuevas maneras de contarla?

Creo que hay que buscar nuevas soluciones y dejar de buscar culpables y decir que todo es una mierda. ¿Y si las cosas fuesen de otra manera? En muchos otros campos se está hablando de la vida después de la muerte, de los sueños. De cosas así. Cuando no se pueden aguantar más dramas, hay que empezar a creer en otras cosas.

Fotos de la serie "This is What Hatred Did". | Foto: Cristina De Middel

Pero cuesta digerir ciertas noticias.

Pues eso es lo que hay que cambiar. Y la solución está en entender las cosas de maneras distintas. Puedes ver el conflicto entre Israel y Palestina y quedarte con lo de identificar culpables o intentar entender por qué llevan tantos años peleándose. A mí me gusta contar la realidad de otra manera; acercarme al fotoperiodismo, sí, pero muy a mi manera.

¿En qué estás trabajando ahora?

Ahora mismo estoy ocupada con un proyecto en Nigeria que incluirá un libro que se publicará el año que viene, y en enero me mudo a México para otro proyecto. Después de estar tres años en Londres, donde todo es muy gris, me apetece mucho irme hacía allí.

Hablando de grises, ¿no te gusta trabajar en blanco y negro?

Pues mira, precisamente estoy haciendo un proyecto en blanco y negro para Paris Photo que consiste en recrear un viaje real que tuvo lugar en 1911. Los editores de la revista me enviaron una caja de madera con cuadernos de una expedición que se fue hasta una isla del Ártico entre Groenlandia e Islandia, pero al no estar preparados para una aventura así fue todo un desastre.

"¿Por qué limitar el uso de la fotografía a documentos u obras de arte? Hay que usarla para contar historias"

Llegaron a la isla, pero el barco era tan grande que ni siquiera pudieron acercarse. Dieron una vuelta y se fueron. Pero había entre la tripulación un cinematógrafo que convenció al resto para que pararan en una playa de Islandia y grabaran un documental como si todo hubiera ido de maravilla y realmente hubieran desembarcado en la isla.

Es una historia totalmente real y mi proyecto consiste en mezclar el archivo fotográfico real con una puesta en escena que hice en una playa de Escocia. Lo que he hecho, básicamente, es llenar los vacíos que había en el proyecto original.

Foto: Cristina De Middel
Fotos de la serie "This is What Hatred Did". | Foto: Cristina De Middel

Por lo visto eres una cuentacuentos nata. Y la fotografía es simplemente el medio que usas.

Sí. Lo importante es lo que cuentas y conseguir un buen equilibrio entre historia y estética. Es como escribir con letra bonita una historia interesante. La fotografía tiene un poder increíble, y una imagen congelada que habla sobre lo que ha ocurrido y lo que va a ocurrir es mucho más poderosa que una imagen en movimiento o que la pintura. Es el lenguaje más potente que hay, y todos lo consumimos. Y hoy en día aún más. ¿Por qué limitar su uso a documentos u obras de arte? Hay que usarla para contar historias. A todo el mundo le gustan.

¿Qué tiene que tener una historia para que despierte tu interés?

Que no haya sido contada antes del modo en que quiera contarla yo.

Estando saturados como estamos hoy en día de imágenes, ¿cómo se consigue captar la atención del público?

Pues no lo sé. Hay muchos factores a tener en cuenta. Puedes hacer una exposición en el Círculo de Bellas Artes y que nadie se entere. Pero, en cambio, puedes tener una galería de fotos en tu blog, mandarla a alguien importante a quien le guste y lo publique, y ya está. Es complicado tener una estrategia en ese sentido. Hay que probar cosas y estar preparado cuando ocurra algo.

Trabajar duro también ayuda.

Sin duda. Hay que hacer muchos trabajos. Yo soy de esas personas que no pueden estar quietas y me encanta producir, hacer mil cosas al mismo tiempo. En las carreras creativas hay que ser muy productivo y equivocarse mucho, recuperarse rápido y seguir trabajando y equivocándose. Hay que aprender de los errores.

"Tengo mis proyectos fotográficos apuntados en un cuaderno desde hace años y los estoy llevando a cabo todos"

Ésta es una carrera de fondo, y seas mejor o peor fotógrafo es la constancia y el trabajo lo que te van a llevar hasta donde quieres, superando cosas como recibir correos que te tachan de racista o que te dicen que tienes una suerte que no te la mereces.

Foto: Cristina De Middel
Fotografías de la serie "Antipodes". | Foto: Cristina De Middel

¿Cuál es tu proyecto soñado?

Los tengo todos apuntados en mi cuaderno desde hace años y los estoy llevando a cabo todos.

¿Y cuál es el mensaje que está siempre presente en tus trabajos?

Pues no hay nada en concreto. Lo importante es que cada uno se cree su propia opinión. Mi intención es contar las cosas de una forma distinta a la que se han contado siempre. Por ejemplo: se podría contar la historia de “El Resplandor” en clave de humor.

Sería interesante ver un proyecto tuyo que consistiera en coger escenas míticas de películas y recrearlas desde tu punto de vista, resumidas en una sola imagen.

Al cine le tengo mucho respeto, pero usar por ejemplo la fotografía de calle para contar historias es algo interesante que ya he hecho antes.

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20 / JUL 2009
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