|
Redacción.- La clave del nuevo estabilizador Hybrid IS que Canon ha puesto hoy sobre la mesa reside -según explica la firma- en la incorporación de un sensor capaz de detectar la oscilación de la cámara y la óptica en manos del fotógrafo. Esta información se cruza con los datos obtenidos sobre el movimiento de la cámara en el eje vertical para compensar la trepidación durante el disparo.
Aunque no se han aportado datos concretos sobre la efectividad práctica que tendrá este sistema -se desconoce, por tanto, cuántos pasos de velocidad permitirá reducir-, Canon sí ha asegurado que la nueva estabilización híbrida se estrenará en una óptica antes de que finalice este año. Una promesa que afianza el rumor de que la compañía podría estar preparando novedades en su gama profesional para este mismo verano.
Estabilización 3D
La Pentax K10D estrenó hace más de dos años un sistema de estabilización mecánica denominado 3D que guarda ciertas similitudes con la propuesta de Canon. En aquel caso, la idea era sumar un tercer eje al sensor para compensar también así los posibles movimiento del fotógrafo hacia delante y detrás al disparar la cámara.
Frente a la estabilización óptica que propugnan firmas como Canon, Nikon o Panasonic, otras compañías llevan años apostando por los estabilizadores mecánicos incluidos en el cuerpo de la cámara y -por tanto- operativos con cualquier objetivo compatible.
Es cierto, no obstante, que a día de hoy los sistemas ópticos han demostrado ser algo más efectivos que los mecánicos empleados por Olympus, Sony o Pentax.
Más información acerca de esta noticia:
- Nota de prensa de Canon

|