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NAVIDADES 2006: GUíA DE COMPRA

En busca de la videocámara idónea: un soporte para cada usuario

 
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DIC 2006

Se acercan días de vorágine consumista y las marcas del sector empiezan a frotarse las manos pensando en los cuantiosos beneficios que dejará a su paso el tornado navideño. Las videocámaras digitales no escapan a este fenómeno. Estructurado en torno a los distintos soportes de grabación, este artículo está dirigido precisamente a quienes se encuentren en la tradicional disyuntiva de estas fechas: ¿qué cámara comprar?

El soporte de grabación suele ser determinante a la hora de hacerse con una videocámara. Por este motivo, y con las fiestas navideñas a la vuelta de la esquina, QUESABESDE.COM analiza someramente las alternativas que, desde este punto de vista, ofrece el mercado. ¿Cuáles son las ventajas y cuáles los inconvenientes de las cámaras basadas en cintas MiniDV, discos DVD, discos duros o tarjetas de memoria?

Una vez aplicado el pertinente filtro económico y decidido el soporte que más se ciñe a nuestras necesidades, toca decidir qué cámara compramos entre la abrumadora lista de candidatas.

MiniDV: la opción clásica
El formato MiniDV lleva ya casi una década entre nosotros, resistiendo los embistes de las nuevas tecnologías y formatos y convirtiéndose, así, en uno de los soportes de vídeo para aficionados más populares y vendidos de la historia.

Las llamadas cámaras MiniDV utilizan como soporte pequeñas cintas magnéticas de 1/4 de pulgada de grosor para grabar vídeo de definición estándar de gran calidad, casi sin comprimir y con unas tasas de transferencia de datos que alcanzan los 25 Mbps.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Con casi diez años de vida a sus espaldas, las populares cintas MiniDV ofrecen una gran versatilidad para almacenar vídeo de alta calidad.

Estos dispositivos representan, a día de hoy, la opción más económica en el mundo del vídeo digital. La excelente relación calidad-precio de estas cámaras está más que probada, con una amplia gama de productos cuyos precios oscilan entre los 200 y los 1600, si nos adentramos en el terreno semiprofesional.

Algunas de las ventajas de este formato vienen dadas precisamente por su popularidad y veteranía en el mercado.

Las cintas MiniDV, por ejemplo, se pueden comprar prácticamente en cualquier parte del mundo a un precio asequible y sin problemas de compatibilidad. Esto convierte a estas videocámaras en dispositivos muy adecuados para viajar.

Las videocámaras MiniDV también son altamente compatibles con la mayoría de equipos informáticos. Se comunican con el ordenador a través de un puerto Firewire que, de no estar incluido en nuestro equipo, se puede adquirir por un precio muy asequible.

Panasonic NV-GS180
Panasonic NV-GS180
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con cualquier ordenador mínimamente actualizado podremos editar un vídeo capturado desde una cámara MiniDV con fluidez y velocidad. Existe, además, un extenso abanico de programas de edición compatibles.

Sony DCR-HC96
Sony DCR-HC96
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Evidentemente, también hay desventajas. Para empezar, la información se graba secuencialmente, por lo que no podemos acceder directamente al punto de la cinta que deseamos. Otra desventaja es el ruido que generan las partes móviles que arrastran la cinta, que en algunas videocámaras queda registrado en las grabaciones.

Panasonic NV-GS500
Panasonic NV-GS500
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Entre la infinita gama de productos MiniDV, destacan cámaras económicas como las Canon MV950 y MV960, y la Sony HCR-HC46, todas muy portátiles y sencillas de usar, o las Panasonic NV-GS180 y GS300, con más control manual y tecnología de triple sensor.

En la parte alta, dos modelos compiten por el liderato: la Sony HCR-HC96, equipada con un sensor CMOS de 1/3 de pulgada, y la Panasonic NV-GS500, con un trío de sensores CCD y anillo de enfoque en la óptica.

DVDCam: espíritu práctico
Las videocámaras que graban directamente sobre pequeños discos DVD de 8 centímetros se han convertido, debido a su aparente sencillez de uso, en las más vendidas actualmente.

Las DVDCam pretenden ofrecer al usuario la inmediatez que supone -por ejemplo- grabar una fiesta de cumpleaños en un disco DVD, para luego sacarlo de la cámara, meterlo en un reproductor de sobremesa y disfrutarlo sin cables, sin cámaras y sin ordenadores de por medio.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
A pesar de la inmediatez que supone poder almacenar las grabaciones en discos DVD, las DVDCam presentan no pocas limitaciones.

