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Prueba de producto
Canon EOS M3
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Canon EOS M3: primeras muestras

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Aprovechando la llegada a España de la nueva cámara sin espejo canonista, salimos de paseo con ella por las calles de Madrid

19
MAY 2015
Texto y fotos: Iker Morán   |  Madrid

Hay ciertas cámaras que más que una prueba necesitan –piden a gritos- una oportunidad. Y es que hasta ahora las EOS M se han ganado a pulso su papel de patitos feos de la familia: el primer cuerpo sin espejo de Canon pasó con más pena que gloria, y la EOS M2 ni siquiera llegó al mercado español. Así que la nueva EOS M3 tiene por delante una tarea bastante compleja: convencer al público de que Canon se toma muy en serio eso del futuro sin espejo y cuenta para ello con una alternativa viable y competitiva.

Anunciada el pasado mes de febrero, la división española de la firma celebró la semana pasada en Madrid el estreno de este nuevo modelo, que promete ser un borrón y cuenta nueva en la historia de las EOS sin espejo.

Canon EOS M3
Canon EOS M3
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS M3
Canon EOS M3
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Y para comprobarlo, nada mejor que salir de paseo por el centro de la capital para –luchando contra el terrible calor de aquellos días- ver de lo que es capaz esta EOS M3. Es cierto que hace unos meses, cuando la tuvimos por primera vez entre las manos, la cosa pintaba muy bien y las intenciones de Canon de tomarse en serio el asunto parecían claras. Pero ya sabemos que una cosa es la teoría y otra, la práctica.

Rápida

La luz no era la mejor para probar una cámara. Tampoco acompañaban los casi 40 grados y el centro abarrotado de turistas. Pero durante este breve paseo, si hay una cosa que nos quedó clara de la EOS M3, es que es rápida. O mejor dicho: mucho más rápida que sus predecesoras.

Desde Canon no dudan en poner números a esta sensación, asegurando que su sistema de enfoque (diana de muchos chistes en la EOS M original) es ahora hasta seis veces más rápido. Nuestra precisión sensorial no llega a tanto, pero lo cierto es que el conjunto formado por la EOS M3 y el zoom 18-55 mm f3.5-5.6 EF-M con motor por pasos STM muestra un rendimiento excelente a la hora de enfocar.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Canon EOS M3 y un objetivo Canon 18-55 mm f3.5-5.6 EF-M IS STM

Desde Canon aseguran que el sistema de enfoque es seis veces más rápido que en la EOS M original, diana de muchos chistes

Nada que ver -efectivamente- con lo que ocurría con la EOS M original, aunque está por ver qué tal se lleva el nuevo sistema al emparejarlo con ópticas sin motor STM o con otros objetivos EF mediante adaptador.

El diseño, como ya dijimos, también convence mucho más que el visto hasta ahora. Cuerpo más compacto, discreto y elegante, aparentemente orientado a un público más serio y basado en algo así como una PowerShot G, pero con óptica intercambiable. Eso era justo lo que muchos usuarios esperaban de la sin espejo de Canon, y no otra cámara de colorines para hacerse selfies (por mucho que la pantalla abatible, por cierto, también presuma de estar preparada para los dichosos autorretratos).

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Canon EOS M3 y un objetivo Canon 18-55 mm f3.5-5.6 EF-M IS STM

La pantalla táctil se agradece mucho. No tanto en el manejo de la cámara o la selección de opciones de los menús como a la hora de elegir de forma muy sencilla un punto de enfoque simplemente pulsando sobre una zona de la pantalla.

750 euros

Nos gustan la velocidad, las líneas, la pantalla… pero es verdad que la ausencia de visor electrónico integrado será un problema para algunos usuarios. Es verdad que en este tamaño no es lo habitual, pero puestos a hacer borrón y cuenta nueva hubiera sido un buen golpe de efecto para Canon.

Más si tenemos en cuenta que estamos hablando de una cámara que no es especialmente barata. Con un precio situado entre los 700 y los 800 euros (incluido el citado zoom estándar), la EOS M3 se ve abocada a competir en un segmento de mercado repleto de cámaras muy competentes y competitivas, tanto de tipo réflex como sin espejo.

canon eos m3
Canon EOS M3
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La EOS M3 con los objetivos del sistema sin espejo canonista y el visor electrónico opcional.

La EOS M3 es mucho mejor que sus predecesoras, pero ahora le toca demostrar que también puede plantar cara a sus competidoras

En el mundo de las réflex todos sabemos que Canon puede permitirse el lujo de subir un poco el precio porque su nombre sigue disfrutando de un evidente tirón comercial. Sus cuerpos SLR, por decirlo claramente, se siguen vendiendo solos. Pero las cámaras sin espejo son harina de otro costal, y aquí Canon no lleva la voz cantante.

Su sensor APS-C de 24 megapíxeles ofrece -eso es cierto- unos resultados de una calidad innegable. Pero no es menos cierto que hace ya mucho tiempo que Sony juega en esta liga de las cámaras sin espejo con captor APS-C con todo lo que su veteranía supone de ventaja. Y por citar otro ejemplo que tal vez tenga menos que ver: la recién presentada Lumix DMC-G7 de Panasonic ofrece visor integrado y grabación 4K por ese mismo precio.

Ya habrá tiempo para probarla con más detenimiento y enfrentarla a sus competidoras, pero de entrada la EOS M3 convence sin la contundencia deseada. Es mucho mejor que las EOS M y M2, faltaría más, y en efecto poco tiene que ver con estas. Pero ahora le toca demostrar que no solo es mejor que sus predecesoras, sino también que la competencia. Y esa batalla ya es más complicada.

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