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OpiniónEnfoque diferencial

Un problema sin mangas

 
28
MAR 2011

Permítanme que una vez más utilice este espacio en blanco para buscar consuelo de mis preocupaciones profesionales. Como ustedes seguramente no sabrán -ni falta que les hace-, un par de asociaciones periodísticas españolas, la FAPE y la ANIGP-TV, han firmado recientemente un acuerdo con el Ministerio del Interior para facilitar el trabajo de los profesionales de la información en situaciones de conflicto.

Dos entidades han acordado con Interior el uso de chalecos para identificar a los informadores en situaciones de conflicto

Para mejorar esa relación se dotará a los informadores -y en especial a los gráficos- de un chaleco identificativo para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado reconozcan a los profesionales y puedan facilitarles su trabajo. Así, de primeras, no suena mal.

Hay informadores gráficos que se muestran optimistas ante la medida. Otros lo ven todo más negro. "Ahora llevaremos una diana encima", sostienen preocupados. Sea como sea, hasta que la propuesta no se ponga en marcha dentro de unas cuantas semanas, no tendremos ocasión de saber si el gato está vivo o muerto. Sin embargo, recién firmado este acuerdo, me asaltan unas cuantas dudas.

La primera es relativa a la asignación de los chalecos. Según parece, aunque esta prenda es voluntaria y no exime al portador de mostrar su credencial de prensa cuando se requiera, sólo los asociados de la FAPE o la ANIGP-TV tendrán derecho a ella. Aunque desde esta segunda asociación aseguran que es un primer paso y que en ningún caso perjudicará a los no asociados, ¿será realmente así? ¿Qué utilidad tiene un distintivo voluntario que no todos llevan y que en realidad no te identifica como informador profesional?

Es absurdo. Lo repito para que quede claro: el chaleco no te identifica como periodista -eso sólo lo hace la acreditación expedida por un medio de comunicación- y no es obligatorio ponérselo. Oiga, si el chaleco no me identifica y le voy a tener que enseñar el carné -lo que hago ahora- y si el chaleco no es obligatorio y voy a poder ir a trabajar sin él -lo que hago ahora-, ¿alguien sabe para qué va a servir el dichoso chaleco?

Después pueden pasar muchas cosas, y aunque en el país de la piruleta policías y fotógrafos se van de copas tras el típico desalojo de los lunes, la cruda realidad me lleva a pensar que esto acabará o bien en una pérdida de tiempo y un chaleco en el cajón, o bien en una discriminación entre "chalecados" y "deschalecados".

¿Tendremos que pedir que nos den también un chaleco cuando queramos salir a fotografiar mariposas? Al tiempo

En cualquier caso, uno de los detalles que más me llama la atención de todo este "affaire" y que ha pasado bastante desapercibido entre la profesión es el hecho de que una entidad que no deja de ser un grupo privado negocie con el Estado cambios que pueden afectar a la vida profesional de cientos de informadores. Me decía el vicepresidente de la ANIGP-TV que la asociación está al servicio de todos, pero que deben pensar en beneficio de sus asociados. Me parece bien, pero siempre y cuando ese beneficio no sea un perjuicio para los no asociados.

Es cierto, en principio no causa un perjuicio a los que no llevamos chaleco, pero ese principio vuelve a quedarse en papel mojado el día que la policía niegue el paso a un cordón policial a un informador sin chaleco. ¿Ficción? Ya veremos.

Puede que todo esto no sea más que otro ejemplo del dicho aquel de ponerse la venda antes de sufrir la herida, pero sólo con ver por dónde ha pasado la idea ya me entran sudores fríos. Lectores en general y fotógrafos en particular, ¿tendremos que pedir, de aquí a unos años, que nos den también un chaleco cuando queramos salir a fotografiar mariposas? Al tiempo.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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