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10 consejos para conseguir imágenes de gran nitidez

 
16
MAR 2011

Una de las cosas que más quebraderos de cabeza acostumbra a dar a los fotógrafos (no hay más que pasearse por foros y espacios de debate para darse cuenta de ello) es la falta de nitidez en algunas fotografías. Se suele culpar a la cámara de ello, pero antes de poner el grito al cielo deberíamos asegurarnos de que, como fotógrafos, estamos actuando correctamente. He aquí algunos consejos para conseguir esa nitidez tan deseada.

Regla del inverso de la focal

Una velocidad de obturación inadecuada puede dar como resultado fotos de escasa nitidez. Para evitar este fenómeno conocido como trepidación hay una regla según la cual la velocidad de obturación mínima nunca debe ser menor a la distancia focal que estamos usando (expresada en su equivalencia al formato de 35 milímetros). No es una ciencia exacta (y no contempla la intervención de los cada vez más extendidos y eficaces sistemas de estabilización), pero suele funcionar.

Velocidad de obturación = 1 / Focal equivalente a 35 milímetros

Un ejemplo práctico: si tenemos un objetivo macro de 100 milímetros montado en una SLR de Canon con sensor APS-C, para conocer la velocidad mínima óptima debemos formar una fracción de un segundo colocando en el denominador la focal equivalente (que en este caso obtendríamos de multiplicar 100 por el factor de recorte de 1,6x). El resultado, 1/160 de segundo.

Foto: Sergi Monsegur (Quesabesde)

Trípode

Si estamos usando un teleobjetivo o simplemente la luz escasea, un trípode será nuestro gran aliado. Ojo: siempre es conveniente desactivar el estabilizador al montar la cámara en un trípode; en caso contrario, el resultado puede ser contraproducente.

Estabilizador

No hace milagros ni es indispensable, pero puede ser nuestro aliado en un gran número de situaciones. Por ello, es muy aconsejable conocer el comportamiento del estabilizador de nuestra cámara u objetivo. En cualquier caso, nunca está de más repetir el disparo un par de veces para aumentar las posibilidades de conseguir una imagen libre de trepidaciones.

Controlar la respiración

En situaciones críticas, cuando no disponemos de trípode y subir el valor ISO no es una opción factible, debemos relajarnos y controlar nuestra respiración. Lo más recomendable es disparar justo después de exhalar. Con la práctica conseguiremos minimizar el impacto que los movimientos de nuestra respiración tienen en la captura de una foto.

Foto: Sergi Monsegur (Quesabesde)

Sujetar correctamente la cámara

En espacios con poca luz es importante sostener bien la cámara y aprovechar cualquier punto de apoyo. Para ganar estabilidad también podemos pegar los codos al cuerpo y abrir las piernas ligeramente. Si tenemos la posibilidad de apoyar el codo en alguna parte (en la pierna, por ejemplo, cuando estemos agachados) nuestras oportunidades de éxito se dispararán. Otro recurso que puede sernos útil es disparar una ráfaga y aprovechar alguna de las tomas que siguen a la primera, pues suelen verse afectadas en menor medida por posibles trepidaciones.

Bloqueo de espejo en una SLR

Incluso utilizando un trípode existe la posibilidad de que las vibraciones producidas por el movimiento del espejo réflex en una cámara SLR genere imágenes ligeramente movidas. ¿Cómo evitarlo? Bloqueando el espejo, una opción muy útil para disparar con velocidades de obturación lentas o al usar teleobjetivos largos. Para prevenir vibraciones innecesarias, podemos usar también un cable disparador o hacer la foto con temporizador.

Foto: Sergi Monsegur (Quesabesde)

¿El foco no atina?

Los propietarios de una cámara de ópticas intercambiables que sospechen que algo va mal con su objetivo pueden descargarse una tabla de comprobación de foco (basta con teclear "focus chart" en Google) y, tras leer las instrucciones, poner a punto la óptica mediante los microajustes de autofoco. Si los resultados no son óptimos o la cámara no dispone de dichos ajustes, lo mejor es ponerse en contacto con el servicio técnico para que se encargue de calibrar el conjunto formado por cámara y objetivo.

ISO

No debemos tener miedo a subir la sensibilidad de una fotografía. Más vale una imagen con ruido que una movida. Además, cada vez es mejor el rendimiento que ofrecen las cámaras con valores ISO altos. El ISO automático puede ser también un gran aliado si lo configuramos adecuadamente (siempre que nuestra cámara lo permita, claro).

Foto: Sergi Monsegur (Quesabesde)

Calidad óptica

Aun cumpliendo a rajatabla todos los apartados anteriores, no siempre obtendremos imágenes de envidiable nitidez. El objetivo también es clave, y normalmente deberemos cerrar uno o dos puntos respecto a la abertura máxima para hallar su punto dulce. Por regla general (claro que también hay excepciones), las focales fijas brindan un mejor rendimiento que los zooms.

Máscara de enfoque

El proceso final en el ordenador también es crucial para conseguir el mejor resultado posible. Hay que familiarizarse con la máscara de enfoque, el filtro de paso alto, el enfoque suavizado y el contraste local, herramientas todas ellas que nos ayudarán a depurar la nitidez de la imagen (y que sin duda dan para otro artículo). Hay que aplicarlas siempre en el último paso de la edición; sólo de este modo tendremos el máximo control sobre todo el proceso.
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