COMPARTIR
  • No hay artículos previos de esta serie
  • 10 buenas razones para disparar en RAW
Nueve más uno

10 consejos para fotografía de viaje

 
24
JUL 2009

Verano es sinónimo de vacaciones, calor y -para muchos- viaje. Para que los reporteros menos duchos inmortalicen como es debido las vacaciones, nada mejor que unos cuantos consejos de la mano de un consumado fotógrafo nómada. Escoger un buen ángulo, seleccionar la focal adecuada, elegir la distancia acertada respecto al sujeto o evitar objetos que distraigan la atención pueden contribuir a mejorar nuestro álbum de fotos.

Optimiza tu equipo fotográfico

En los viajes es recomendable andar con poco equipaje, axioma que también debe aplicarse al equipo fotográfico. A menudo, es más práctica una pequeña compacta en el bolsillo que una cámara réflex en la mochila, aunque todo depende del medio de transporte que vayamos a utilizar. No es lo mismo viajar en coche que hacerlo con una mochila en transporte público o incluso en tándem.

Otros dos importantes detalles en los que debemos pensar son dónde vamos a almacenar las fotos durante el viaje (¿nos harán falta tarjetas extra?, ¿podremos pasarlas a DVD?, ¿nos conviene llevar un pequeño disco duro portátil?) y si allá donde vamos podremos enchufar el cargador de baterías a la red o será necesario utilizar un adaptador.

Mochila en la que llevábamos el material fotográfico durante nuestro último viaje por Sudamérica. | Foto: Eneko Etxebarrieta

Lleva el equipo bien protegido

Arena, salitre, agua, polvo, barro... Es habitual que nuestra cámara entre en contacto con elementos agresivos a lo largo de un viaje. Además, las probabilidades de que sufra golpes son mayores. Debemos aumentar las precauciones y llevarla debidamente protegida. Si se trata de un equipo réflex con varios objetivos, lo ideal es una mochila acolchada.

Atento a la seguridad

Dependiendo del lugar al que vayamos, puede existir mayor o menor probabilidad de sufrir un robo o asalto. Es recomendable no olvidar nunca esta posibilidad y no confiarse demasiado. Las cámaras pequeñas ofrecen la ventaja de pasar más fácilmente desapercibidas.

Visita los rincones donde se haga la vida del lugar

No debemos ceñirnos sólo a los atractivos turísticos. Visita también lugares donde se perciba el día a día de la ciudad, donde se reúna la gente. Plazas, estaciones y especialmente mercados -por ejemplo- suelen dar mucho juego.

Mercado do Sao Joaquim, en Salvador de Bahía, Brasil. Estos espacios públicos son una fuente inagotable de imágenes para el fotógrafo. | Foto: Eneko Etxebarrieta

Retratos sí, pero con respeto

Los retratos son probablemente las imágenes más sugerentes, pero al hacerlos hay que tener en cuenta que tratamos con personas. Si a nosotros no nos agrada que un desconocido se nos ponga enfrente y nos dispare con su cámara, lo mismo pueden pensar los demás.

La gente suele ser receptiva, pero hay que acercarse con "buena onda" y mucho respeto. | Foto: Eneko Etxebarrieta

Para conseguir un retrato es fundamental actuar de forma positiva (una sonrisa, un saludo, un poco de conversación), pedir permiso si es posible (si no es necesaria la espontaneidad) y agradecer el gesto.

Nuestra amiga Taise le explica a su hija Raisa que queremos hacerle una foto. Aprovechamos la espontaneidad del momento. | Foto: Eneko Etxebarrieta

Busca relaciones dentro de la foto, cuenta historias

Las relaciones entre distintos elementos de la imagen enriquecen enormemente el mensaje, creando historias más o menos complejas. Para conseguir estas relaciones, podemos jugar con el ángulo (colocando los elementos en un primer y segundo plano) o el desenfoque de uno de ellos, por ejemplo.

Mi mujer y acompañante en el proyecto de dar la vuelta al mundo en tándem le hace una foto a una mariposa junto a las cataratas de Iguazú, en Brasil. | Foto: Eneko Etxebarrieta
Foto: Eneko Etxebarrieta
Vista de Río de Janeiro desde el Pan de Azúcar. Colocar elementos en distintos planos ayuda a aumentar el mensaje de la fotografía y a darle profundidad.
Foto: Eneko Etxebarrieta
Una niña aguanta estoicamente el posado mientras el dibujante callejero tiene que imaginarse su sonrisa.

Realiza pequeños reportajes

Recurre a encuadres amplios, medios y de detalle que den una idea general del lugar, como si estuvieras realizando un reportaje.

Los detalles son sugerentes y ayudan a ambientar el espacio. | Foto: Eneko Etxebarrieta

Busca imágenes originales

No te conformes sólo con postales. Normalmente, las fotografías que reflejan ambientes son más efectivas. Busca imágenes sugerentes mediante ángulos originales, reflejos, etcétera.

No te limites a realizar fotografías horizontales o verticales. Hay casos en los que "inclinar" la cámara es más efectivo. | Foto: Eneko Etxebarrieta

Una luz diferente

La luz es la materia prima de la fotografía, y tanto la cantidad cómo su dirección tienen una gran importancia. Ten en cuenta que en las zonas tropicales -por ejemplo- el sol golpea con más fuerza de la que estamos acostumbrados, y esto repercute en la imagen.

Foto: Eneko Etxebarrieta
En este poblado indígena del estado brasileño de Paraíba se daban dos tipos de iluminación muy extremas: luz muy potente y directa en el exterior de la cabaña y penumbra en el interior. Decidí colocar a estos nuevos amigos iluminados por la luz exterior que llegaba rebotada del suelo. La oscuridad de la cabaña me ayudaba a separarlos del fondo y destacarlos más. | Foto: Eneko Etxebarrieta
Foto: Eneko Etxebarrieta
Amanecer y atardecer: dos momentos de luz mágica.

Fotografía también de noche

Un trípode y el uso de velocidades de obturación lentas abren un campo fotográfico enorme y muy atractivo. No dejes de experimentar con ello.

El Pelourinho, en la brasileña Salvador de Bahía. | Foto: Eneko Etxebarrieta
Foto: Eneko Etxebarrieta
Partida de mus nocturna en un pueblecito de Brasil, con muy poca luz. Para no molestar con el flash, utilicé una velocidad de obturación muy lenta. Manteniendo la cámara fija y disparando justo cuando las manos de un jugador se acercaban a las fichas para revolverlas, conseguí este efecto.

Eneko Extebarrieta dio la vuelta al mundo en bicicleta a lo largo de cuatro años y trató de hacer lo mismo más tarde junto a su mujer, esta vez en tándem. El relato de esta última aventura queda recogido en la serie de artículos "La vuelta al mundo en 3650 días", que este incansable trotamundos firmó para QUESABESDE.COM.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar