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Entrevista
CHRISTIAN MAURY, FOTóGRAFO

"La cámara es mi amante"

 
24
ENE 2010

Christian Maury (1953) es un fotógrafo de la vieja guardia. Francés de cuna y barcelonés de adopción, en 1986 dejó su vida en un guardamuebles y se embarcó en un viaje sin retorno a las fronteras de la fotografía. Ha colaborado con importantes agencias internacionales y sus trabajos han sido publicados en numerosos medios. Pero tras esta carrera brillante subyace una mirada obsesiva y solitaria sobre el ser humano. Una mirada indiscreta y sin concesiones, que ha sondeado el universo vedado del sexo con tacto y perseverancia. Maury convive, en su pequeño apartamento, con muchas de sus fotografías que cubren casi totalmente las paredes rojas. Fuma sin parar mientras nos habla, con voz cavernosa, de su trabajo y su relación con la fotografía.

El fotógrafo del sexo. Después de tantos años y con una trayectoria como la tuya, te has ganado este apelativo.

[Ríe] Me río porque se me ha calificado así, y es verdad que seguramente en España soy el fotógrafo que ha trabajado más sobre este tema. Pero no me identifico con esta etiqueta porque he hecho muchísimas otras cosas. Lo que pasa es que el sexo es lo que más peso ha tenido en mi trayectoria.

Foto: Núria Gras (Quesabesde)
Fotógrafo del sexo o antropólogo, la mirada fotográfica de Maury es de las que se pega en la retina. Foto de Núria Gras

¿De dónde arranca tu interés por el sexo (fotográficamente hablando, claro)? ¿Fue algo casual?

Fue absolutamente casual. Hace 13 años me encargaron un reportaje para la revista Primera Línea sobre el Festival Erótico de Barcelona. Allí conocí a gente que me ayudó a introducirme en ese ambiente. Aproveché la oportunidad, porque en aquella época ningún fotógrafo había entrado en ese ambiente, y poco a poco me aceptaron y me permitieron hacer fotos.

Es muy difícil entrar en este mundo y llegar a hacer el tipo de fotos que tú quieres. Hace falta paciencia y tiempo, mucho tiempo, para ganarte su confianza.

Foto: Christian Maury

El Festival de Cine Erótico de Barcelona, el FICEB, ha sido durante años la feria con más cámaras por metro cuadrado de la ciudad condal (con permiso de Sonimagfoto). Allí has realizado algunas de tus fotografías más célebres. Entre tantos fotógrafos ocasionales y no tan ocasionales, consigues unas instantáneas que no dejan indiferente.

En FICEB estuve trabajando durando cuatro años. Me pasaba el día allí, cerca de los escenarios, buscando, estudiando a la gente... Orienté mi trabajo al público que asistía a la feria porque buscaba mostrar la histeria colectiva que provoca el sexo.

También trabajé la representación teatral del sexo, mostrando a las actrices frente al público, en sus momentos de soledad y de placer, puesto que también gozan haciendo este trabajo. Lo titulé "Rose et Noir".

Foto: Christian Maury

Llama la atención esto que comentas de fotografiar la soledad.

Sí, es así. La soledad es una constante en mi trabajo, pero no únicamente en mis trabajos sobre el sexo. De hecho, la soledad es el hilo conductor de todo mi trabajo fotográfico.

Casi todas tus fotos tienen un común denominador, el sexo, pero se trata de un universo caleidoscópico muy difícil de catalogar.

Es cierto. Creo que es una especie de puzle lo que estoy haciendo. Pero hay opiniones divergentes: los fotoperiodistas me dicen que mi trabajo se acerca más al arte y los galeristas, que se acerca más al fotoperiodismo.

Foto: Christian Maury

¿ Y cómo defines tu propia mirada?

Hay una mirada de fotoperiodista, pero creo que voy más allá. Me interesa mucho también la parte estética. Sin embargo, incluso en mis trabajos más estéticos, fotografío aquello que sucede ante mi cámara; nunca hago posar a los modelos.

