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Prueba de producto
COMPACTA CON MAYúSCULAS

Canon PowerShot G1 X: análisis

 
3
JUL 2012

Considerada por algunos como el primer paso de Canon hacia su esperado sistema sin espejo, por ahora la PowerShot G1 X pasa por ser una de las compactas más completas del mercado. No en vano, llega armada con un sensor de 14 megapíxeles algo más grande que el de las cámaras Micro Cuatro Tercios. Su ergonomía (similar a la de la veterana serie PowerShot G), su zoom (modesto pero zoom, al fin y al cabo) y los buenos resultados que ofrece son los principales argumentos de una compacta que descuida el vídeo, peca de un precio algo elevado y no es especialmente rápida.

Han pasado ya unos cuantos meses desde que pudimos probar la PowerShot G1 X, la nueva estrella compacta del catálogo canonista. Afianzada ya en los escaparates, llega el momento de retomar y ampliar aquellas notas -y contextualizarlas con los últimos movimientos en el mercado- para descubrir si estamos o no ante la cámara de óptica integrada más potente del momento.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque no es esta Canon la primera compacta armada con un sensor grande, sí ha sido la primera en combinar esta característica con un zoom óptico. Hasta ahora la Fujifilm X100, las Leica X1 y X2 y las Sigma DP habían optado por ópticas fijas. La Sony Cyber-shot DSC-RX100 seguía recientemente los pasos de Canon con un objetivo de 28-100 milímetros, aunque con un captor algo menor.

La G1 X es, en pocas palabras, una PowerShot G12 con un cuerpo de compacta y las entrañas de una réflex. Una combinación -tamaño comedido y calidad de imagen- que muchos fotógrafos avanzados y profesionales siempre ven con buenos ojos.

Diseño en clave G

Ya lo comentamos en su momento tras pasar unos días con una G1 X recién aterrizada en el país: en lo que a diseño y ergonomía respecta, la cámara es muy continuista respecto a la serie PowerShot G. Con todo lo bueno y lo malo que ello implica.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si hasta ahora las compactas de la serie G siempre nos habían parecido un poco más grandes de la cuenta -a algunos usuarios este rasgo les encanta-, ahora el volumen parece justificado debido al uso de un sensor mucho mayor que obliga también a emplear una óptica de mayores dimensiones.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La G1 X junto a la Nikon Coolpix P7100 (arriba) y a una cámara de objetivo intercambiable, la pequeña Olympus E-PM1.

Bien construida y firme entre las manos, pocas objeciones podríamos ponerle a la distribución de los mandos, que están allí donde los dedos esperan encontrarlos. Quienes hayan trabajado alguna vez con una PowerShot de la mencionada saga no tendrán el más mínimo problema para adaptarse: todo está en su sitio.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Así, la G1 X dispone de dos ruedas para la selección del modo de trabajo y la compensación la exposición, un dial giratorio en la parte trasera y una rueda frontal que permite gestionar la exposición al recurrir a los modos manuales o semiautomáticos.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Buena nota se llevan también los accesos directos y la posibilidad de configurar algunos controles, como ése que está situado en la parte trasera e identificado con un icono para la impresión directa. ¿De verdad alguien ha usado alguna vez esta opción tanto como para merecer ese protagonismo?

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La pantalla articulada de 3 pulgadas y 920.000 píxeles también sigue en su sitio. Quizás un monitor móvil no encaje bien con la filosofía clásica que algunos podrían ver en esta cámara, pero siempre puede resultarnos de ayuda para algunas tomas. En cualquier caso, dejarlo en su posición original siempre es una opción. Y girarlo para protegerlo durante el transporte también se agradece.

Detalles a mejorar

De todos modos, mejor no esconderlo demasiado, porque pese a la presencia de un visor óptico no podremos prescindir del monitor. Ésta ha sido una de las principales decepciones de la G1 X: la falta de un visor en condiciones.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De hecho, el que emplea no parece registrar ningún cambio respecto al visto en la G12, que como ya hemos dicho tantas veces cumple poco más que una función decorativa. Si pedir un visor electrónico o híbrido integrado (al estilo de la X100 de Fujifilm) es mucho pedir, nos conformaríamos con algo más cuidado, como el de la Fujifilm X10 o de la Olympus XZ-1. No podemos perder de vista que estamos hablando de una compacta que cuesta más de 600 euros.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Otro detalle que no está a la altura del rendimiento de la cámara en otras áreas: el anillo que rodea el barril de la óptica. ¿Se trata de un anillo de control para el zoom de 4 aumentos? ¿Una rueda de acceso directo del estilo de la PowerShot S100? Ni lo uno ni lo otro. Exactamente igual que en las anteriores PowerShot G, su función se limita a cubrir la rosca que permite usar conversores ópticos.

