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Iker Morán.-
Esta vez en Canon han sido rápidos. Casi recién bajados del avión tras nuestra aventura en el CES al otro lado del Atlántico, una unidad final de la flamante PowerShot G1 X nos esperaba sobre la mesa en Barcelona. Pese a los parecidos con las anteriores PowerShot G de la firma, nos encontramos ante un modelo cuya filosofía -y precio- obligan a hacer de él un detenido análisis.
Canon PowerShot G1 X


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Pero como la paciencia no es nuestra mejor virtud, nos hemos echado la cámara al cuello y nos hemos ido de paseo nocturno y diurno por Barcelona para recopilar unas cuantas decenas de imágenes de esta prometedora compacta de 14 megapíxeles cuya calidad de imagen -sostienen los propios portavoces de la firma- podría dejar en apuros a sus mejores réflex.
Mientras seguimos manos a la obra para descubrir todos los secretos de esta G1 X, a modo de aperitivo y como frugal acompañamiento de las decenas de fotografías -archivos RAW incluidos- que publicamos hoy, nada mejor que uno de esos terceros grados a los que solemos someternos.
¿Es muy parecida a la PowerShot G12?
Salta a la vista que Canon no se ha complicado demasiado la vida a la hora de diseñar la G1 X. Sea por remarcar su carácter continuista con la saga PowerShot G o simplemente porque este diseño se considera suficiente bueno, el caso es que el nuevo modelo hereda muchos de los rasgos y la filosofía de la PoweShot G12.
Canon PowerShot G1 X


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Pero no nos dejemos engañar por las apariencias. Si externamente son parecidas, por dentro poco o nada tienen que ver. Aunque la G12 era una de esas compactas de gama alta con un sensor algo más grande de lo habitual, la G1 X apuesta por un captor mucho mayor que se acerca más al de una SLR que al de una cámara compacta. El precio a pagar es un tamaño y peso algo mayores -aunque no mucho- y una óptica más corta y no especialmente luminosa en su extremo. Y un precio bastante más elevado, claro.
Canon PowerShot G1 X


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Un trato que, quienes den prioridad a la calidad de imagen y los buenos resultados en escenas con poca luz, seguro que están dispuestos a aceptar.
¿Qué nota merecen la ergonomía y los mandos?
Con el diseño de las PowerShot G no suele haber medias tintas: a algunos les parece perfecto y otros lo sitúan en las antípodas de la practicidad y la ergonomía. Así que ahora esos mismos criterios pueden ser aplicados a la nueva G1 X.
En cualquier caso, y tal y como ya comentamos después de trastear con la cámara hace unos días en Las Vegas, nos sorprende que Canon no haya aprovechado la ocasión para introducir alguna novedad en el diseño de la cámara y marcar diferencias respecto al resto de la gama.
Canon PowerShot G1 X


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Tampoco hacía falta rescatar el catálogo de diseños de hace unas cuantas décadas para sumarse a la moda retro, pero sí se echa de menos algún guiño a quienes estén dispuestos a pagar los 750 euros que cuesta esta cámara. Empezando, por supuesto, por ese enorme anillo de la óptica que sigue estando desaprovechado.
Si en una cámara tan pequeña como la PowerShot S100 ha sido posible incluir un mando de este tipo, ¿cómo es posible que la G1 X no opte por algo así? Más aún cuando una de sus potenciales competidoras, la Fujifilm X10, hace de su anillo mecánico para el control de la óptica una de sus mejores bazas.
Canon PowerShot G1 X


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Más allá de este recurrente tirón de orejas, lo cierto es que también se apuesta por el continuismo en los mandos y menús. Desaparece el dial para la sensibilidad, pero a cambio tenemos un acceso directo en la parte posterior (aunque eso implica que hay que hacer un par de pulsaciones antes de elegir el valor ISO).
Canon PowerShot G1 X


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El flash se esconde ahora en la parte superior de la cámara, y pese a su reducido tamaño hemos podido comprobar aliviados que no produce ninguna sombra al trabajar con la focal más angular de la óptica.
¿Ha mejorado el visor óptico?
Si el primer gesto al tener la G1 X entre las manos fue intentar girar ese falso anillo de la óptica, el segundo fue poner el dedo en el visor. También aquí sufrimos una pequeña decepción. Hace ya tiempo que venimos diciendo que el visor óptico de las PowerShot G -y de las Nikon Coolpix P7100 y compañía, por cierto- ejerce una función puramente testimonial. Pues bien, en el caso de la nueva G1 X ocurre lo mismo.
Canon PowerShot G1 X