A la hora de la verdad, sin embargo, no todo es tan sencillo. Quien decida adquirir una cámara DVDCam debe tener en cuenta que existen varios tipos de discos (DVD-R, DVD+R, DVD-RAM...) y que su reproductor de sobremesa y su cámara deben ser compatibles.

Por otro lado, y a diferencia de las cintas MiniDV, los DVD de 8 centímetros no son tan fáciles de encontrar, son bastante caros y sólo permiten grabar 25 minutos de vídeo de máxima calidad.

Las cámaras con soporte DVD de definición estándar, por cierto, graban las secuencias de vídeo comprimidas en formato MPEG2, con tasas de transferencia de un máximo de 9 Mbps. Los resultados que ofrece este tipo de compresión serán mejores o peores en función de la videocámara, pero la calidad de imagen nunca estará a la altura de la que puede obtenerse con cámaras MiniDV, cuya tasa de transferencia continua es de 25 Mbps.

Canon DC40
Canon DC40
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Las DVDCam tampoco son las más adecuadas para las tareas de edición en nuestros ordenadores. Muchas de ellas graban en formatos nativos incompatibles con algunos editores de vídeo.

Con todo, no se puede negar la practicidad que supone grabar un acontecimiento y poder disfrutar inmediatamente de un DVD, con sus menús y sus escenas de acceso directo.

Sony DCR-DVD505
Sony DCR-DVD505
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Panasonic VDR-D300
Panasonic VDR-D300
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En formato DVD, disponemos de un amplio abanico de precios y modelos. Las opciones más asequibles las encontramos en cámaras como la Canon DC100 o la Sony DCR-DVD105, con potentes objetivos zoom de 25 y 20 aumentos, respectivamente.

Para los más exigentes, la Canon DC40 y la Sony DCR-DVD505 están equipadas con grandes captores de 1/2,8 y 1/3 de pulgada, respectivamente. La Panasonic VDR-D300, por su parte, es la primera DVDCam de incorpora la tecnología de triple sensor.

HDD Cam: sin cintas ni discos

Prescindir del engorro que supone el transporte y la acumulación de cintas MiniDV o de discos DVD es, sin duda, el principal atractivo de las videocámaras con soporte de disco duro. Estos dispositivos albergan en su interior soportes cuyas capacidades se sitúan, hoy por hoy, entre los 20 y los 60 GB.

Cuando su capacidad es de 60 GB, estas cámaras permiten grabar ininterrumpidamente hasta 14 horas de vídeo de definición estándar con una calidad similar a la que ofrecen las DVDCam, ya que usan el mismo código de compresión, el MPEG2, y la misma tasa de transferencia, de alrededor de 9 Mbps.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony y JVC dominan el mercado de las cámaras basadas en disco duro.

Una vez llenado el disco duro, se pueden transferir los archivos de vídeo al ordenador a través del puerto USB en unos pocos minutos, y con los archivos resultantes podemos "quemar" discos DVD o editar las secuencias de vídeo. Al igual que ocurre con las DVDCam, cabe tener presente que las cámaras con disco duro graban en ocasiones con formatos nativos que no son compatibles con ciertos editores.

A la hora de adquirir un producto de este tipo hay que tener en cuenta el uso que le vamos a dar. Es posible que para algunos camarógrafos las 7 horas de vídeo que caben en 30 GB se antojen escasas para -por ejemplo- un viaje de varios días, lo que nos obligaría a cargar con un ordenador portátil para descargar ahí los archivos y liberar espacio en la cámara.

También hay que tener en cuenta que los discos duros son dispositivos delicados y sensibles a los golpes. En caso de estropearse, por tanto, nos arriesgamos a perder la información que contienen.

Sony DCR-SR90
Sony DCR-SR90
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
JVC Everio GZ-MG505
JVC Everio GZ-MG505
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Dos marcas se reparten, hoy por hoy, el mercado de las HDD Cam: Sony y JVC. Las dos cámaras punteras de este formato son, sin duda, la Sony DCR-SR90 y la JVC Everio GZ-MG505, ambas equipadas con discos duros de 30 GB y sensores con resoluciones muy elevadas.

La ganadora en capacidad es la Sony DCR-SR70, con un disco de 60 GB, y el modelo más económico es el JVC Everio GZ-MG21, con 20 GB de memoria y un potente zoom óptico de 35 aumentos.