Una óptica supeditada al sensor

Hasta ahora no parecía fácil compatibilizar un sensor de tamaño considerable (19,7 x 14 milímetros, exactamente) con una óptica de focal variable. Canon ha sido el primero en lanzarse a esta piscina con la G1 X, aunque para ello hay que pagar un precio.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De entrada, se trata de un zoom bastante limitado en cuanto alcance, con sólo 4 aumentos y una cobertura de 28-112 milímetros que puede saber a poco. No obstante, con esas focales podremos enfrentarnos a la mayoría de situaciones, y teniendo en cuenta el tamaño del conjunto y las características de la cámara, hay que reconocerle el mérito a Canon en este apartado.

Muestras: zoom
Las fotografías se han realizado con una Canon PowerShot G1 X.
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
28 mm
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
112 mm

Más problemática puede resultar la segunda limitación de esta óptica: su luminosidad. El f2.8 que luce en su focal más angular acaba convertido en un f5.8 al estirar el zoom. En su favor hay que decir que el estabilizador óptico de imagen y el buen rendimiento de la cámara con sensibilidades altas ayudan a compensar tanta oscuridad.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
Fotografías realizadas con una Canon PowerShot G1 X en su focal más corta (28 mm) y utilizando diferentes aperturas de diafragma.

Tampoco la distancia mínima de enfoque puede escapar de las servidumbres de un sensor de gran tamaño. En este caso habrá que alejarse hasta 20 centímetros (activando el modo macro) del sujeto para conseguir dar con un punto de foco.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En sistema de enfoque automático responde de forma correcta, aunque se nota que Canon en este sentido está unos pasos por detrás de otras compañías que llevan años perfeccionando el mecanismo de enfoque por contraste.

Foto: Quesabesde
Fotografías realizadas con una Canon PowerShot G1 X en su focal más corta (28 mm) y utilizando diferentes aperturas de diafragma.

En condiciones normales no tendremos muchos problemas, pero si se trata de obtener tomas con el zoom estirado o en las que la luz escasea, habrá que tener un poco de paciencia mientras el mecanismo fija un punto de referencia. La luz de ayuda, eso sí, realiza un buen trabajo en estas ocasiones, aunque lógicamente no resulta muy discreta.

Excelentes resultados

Pero basta de quejas. Si de lo que se trata es de hablar de calidad de imagen, la G1 X es una pequeña gran cámara. Más cerca de las EOS que de las G, su nivel de detalle, gestión de color y rendimiento con sensibilidades altas son excelentes y poco tienen que envidiar a los modelos de óptica intercambiable.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El objetivo también juega aquí un papel importante, siendo capaz de ofrecer buenos resultados incluso utilizando la máxima apertura. Tal y como puede apreciarse en las pruebas realizadas, el efecto de viñeteo es mínimo en cualquier de los diafragmas, y sólo con cerrar a f2 ya se obtiene un buen nivel de definición en las esquinas de la imagen.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Tras revisar con lupa decenas y decenas de fotografías realizadas con ella, tampoco las aberraciones cromáticas o geométricas parecen ser un problema de esta cámara.

El sensor CMOS, que presume de un diseño y un rendimiento similares a los de los captores APS-C de la firma gracias al equilibrio entre tamaño y resolución, forma una gran pareja con el procesador Digic V.

Muestras: 14 MP
Las fotografías se han realizado con una Canon PowerShot G1 X.
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.

¿Son comparables los resultados a los de una réflex con sensor APS-C? Sin duda. Aunque los más exigentes sacarán la lupa y apuntarán con razón que el ruido y el rango dinámico están por debajo de los que destilan mejores sensores, en el 90% de las escenas el órdago de Canon se mantiene.

Muestras: sensibilidad
Las fotografías se han realizado con una Canon PowerShot G1 X.
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
100 ISO
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
200 ISO
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
400 ISO
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
800 ISO
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
1.600 ISO
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
3.200 ISO
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
6.400 ISO
las fotografías se han realizado con una canon powershot g1 x.
12.800 ISO

Con ajustes de sensibilidad entre 100 y 12.800 ISO, la G1 X permite trabajar sin ningún problema hasta 3.200 ISO, e incluso por encima de este valor los resultados son muy dignos. Inexplicablemente, el valor máximo si se trabaja con la sensibilidad automática es de 1.600 ISO, con lo que la utilidad real de esta opción queda un tanto limitada.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Tal y como ya apuntamos al ver las primeras muestras, el rango dinámico es notablemente superior al de otras compactas con sensor pequeño, pero muestra algunos problemas a la hora de gestionar las zonas de luces altas en escenas con mucho contraste.

Muestras: RAW
Las fotografías se han realizado con una Canon PowerShot G1 X. Imágenes tomadas en formato RAW y procesadas con Adobe Lightroom 4. Haz clic bajo la imagen para descargar el archivo original.

