| Por Iker Morán.- La Canon PowerShot S5 IS ha sido la gota que ha colmado el vaso. Aunque no es éste un país muy dado a entonar el "mea culpa", creo que las circunstancias obligan a conjugar el verbo aquél de decir Diego donde decía dije. O algo parecido.
En julio del año pasado, un servidor tuvo la brillante idea de pronosticar el paulatino declive y futura desaparición de las llamadas compactas de tipo SLR. Efectivamente, desde aquel día se ha producido un espectacular resurgir y fortalecimiento de ese sector que, contra lo que preconizaba por aquel entonces, sigue a día de hoy gozando de una estupenda salud.
Una prueba más de que no ejerce de adivino o profeta quien quiere, sino quien puede o tiene a mano una de esas bolas de cristal o policarbonato.
En julio de 2006, un servidor
tuvo la brillante idea de
pronosticar el declive
de las compactas
de tipo SLR
Repasar la lista de cámaras de este tipo que se han ido asomando al mercado durante el último año nos llevaría más tiempo del que dispongo para elaborar estas líneas. Pero pocas son las marcas que han resistido la tentación de contraatacar en este flanco; ni siquiera aquellas que ya están de lleno metidas en el mercado de las réflex digitales.
El zoom largo y el control manual siguen siendo los rasgos definitorios de esta tipología. En su día también lo era el formato RAW, pero parece que esta prestación está retrocediendo, y algunas marcas como Canon ya la reservan en exclusiva para sus modelos SLR.
Pocas son las marcas que
han resistido la tentación de
contraatacar en este flanco
Pero no se preocupen. No seré yo quien se vuelva a mojar intentando adivinar el futuro que le espera a este tipo de archivos. Basta insinuar algo para que, a la vuelta de un año, sean las imágenes en JPEG las que estén en peligro de extinción.
Este resurgir de las compactas de gama alta parece dar respuesta a un hecho que sí ha sido indiscutible a lo largo de los últimos años: el interés que entre los usuarios despierta este tipo de modelos. De hecho, repasando la lista de los más buscados en QUESABESDE.COM, comprobamos sin sorpresa que cinco de las diez cámaras más vistas podrían englobarse sin problemas en esta categoría.
Cinco de las diez cámaras más
visitadas en QUESABESDE.COM
son compactas de tipo SLR
Más allá del entusiasmo que siguen provocando, lo cierto es que ha habido en estos últimos meses unos cuantos anuncios de gran poder mediático. La Olympus SP-550 Ultra Zoom se lleva posiblemente la palma en estos menesteres gracias a su interminable zoom óptico de 18 aumentos.
Tampoco se quedan atrás las nuevas Cyber-shot DSC-H7 y H9 de Sony, la reciente S5 IS de Canon o clásicos tan indiscutibles como la PowerShot G7. Panasonic sigue apostando por sus populares FZ en versión más reducida (véase la Lumix DMC-FZ8), mientras Kodak combina esta idea del zoom extremo en sus gamas EasyShare Z y P, con las Z712 y P712, y Fujifilm hace lo propio con la FinePix S6500fd.
Nikon parece la única decidida
a abandonar este modelo y
apostar por las SLR
más sencillas
Nikon parece, por ahora, la única decidida a abandonar este concepto de modelo puente entre el mundo compacto y el réflex y apostar por las SLR más sencillas y asequibles. Tras una larga saga de Coolpix 8000, la nueva P5000 podría considerarse como un relevo natural que prioriza el tamaño o el diseño sobre la potencia del zoom.
Pruebas suficientes -hasta Casio ha sacado una compacta con un zoom de 7x estabilizado, maldita sea- que justifican esta tardía matización. Sobre todo si así no hay que seguir escuchando los jocosos comentarios que circulan por estas mesas cada vez que un fabricante decide poner su granito de arena a la sepultura de mi predicción.
Aunque tienen vida por delante,
es cierto que estas cámaras
han sufrido una especie
de reconversión
Pero, como lo cortés no quita lo valiente, una cosa es asumir lo obvio, quitarse el sombrero y rectificar, y otra borrar todo lo dicho. Es cierto que estas pequeñas imitaciones de réflex parecen tener aún vida por delante, pero también lo es que se ha producido en muchos casos una especie de reconversión.
Coincidirán conmigo en que, por muy avanzadas que sean, una PowerShot S5 IS no es una PowerShot Pro1 y una Cyber-shot DSC-H9 no es una Cyber-shot DSC-R1, y que si toma cuerpo esa rumorología que habla de una SLR barata de Panasonic, la Lumix DMC-FZ50 tal vez tenga que replantearse su papel en el catálogo.
Una Canon S5 IS no es una
Canon Pro1 y una Sony H9
no es una Sony R1
O tal vez el futuro de este tipo de cámaras sea ponerse su ropa más viajera y asumir el papel que ahora tienen modelos como la TZ3, por seguir hablando de Panasonic.
Rectificaciones aparte, tampoco hay que olvidarse del apartado técnico, en el que pocas correcciones cabe hacer a lo dicho mil veces: la calidad de cualquier SLR sigue superando a la de la mejor de las compactas de gama alta. Y mientras el tamaño del sensor siga siendo un elemento tan fundamental en cuestiones como el ruido o el rango dinámico, no parece que esta ecuación vaya a cambiar.
Pero también es cierto que no sólo de calidad -en su sentido más puro, si es que lo tiene- se alimenta el mercado. La comodidad de un todo en uno, la manejabilidad de estos modelos o el buen rendimiento y prestaciones que ofrecen sus potentes ópticas son motivos que, colocados en la balanza, pueden contrarrestar todas las pegas.
La calidad de cualquier SLR
sigue superando a la de la
mejor de las compactas
de gama alta
Una concesión a la evidencia que, no obstante, me preocupa. Será cosa de la edad, de los 29 recién caídos, pero el caso es que se empieza revocando los pronósticos hechos y se acaba -cual pequeñoburgués- tiñendo de grises aquella divertida concepción maniquea que sólo admite blancos quemados o sombras sin textura.
Si hace bien poco hubiera negado el derecho al voto a aquel que osara irse de vacaciones sin una SLR, confieso que a estas alturas -con una SP-550 y una FZ8 sobre la mesa y una H9 de camino- sufro serias tentaciones de cara al próximo verano.
La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

|