• Un gran mes
  • Mayo tiene un nombre propio en "Cómo la hice": Flickr
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"Cómo la hice", también en Flickr

 
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MAY 2010

Superado el cuarto mes de vida de "Cómo la hice", he aquí una selección de las que -a nuestro juicio- son las diez mejores fotos que han aparecido publicadas en el blog durante el pasado mes de abril. Un mes del que nos despedimos con el estreno de nuestro propio grupo en Flickr.

En él los usuarios de CLH pueden mostrar y compartir sus fotos para proponer su publicación en el blog. El grupo se ha creado precisamente con la intención de facilitar la labor de enviarnos las fotos y dar visibilidad a aquellas que finalmente no aparecerán publicadas en CLH. Por supuesto, las imágenes pueden mandarse igualmente mediante el habitual formulario de contacto. Sea cual sea el método utilizado, os animamos -como siempre- a participar.

Fotografiando una atmósfera. Aunque en ocasiones intuimos que a nuestro alrededor hay algo digno de fotografiar, no acertamos a descubrir qué es. Quizá porque se trata, ni más ni menos, que de la atmósfera del momento. Miguel A. Naharro Perez nos contaba que una mañana vio que su casa estaba envuelta en la niebla. Eso le hizo salir a buscar con su cámara el mejor lugar para reflejar ese ambiente evocador. Al encontrarlo, esperó la llegada de un protagonista para rematar la instantánea que nos envió.

Foto: Miguel A. Naharro Perez

Un momento decisivo muy personal. Hay fotos que reflejan momentos decisivos en la trayectoria de quienes las han realizado. Ese es el caso de la que nos remitió Christian Domínguez, un fotógrafo que compartió con CLH una instantánea clave para él, pues al hacerla entendió que disparaba su cámara por algo más que por mero entretenimiento. Por otra parte, la imagen (obtenida a los pies de la Torre Eiffel) demuestra que incluso en un lugar fotografiado millones de veces siempre podemos hacer una toma muy personal.

Foto: Christian Domínguez

Más allá de lo que aparece representado. En ocasiones, una imagen en la que aparentemente no sucede nada esconde en realidad sentimientos muy complejos. Un buen ejemplo de eso es la fotografía disparada por Agustín David con una cámara lomográfica. En ella ha logrado plasmar con exactitud un planteamiento estético muy particular, convirtiendo un escenario desolado en un reflejo de ciertas emociones profundas.

Foto: Agustín David

Respirando la tensión del momento. Si hay algo frustrante para un fotógrafo es no lograr captar la acción desatada en ciertos momentos. Alejandro Martínez tuvo el acierto de captar perfectamente uno de esos instantes en el documento gráfico que nos remitió sobre la monta de toros en Costa Rica. Ajustando con habilidad la distancia focal y la velocidad del disparo (para mantener intactos la expresividad y el dinamismo de la toma aun congelando el movimiento), ha logrado trasladarnos el dramatismo de una escena en la se que respira la tensión del momento.

Foto: Alejandro Martínez

Velocidad. Un caso parecido al de la foto anterior es la imagen enviada por un fotógrafo cuyo seudónimo es Mavic. En ella nos muestra a tres personajes cortando madera en una composición triangular (cuyo centro es precisamente la sierra y el serrín desprendido del tronco). La velocidad escogida es perfecta, pues aunque congela a dos de los tres personajes es lo suficientemente lenta como para captar el movimiento del brazo ejecutor. Un equilibrio difícil de lograr.

Foto: Mavic

Desafiando las leyes de la naturaleza. Son muchas las fotos de naturaleza que recibimos, pero nos ha llamado especialmente la atención esta imagen de Ernesto Ferrer. El autor transmite con ella cómo algunos seres vivos logran desplazarse por la superficie del agua gracias al fenómeno de la tensión superficial. Aunque Ferrer nos explica que ha usado Photoshop para "limpiarla", no pensamos que ese detalle reste mérito a su trabajo.

Foto: Ernesto Ferrer

Un arco iris en la noche. Plasmar con exactitud los fenómenos que acontecen por la noche en la naturaleza no es tarea fácil. De hecho, realizar una buena toma tras la caída del sol es un reto técnico que muchos intentan superar. Martín Zalba logró con notable éxito reflejar en una imagen un fenómeno tan extraño como bello: un arco iris nocturno.

Foto: Martín Zalba

Pocos medios, mucha paciencia y una buena dosis de decisión. Ésos son los ingredientes con los que muchos logran llevar a buen puerto algunos de sus mejores trabajos. En la foto que nos remitió Javier Martínez encontramos esos tres elementos. Su instantánea es un ejemplo de cómo con ingenio y mucha insistencia podemos captar fielmente algo tan etéreo como el humo.

Foto: Javier Martínez

La clave es la composición. Hay aspectos de la fotografía que no son fáciles de aprender (aunque hay quienes parecen entenderlos y ponerlos en práctica con una facilidad sorprendente). Uno de estos aspectos es la composición de la imagen. Existen reglas a la hora de buscar los puntos de equilibrio y de interés en una escena, pero aplicarlas con naturalidad es una tarea que a algunos se les antoja imposible. En la foto que nos remitió Pedro Martínez descubrimos que el autor no sólo encuadró correctamente, sino que además fue rápido haciéndolo.

Foto: Pedro Martínez

Grandes tópicos. A veces, ansiosos por escapar de los lugares comunes, nos obsesiona plasmar con originalidad lo que nos rodea, pero eso hace también que nos perdamos grandes fotos. Santiago Berges nos envió un excelente retrato, tan clásico en su planteamiento como genial en su ejecución, que demuestra una gran sensibilidad y una excelente observación de la luz. Puestos a buscar parecidos, se nos ocurre que hay cierta similitud estética y temática con los míticos retratos de la mujer afgana que realizó Steve McCurry.

Foto: Santiago Berges

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