Las opciones dedicadas a optimizar el rendimiento en este apartado (compensación de sombras y de rango dinámico) varían ligeramente la curva de respuesta, aunque sin llegar a igualar los resultados que se pueden obtener procesando con un poco de mimo los archivos RAW. En cualquier caso, buena nota también para el JPEG directo que ofrece la cámara en cuanto a nivel de detalle y control del ruido.

Sin (demasiada) prisa

Si la calidad de imagen y la construcción se revelan como los puntos fuertes de esta compacta, hay que reconocer que la velocidad no es su punto fuerte. Es cierto que la puesta en marcha es ágil (apenas un par de segundos hasta tener el zoom desplegado y el enfoque activo), pero ni el rendimiento del autofoco ni el disparo en ráfaga la sitúan en posición de enfrentarse a una SLR.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En este sentido, la G1 X ofrece un modo de alta velocidad -bastante escondido entre las escenas, por cierto- con una cadencia nada despreciable de 4,5 disparos por segundo. Problema: sólo es posible trabajar en JPEG, y tanto la exposición como el foco quedan bloqueados a partir del primer disparo.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Dejando a un lado esta función, la velocidad de disparo sin renunciar a ninguna de las prestaciones de la cámara ronda los 2 disparos por segundo en JPEG y es incluso algo más lenta en formato RAW o combinando ambos tipos de imagen.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La buena noticia es que, según hemos podido comprobar, en todos los casos el único límite para estas ráfagas es la capacidad de la tarjeta. No es la compacta más rápida del momento, ni mucho menos, pero al menos muestra bastante aguante.

El vídeo, el eslabón más débil

Si la G1 X no es una cámara indicada para quienes se centren en la fotografía de acción, exactamente lo mismo ocurre con los usuarios para quienes el vídeo es algo prioritario.

Igual que en otras áreas analizadas, nos volvemos a encontrar con una curiosa ecuación: vídeos Full HD con una calidad excelente, pero prestaciones incompletas y detalles descuidados. Así, el sensor grande, el flujo de datos de unos 32 Mbps y el códec H.264 utilizado hacen que los clips puedan presumir de una excelente factura.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Algo de muaré y problemas para gestionar las escenas de mucha acción, pero por lo demás unos resultados excelentes y sin mucho que envidiar a los de modelos de óptica intercambiable.

Y es que ese sensor de mayor tamaño del que hablamos continuamente no sólo aporta un mejor control del ruido cuando toca grabar escenas pobremente iluminadas, sino también una profundidad de campo limitada y por ende la posibilidad de desenfocar el fondo, un recurso que confiere a las imágenes cierta estética profesional.

Vídeo

Varias secuencias de vídeo grabadas con la Canon PowerShot G1 X y sometidas a un proceso de compresión optimizado. Puedes reproducir el vídeo a pantalla completa y en alta definición.

Hasta ahí las buenas noticias, porque las prestaciones de la G1 X en lo que respecta al vídeo son muy justas: los controles manuales brillan por su ausencia, no hay entrada para usar micrófonos externos y sólo es posible trabajar con un flujo de 24 fotogramas por segundo.

Otro dato a tener en cuenta para quienes vayan a utilizar con cierta frecuencia la grabación de vídeo es su efecto sobre la ya de por sí limitada autonomía de la cámara. Limitando su uso a las instantáneas, la duración de la batería ronda los 200 disparos, pero combinándolas con secuencias en movimiento hemos podido comprobar que cuesta llegar a las 150 imágenes.

Veteranía con tics de primeriza

A la espera de poder echarle el guante a la reciente RX100 de Sony (más pequeña y con un CMOS de tamaño también más discreto), la Canon PowerShot G1 X es la mejor compacta del momento en este rango de mercado. Pese al precio inicial de unos 750 euros que la situaba peligrosamente cerca de la Fujifilm X100 (superior en algunos aspectos), a día de hoy ya puede encontrarse por poco más de 600 euros. ¿Merece la pena gastar esos euros de más en vez de apostar por una G12, por citar un referente familiar?

Si la calidad de imagen es nuestra prioridad, sin duda. Los resultados en cuanto a nivel de detalle y control del ruido que ofrece su CMOS de 14 megapíxeles la sitúan más cerca de las cámaras de óptica intercambiable que de las compactas, incluidas las de gama alta.

Canon PowerShot G1 X
Canon PowerShot G1 X
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A cambio, eso sí, habrá que tragar con unas cuantas limitaciones: no es la más rápida disparando en ráfaga ni enfocando, y el vídeo tampoco es su punto fuerte. Algo menos perdonables nos han parecido algunos descuidos en su diseño, como ese decorativo visor óptico o la ausencia de un anillo de control en el objetivo. Puestos a dar un paso adelante en el terreno de las compactas, hubiera sido un buen momento para marcar distancias con las PowerShot G.

Pero en cualquier caso, y dejando a un lado estos detalles y alguna que otra carencia, la G1 X se confirma como una excelente opción para completar un equipo de óptica intercambiable y como una de esas compactas de las que se puede presumir sin ningún complejo.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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