Crónica

Canon apuesta (casi) todo al Wi-Fi

 
8
MAY 2013
Eduardo Parra   |  Madrid

Si no hubiera sido por los grandes paneles con el logotipo de Canon, uno podría haber pensado que el "showroom" organizado ayer en el céntrico Hotel de Las Letras de Madrid no era un evento canonista sino más bien una presentación de cierto producto de marca frutal. Y es que si alguna vez habíamos visto tal despliegue de iPads -vaya, ya se nos ha escapado el nombre-, sin duda no había sido en una puesta en escena de material fotográfico.

No, no es que Canon haya cambiado de registro. Es la forma que la marca nipona tiene de explicar que eso de los cables ya no es que sea un atraso, es que es casi un insulto para el progreso de la humanidad. Como sucede con otras firmas del sector, y por si alguien no se había dado todavía por enterado, ahora en Canon todo es Wi-Fi. Bueno, casi todo.

Aunque en su día muchos profesionales se mordieron los nudillos al conocer que su cámara baluarte, la EOS-1D X, no contaba con Wi-Fi integrado mientras que otros modelos de andar por casa sí lo llevaban, parece -lancemos el dardo- que en Canon han comprendido que ésta no es una prestación opcional, sino una característica que cada vez importa más.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Nicolás García, de Canon, muestra cómo interacciona una IXUS 255 HS con un iPad.

Prueba de ello es la presentación de ayer, en la que los hombres y mujeres de la marca se esforzaron por explicar a la prensa especializada allí reunida cómo enviar fotos a un iPad o cómo imprimirlas sin enchufar un solo cable.

Ahora todo es más fácil y sencillo. La mayoría de conexiones se han simplificado y apenas si hacen falta cuatro o cinco clics para enlazar dos dispositivos. "Canon ha hecho un esfuerzo para reducir el número de pasos a dar para conectar la cámara a otro dispositivo", comentaba Nicolás García, uno de los responsables de "marketing" de la compañía.

PowerShot N

La gracia ayer estaba en ver y tocar, y eso fue lo que Canon nos pidió que hiciéramos. Divididos en cuatro zonas, los productos de Canon se organizaron, grosso modo, en compactas, réflex, videocámaras... y la PowerShot N.

En efecto, lo que no consiguieron las EOS 100D y 700D, tener un estand propio (sin duda castigadas por ir sin Wi-Fi por la vida), lo consiguió la rara, coqueta, encantadora y contradictoria cámara cuadrada de Canon.

Canon PowerShot N
Canon PowerShot N
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Porque mientras para otras cámaras los comentarios eran los previsibles (qué tipo de sensor monta, cómo se conecta esto, cuántas fotos hace aquello) todo aquel que pasaba cerca de la PowerShot N no sólo no dejaba de piropearla como si fuese su prometida, sino que alguno incluso parecía que no quería marcharse.

Pero nos obligaban a marcharnos. Y fuimos a ver cómo Óscar Mateo presumía de "la réflex digital más pequeña del mercado", la EOS 100D, que con el objetivo de tipo "pancake" de 40 milímetros se convierte, según el responsable del servicio profesional de Canon, "casi en una compacta".

Canon EOS 100D
Canon EOS 100D
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Y sí, ciertamente es pequeña. Tanto, que uno de los periodistas allí reunidos comentaba -con poca fortuna o mucho sentido del humor- lo raro que se le hacía ver al portavoz de Canon, habitual en las presentaciones de los cuerpos de gama profesional de la marca, "con algo tan pequeño entre las manos".

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