Es una mirada singular, supongo, porque hay muchos fotógrafos que han tratado temas de sexo, pero lo que no es tan habitual es hacerlo desde un planteamiento fotoperiodístico.

Foto: Christian Maury

Otro denominador común de tu trabajo personal es el riguroso blanco y negro. ¿Por qué tu predilección por la imagen monocroma?

En los años 80 empecé a hacer fotos en blanco y negro para mí. Mi primer trabajo personal dentro del mundo del sexo, "Somnium summum", se centró en el sadomasoquismo, y obviamente se prestaba al blanco y negro.

Estuve un año inmerso en este trabajo. Una vez concluido, seguí trabajando en la misma línea. Prefiero el blanco y negro porque creo que consigue llegar a lo más esencial de la imagen.

Foto: Christian Maury
Foto: Christian Maury

Has fotografiado escenas de todo tipo, pero en tu trabajo más reciente, "Ne me quitte pas", presentado en la Galería H2O, varias mujeres se prestan a posar para ti con sus juguetes sexuales. ¿Cómo consigues llegar a tal grado de permisividad?

Me interesaba hacer algo sobre consoladores, y no sabía muy bien cómo enfocarlo. Al final decidí proponer a una serie de mujeres que jugaran con sus prótesis sexuales. Para ello, contacté con personas corrientes; todas ellas eran chicas que conocí en bares o con las que contacté mediante alguna amiga.

Yo procuro generar confianza cuando planteo un trabajo. Hablo con los modelos y les muestro mi "book". Al principio están un poco tensos [ríe], pero poco a poco consigo que se sientan cómodos y se olviden de mi presencia. Es un pacto, y seguramente mi forma de ser ayuda. Es algo que llevo con absoluta normalidad.

Foto: Christian Maury

Y en este contexto, ¿cuáles son tus límites fotográficos y personales?

Si fuese testigo de alguna barbaridad, como por ejemplo sexo con menores, jamás lo haría y lo denunciaría inmediatamente. Entre personas adultas que actúan libremente, no tengo ningún reparo. Ni límites. La gente confía en mí, saben que hago exposiciones, y cuando organizan algo me llaman.

Ahora una pareja me ha propuesto que les haga fotos mientras están en la cama. Yo no tengo ningún problema: les he dicho que sí.

Foto: Christian Maury

¿Cómo consigues concentrarte en la fotografía en una situación así?

La cámara es mi amante [ríe]. No pienso en el sexo cuando estoy haciendo fotos.

Tu trabajo podría ser el sueño inconfesable de fotógrafos (hombres o mujeres), pero tú has salido del armario y has desarrollado en torno al sexo la mayor parte de tu obra personal.

El tema del desnudo, del sexo, del amor, está siempre muy presente en la vida del ser humano. Atrae a todo el mundo. Yo me he atrevido a llevar adelante este trabajo, he sido muy constante y le he dedicado muchísimo tiempo.

Foto: Christian Maury
Foto: Christian Maury

¿Ha marcado tu obra personal de algún modo tu trayectoria profesional?

Sí. Desde mis inicios he desarrollado mi trabajo personal en blanco y negro paralelamente a mis encargos profesionales. Lo he mantenido separado, pero inevitablemente mi trabajo personal ha influido y ha marcado mi forma de trabajar en el ámbito profesional.

¿Alguna anécdota de entre bastidores que quieras confesarnos?

Bueno, hay algo que suelen repetirme a menudo porque saben que trabajo con muchas mujeres: "Qué bien te lo pasas." [ríe] Pero no es así en absoluto. No mezclo el trabajo con mi vida personal, aunque es cierto que estoy muy presente en mis fotos.

Foto: Christian Maury

¿Quieres decir que tu trabajo es autobiográfico?

Sí, por supuesto. En el fondo, todas mis fotografías son autorretratos.

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