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Sigue siendo demasiado pequeño como para que pueda resultar útil, a no ser que andemos cortos de batería y queramos ahorrarnos la pantalla. O que nos guste presumir de pose clásica a la hora de disparar. Tampoco resulta muy práctico que en la posición angular el barril de la óptica acabe ocupando buena parte del encuadre del visor.
Canon PowerShot G1 X


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Tal vez un visor electrónico sería mucho pedir -o un conector para uno externo, al menos-, pero estamos convencidos de que Canon ha perdido una oportunidad para sacar provecho de uno de esos detalles que permiten marcar distancias en el escaparate. ¿Tendremos que esperar a una segunda generación para poder ver algo así?
¿Cómo rinde el zoom de 4 aumentos?
Uno de los méritos que hay que reconocerles a los ingenieros de Canon es haber sido capaces de combinar un sensor de gran tamaño con un zoom de 4 aumentos en un cuerpo relativamente compacto. De hecho, es la primera vez que vemos algo parecido, porque el resto de compactas que apuestan por sensores grandes (Fujifilm X100, Leica X1, las Sigma DP…) se conforman con una óptica fija.
Canon PowerShot G1 X


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La G1 X implementa un objetivo estabilizado de 28-112 milímetros con una luminosidad de f2.8-5.8. Estamos de acuerdo: la apertura en su focal más larga deja bastante que desear, pero es el precio que hay que pagar por tenerlo todo en una cámara de este tamaño.
La óptica se despliega en tres segmentos y muestra un comportamiento más que correcto en lo que respecta a distorsión, aberraciones cromáticas y nivel de detalle en las esquinas, incluso con las máximas aperturas. También nos ha sorprendido gratamente la práctica ausencia de vieñeteo incluso disparando a f2.8. Cabe deducir que se ha hecho un buen trabajo de corrección por software, aunque independientemente del método lo que cuenta es el resultado final. Y en ese sentido, el objetivo cumple.
Muestras: zoom
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Canon PowerShot G1 X:
28 mm
112 mm
La óptica permite cerrar el diafragma hasta f16 -la pérdida de nitidez es más pronunciada en este punto que en su valor más luminoso, por cierto- y también disponemos de un filtro de densidad neutra integrado que reduce la luminosidad de la escena en tres puntos.
¿Y el enfoque?
Ya nos dio esa sensación durante la rápida prueba a pie de estand durante la feria CES y ahora lo hemos podido comprobar con una unidad plenamente funcional: la G1 X enfoca de forma muy correcta en lo que respecta a velocidad y precisión, pero no se sitúa entre las compactas más rápidas en este terreno.
Canon PowerShot G1 X


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Al presionar el disparador se produce una pequeña duda inicial, tras lo cual el sistema de autofoco rápidamente da con un punto de referencia. La cámara consigue sobrevivir con bastante dignidad a las escenas más oscuras y las superficies con escaso contraste.
Muestras: 14 MP
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Canon PowerShot G1 X:
Hay que tener en cuenta, eso sí, que la distancia mínima de enfoque es de 40 centímetros (o la mitad, si activamos el modo macro). Definitivamente, no es una cámara diseñada para los amantes de la fotografía de aproximación. De hecho, ha sido precisamente al apurar la distancia mínima de enfoque cuando nos hemos encontrado con alguna falsa confirmación de foco.
¿Es más rápida que una compacta convencional?
La G1 X tarda aproximadamente un segundo en ponerse en marcha y desplegar su óptica. Un segundo más tarde, el enfoque automático ya ha hecho su trabajo y podemos presionar el disparador para realizar la primera toma. No es la más rápida ni ágil del mundo, pero no está mal.
Canon PowerShot G1 X


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En lo que respecta al disparo en ráfaga, su velocidad máxima es de 4,5 fotos por segundo, aunque sólo en formato JPEG, con el foco y la exposición fijas y limitada la secuencia a media docena de disparos. La buena noticia es que el "buffer" de la cámara parece no agotarse si trabajamos en JPEG: reduce la cadencia, pero nos permite seguir disparando.
Muestras: RAW
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Canon PowerShot G1 X. Haz clic en la imagen para descargar el archivo original:
Lo mismo ocurre si optamos por el RAW o se elige la modalidad de disparo con autofoco: la velocidad cae notablemente, pero la cámara no llega a detenerse en ningún momento ni requiere unos segundos de espera para grabar las imágenes en la tarjeta.
En cualquier caso, y aunque seguiremos investigando para ver si el sistema HS que promete la G1 X tiene alguna vertiente relacionada con la alta velocidad, no parece que las ráfagas se postulen como la mejor cualidad de este modelo.
¿Qué tal la calidad de imagen?
Sin duda alguna, el mejor argumento de la G1 X es el tamaño de su sensor y las ventajas que ello implica a la hora de controlar la profundidad de campo y enfrentarse a escenas que requieran elevar el ajuste de sensibilidad.