Tarjetas de memoria: con la vista puesta en el futuro
Las videocámaras que utilizan como soporte de almacenamiento las tarjetas de memoria son todavía pocas. Aun así, muchos analistas consideran que es la opción de futuro más firme, teniendo en cuenta -sobre todo- que la capacidad de estas tarjetas aumenta de forma exponencial a medida que su precio es cada día más asequible.

Por desgracia, las tarjetas de memoria de gran capacidad aún son caras y sus capacidades no permiten realizar grabaciones de larga duración. Una tarjeta SD Card de 2 GB, por ejemplo, sólo puede albergar 25 minutos de vídeo en calidad DVD. La solución más económica pasa por rebajar la calidad de grabación, aunque ello repercute de forma evidente en los resultados.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La tarjeta de memoria flash se está imponiendo como el formato de futuro entre las videocámaras, aunque todavía es demasiado pronto para disfrutar plenamente de las ventajas que ofrece.

Este tipo de soporte aporta un buen número de ventajas destacables. El uso de tarjetas de memoria ha permitido a las compañías miniaturizar los dispositivos, que son cada vez más ligeros. A diferencia de los tres soportes anteriores, este sistema de almacenamiento carece de partes móviles. Las cámaras, así pues, son muy silenciosas y están listas para grabar apenas unos segundos después de encenderlas.

Sin duda, estos dispositivos son adecuados para aquellos camarógrafos que gusten de llevar siempre la cámara encima, dispuesta y preparada para no dejar escapar ninguna escena.

Sanyo Xacti VPC-HD1
Sanyo Xacti VPC-HD1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La escasa oferta de videocámaras de cierto nivel basadas en tarjetas de memoria se reduce a la Panasonic SDR-S150, con un trío de sensores CCD, y a la saga Xacti de Sanyo, compuesta por cámaras ultracompactas con interesantes funciones fotográficas.

HDV y AVCHD: alta definición para todos
Más allá de los soportes de almacenamiento, cabe considerar también las actuales alternativas que hay en el mercado para grabar vídeo en alta definición, sea con cámaras que empleen cintas MiniDV, discos DVD, un disco duro o tarjetas de memoria.

El vídeo de alta definición es el futuro inmediato del mundo de la imagen, con una calidad y un nivel de detalle jamás vistos. Los grandes televisores planos de alta definición se están popularizando a pasos agigantados, y el vídeo digital ofrece sus primeras apuestas para que nos adentremos a este mundo.

Sony HDR-HC3
Sony HDR-HC3
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A día de hoy, existen en el mercado del vídeo doméstico dos formatos -que no soportes- para grabar vídeo de alta definición: el HDV y el AVCHD.

El formato HDV se basa en el estándar de compresión MPEG2 para capturar secuencias de vídeo de alta definición con 1080 líneas de resolución y con tasas de transferencia de 25 Mbps. Este formato utiliza como soporte las clásicas cintas MiniDV.

Canon HV10
Canon HV10
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El AVCHD, por su parte, utiliza el código de compresión MPEG4, y es capaz de grabar vídeo de alta definición con 1080 líneas en discos DVD, discos duros y -muy pronto- tarjetas SD Card. Este formato utiliza un compresor más potente que el HDV y su tasa de transferencia se queda en la marca de los 15 Mbps.

Las videocámaras de alta definición están especialmente indicadas para aquellos que ya tengan un televisor HD en su hogar o tengan pensado comprárselo en breve. Tenemos que tener en cuenta que tanto el HDV como el AVCHD, son aún tecnologías muy nuevas y -por tanto- caras.

Sony HDR-SR1
Sony HDR-SR1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Al margen de las ventajas o los inconvenientes inherentes al soporte utilizado, las cámaras de alta definición exigen al usuario que quiera editar sus vídeos un ordenador mucho más potente que el que necesitaría para editar un vídeo de definición estándar.

La oferta de videocámaras de alta definición para el mercado doméstico es aún limitada. En formato HDV, destacan la Sony HDR-HC3, con un sensor CMOS de 1/3 de pulgada y 2,1 megapíxeles de resolución, y la más reciente Canon HV10, que presume de unas reducidas dimensiones.

Panasonic HDC-SD1
Panasonic HDC-SD1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De formato AVCHD, sólo hay por el momento dos cámaras a la venta: las Sony HDR-SR1 y UX1, con soporte de disco duro y DVD, respectivamente. En febrero llegarán a Europa las propuestas de Panasonic para este segmento: otra DVDCam (HDC-DX1) y una esperada videocámara con soporte para tarjetas SD Card (HDC-SD1).

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