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Prueba de producto
COMPAQ IPAQ H3630

Compaq iPAQ H3630: análisis

 
15
JUN 2004

La serie Compaq IPAQ H3600 ha alzado verdaderos elogios entre los adictos a los PDA. Un diseño y una ergonomía excelentes, un potente procesador de 206 Mhz, una maravillosa pantalla TFT con sensor de luz y los 32 MB de RAM de rigor. Son éstos convincentes argumentos los que nos llevan a sugerir que el Compaq iPAQ es uno de los mejores Pocket PC del momento.

Es difícil encontrarle defectos importantes al Compaq iPAQ H3630. Los dos principales son la ausencia de una cubierta para la pantalla que evite la acumulación de polvo en su superficie ?vaya tontería- y, sobre todo, la carencia de ranuras de expansión en la propia unidad. De hecho, se trata del único Pocket PC que no dispone de posibilidades de expansibilidad por naturaleza. Es decir, que para conectar al PDA, por ejemplo, una tarjeta de memoria flash, tendremos que adquirir aparte una funda de expansión para dicho tipo de tarjetas. Compaq pone a disposición del usuario dos tipos de fundas de expansión: una para tarjetas CompactFlash y otra, más cara, para PC Card. Ambas fundas se conciben como una extensión del cuerpo del PDA: éste se enfunda en ellas, agrandando ligeramente su tamaño y, en especial, su delgadez. Una vez colocado en la funda de expansión, el Compaq IPAQ H3630 ya dispone de capacidades de expansión, como cualquier otro PDA de su misma categoría.

El ?top model? de los PDA

Minucias aparte, el Compaq IPAQ H3630 (y la serie H3600, en general), es un PDA avanzado excelente. Por empezar, su aspecto es de lo más atrayente: delgado, ligero, con un botón multidireccional debajo de la pantalla que a su vez funciona como altavoz (está escondido debajo de dicho botón) y los cuatro botones clásicos para acceder a las funciones básicas del PDA (calendario, utilidades, etc.).

La calidad de la pantalla, de 240 x 320 píxeles (medidas habituales en un Pocket PC) es también incontestable. A pesar de contar con 4.096 colores, un número mucho menos sugerente que los más de 60.000 que ofrecen la mayoría de PDA avanzados, la calidad TFT a 12 bits se hace notar. Sin duda, la calidad de imagen de la pantalla es buenísima, algo que se refuerza con la existencia de un sensor de luz ambiente. Este dispositivo detecta automáticamente la luz existente para adaptar el brillo de la pantalla a ésta, garantizando así una visualización óptima.

Ya se ha hablado de la potencia de este PDA. Su procesador a 206 Mhz le confiere el título al más potente de los Pocket PC de su rango, a saber, el HP Jornada 548 y el Casio EM 505, ambos excelentes modelos. Son de protocolo los 32 MB de memoria RAM, ampliables ?tal como se ha comentado inicialmente- gracias a las fundas opcionales de expansión.

Un Windows actualizable

Tratándose de un Pocket PC no es extraño que su sistema operativo sea Windows Pocket PC, si bien se huele en el ambiente la inminente aparición de dispositivos de este tipo con sistema operativo Linux. De todos modos, la memoria ROM es flash, es decir, se puede actualizar el sistema operativo, algo que a algunos usuarios exigentes les puede parecer un convincente argumento para adquirir el Compaq iPAQ. Los programas incorporados en la memoria ROM son los típicos de la versión de bolsillo de Microsoft Windows: Word, Excel, Outlook, Internet Explorer, etc. Todos ellos con la apostilla de Pocket, denotando su reducido entorno gráfico y funcional. Cabe destacar la inclusión de las llamadas QUtilities, prácticas y útiles funciones de administración del PDA.

La autonomía de este dispositivo es también otro punto a su favor. Según Compaq, este PDA puede estar funcionando unas 11 horas seguidas. Muchas más, pues, que la línea Jornada de HP, por ejemplo. Dicha durabilidad puede atribuirse al abandono de las habituales baterías de ión de litio, sustituidas en este caso por una batería interna (que no puede reemplazarse por otra, atención) de litio polímero. Por cierto, el cradle de sincronización que se incluye con el Compaq es serie; para gozar de la conectividad USB, tendremos que adquirir aparte el cradle correspondiente. Aunque el cradle funciona a la vez como cargador, podemos también recargar la unidad mediante el adaptador AC.

La adquisición opcional del cradle USB y la funda de expansión son, sin duda, los dos auténticos defectos de este primus inter pares de los Pocket PC. Un PDA que ha batido récords de ventas en los Estados Unidos (primer semestre del 2001), superando incluso a los míticos Palm.

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