 Recortes a tamaño real de diversas fotografías realizadas con la Canon PowerShot G1X, la Fujifilm X10 y la Olympus E-PM1 con ajustes de sensibilidad a 200 y 3.200 ISO. Haz clic en el cuadro para ver la comparativa a mayor tamaño. |
Echando un vistazo a las primeras galerías de muestras, salta a la vista que los resultados de la cámara se alejan de lo visto en las compactas convencionales para plantar cara a las cámaras que emplean sensores Micro Cuatro Tercios o APS-C. Con ajustes de sensibilidad de 100 a 12.800 ISO, a la vista de las pruebas queda claro que el control del ruido es otra de sus grandes bazas.
Muestras: sensibilidad
© QUESABESDE.COM
De hecho, tan confiada se muestra la cámara en este campo que si optamos por dejar la selección de sensibilidad en modo automático descubriremos que esta PowerShot no duda en seleccionar valores de 400 u 800 ISO en escenas en las que la cantidad de luz no parece invitar a ello.
Muestras: sensibilidad alta
© QUESABESDE.COM
Las fotografías se han realizado con una Canon PowerShot G1 X:
Un poco menos nos ha convencido el rango dinámico de las imágenes. Teniendo en cuenta que la cámara muestra cierta tendencia a sobreexponer las tomas y las zonas "quemadas" que nos hemos encontrado en algunas fotografías, será éste un punto a tratar con especial cuidado al trabajar con la cámara.
¿Qué papel juega la grabación de vídeo?
Es una pena que Canon no haya aprovechado su compacta de sensor más grande para implementar una función de grabación de vídeo un poco más completa o que juegue un papel más destacado en el conjunto de la cámara.
Canon PowerShot G1 X


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Y es que la nueva G1 X es bastante limitada en este aspecto. No cuenta con controles manuales ni entrada para micro, y tan sólo permite grabar vídeo en 24 fotogramas por segundo, una cadencia adecuada para conseguir una textura cinematográfica pero no muy útil para registrar secuencias en las que hay mucha acción o movimiento. Ello no obstante, sí podemos escoger entre varias resoluciones: 1920 x 1080, 1280 x 720 y 640 x 480 píxeles.
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Varias secuencias de vídeo grabadas con una Canon PowerShot G1 X. Las imágenes han sido editadas y sometidas a un proceso optimizado de compresión. Puedes reproducir el vídeo a pantalla completa y en alta definición haciendo clic en el rótulo "HD". |
Tanto el códec de compresión utilizado (el popular H.264) como la velocidad del flujo de datos que se alcanza durante las grabaciones (alrededor de 32 Mbps) se asemejan mucho a lo que ofrece Canon en su gama de cámaras réflex. Si a esto le sumamos un sensor CMOS con un tamaño considerable, es fácil hacerse una idea del rendimiento de la cámara: buena nitidez y rango dinámico e imágenes libres de ruido en tomas con poca luz. Por otro lado, también es fácil de detectar algún que otro defecto de muaré en las zonas de detalle fino, así como cierta dificultad para procesar las secuencias con mucha acción o movimientos nerviosos.
¿Aguanta bien la batería?
La verdad es que no demasiado. Con una potencia de 920 mAh, durante nuestra primera sesión de trabajo una carga de la batería apenas ha sido capaz de aguantar en torno a 150 disparos (en formato JPEG y RAW) y unas 30 secuencias de vídeo con una duración media de 20 segundos.
Canon PowerShot G1 X


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Confiemos en que, si no abusamos del vídeo, la cámara sea capaz de soportar al menos unas 250 tomas. De todos modos, no sería mala idea tener a mano una segunda batería.
¿Cuánto? ¿Cuándo?
A la espera de que se confirme su fecha de llegada a las tiendas (esperemos que no haya tantos problemas en este sentido como con la S100), sí se sabe que la G1 X costará unos 750 euros. Un precio elevado que la sitúa un poco por debajo de cámaras compactas con sensor APS-C, como la citada Fujifilm X100.
En cualquier caso, resulta complicado establecer comparaciones o determinar en qué categoría encaja esta Canon. Puede que, simplemente, se trate de un nuevo segmento a medio camino de otros que ya existían.
Canon PowerShot G1 X


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Por cierto: tras echar un vistazo al actual catálogo de Canon y comprobar que la PowerShot G12 sigue ahí, cabe preguntarse si la compañía plantea esta G1 X como una gama paralela más que como un relevo. En ese caso, ¿tenemos que esperar la llegada de una G13?
Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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