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  • Un buen fotógrafo
  • Haz lo que digo, no lo que hago

Contenido para adultos 1

12
OCT 2009

Disciplinas fotográficas hay muchas. Algunas son duras y peligrosas, como el periodismo de guerra. Otras son cómodas a la par que pesadas, como el bodegón publicitario. Otras estresan pero también reconfortan, como la fotografía con animales. También las hay que son tranquilas y apacibles, como la astrofotografía.

El desnudo artístico y la fotografía erótica constituyen dos de las disciplinas más agradables. A poco que uno se esfuerce, es relativamente fácil sacar fotos decentes -no digo buenas, que esto ya es otro cantar- y siempre es más cómodo para el ojo ver un cuerpo bonito que un bote de detergente para un catálogo de supermercado.

La disciplina fotográfica del desnudo artístico no está exenta de piedras que hacen del camino un sendero tortuoso

Sin embargo, más allá de su belleza, el desnudo como disciplina fotográfica no está exento -todo lo contrario- de piedras que hacen del camino un sendero tortuoso. El calvario no aparece durante la toma, sino después.

Aunque ni el desnudo ni la fotografía erótica ocupan un lugar destacable en mi currículo, si los he practicado y he tenido que sufrir en mis carnes tanto las opiniones que rezuman mal gusto como las que destilan censura por todos sus poros. Y como yo, decenas de fotógrafos.

Recuerdo con humor, por ejemplo, una plataforma ultracatólica que se quejaba de que una marca de lencería usaba modelos precisamente en ropa interior para sus anuncios publicitarios, o unos amigos de un amigo -fotógrafo este último- que se negaban a ir a casa del segundo por las fotografías pornográficas -según ellos- que se había empeñado en hacer y que no eran más que torsos femeninos desnudos en blanco y negro.

Pues bien, la última muestra de esta incultura fotográfica la ha sufrido mi colega José Manchado, un fotógrafo no profesional a quien le han catalogado una de estas fotos como "contenido para adultos". La toma en cuestión, que ilustra este texto, no es más que un culo. Un culo bonito, además, y bien fotografiado. Pero algunos, según parece, sostienen que hay que tener más de dieciocho años para verlo o se nos corromperá el alma.

No pretendo hacer en esta página un alegato acerca de lo políticamente correcto, ya que seguramente acabaríamos igual que empezamos, pero sí quería remarcar la cierta desazón que me produce constatar cómo un puñado de iluminados que rozan la mojigatería deciden, sin atender a razones, que todo aquello que no vaya cubierto con tela induce al libertinaje y al escándalo y es una ofensa para todo el género humano.

"Al fotógrafo José Manchado le han catalogado esta imagen como 'contenido para adultos'." | Foto: José Manchado

Aunque la fotografía es escribir con luz, el desnudo artístico está un paso más allá. El juego de ocultar con sombras y dejar que la imaginación haga el resto es uno de los pilares fundamentales de estos trabajos, y cada crítica ultraconservadora revela la auténtica suciedad moral de quien la hace.

Porque el desnudo artístico no es pornografía, y si me apuran, no hay ni siquiera provocación. La pornografía es otra cosa, más cuestionable o menos, más comprensible o menos, más artística o menos. Pero no es lo mismo. Podrían llegar a ser la misma cara, sí, pero de distintas monedas.

Aunque la sociedad se ha civilizado -mas o menos- y las mentes racionales ya distinguen entre la belleza y lo ofensivo sin necesidad de ponerse las gafas del puritanismo, lo cierto es que a día de hoy es más fácil encontrarse quejas por imágenes eróticas que por aquellas que son violentas.

Curiosa vara de medir la que usan aquellos a quienes ofende más un pezón al aire que un brazo arrancado por una bomba

En mi caso, al menos, mi "hosting" personal de Internet me censuró más de una foto de desnudo. De fotos periodísticas de cadáveres, en cambio, jamás se me ha dicho nada. Curiosa vara de medir la que utilizan aquellos a quienes ofende más un pezón al aire que un brazo arrancado por una bomba.

Recientemente leí una noticia acerca de una pareja que llevó a copiar algunas fotos de sus hijas pequeñas en la bañera. Que levanten la mano los treintañeros que no tengan en su álbum una foto de un niño en la bañera.

Los empleados del establecimiento sospecharon de pederastia, y denunciaron a los padres, que durante dos meses perdieron la custodia de sus hijos y se pasaron unos cuantos días dando explicaciones hasta que alguna mente despejada comprendió que, si ves en la fotografía de un niño desnudo algo que no sea una criatura inocente, es que tienes un serio problema.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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