• Panasonic Lumix LX7: toma de contacto y muestras
  • Nokia 808 PureView y Pentax 645D: 40 megapíxeles frente a frente
Prueba de producto
YA ESTAMOS TODOS

Canon EOS M: toma de contacto

 
23
JUL 2012
Iker Morán   |  Madrid

Casi cuatro años ha tardado Canon en apuntarse al carro de las cámaras de óptica intercambiable y sin espejo desde que Panasonic y Olympus se inventaran aquello del Micro Cuatro Tercios. La última gran marca en sumarse a la fiesta lo hace con la EOS M, una cámara pequeña y resultona que se sustenta en un sensor APS-C de 18 megapíxeles. Porque más allá del diseño, la facilidad de manejo -pantalla táctil mediante- y el tipo de público al que va dirigida, el tamaño del captor es aquí lo que marca diferencias o parecidos respecto a la competencia.

Tantas veces ha negado o minimizado Canon su interés por el segmento de las CSC (compactas de sistema) que cuando el viernes pasado pudimos echarle el guante a la esperada EOS M resultaba difícil disimular ese gesto de "veis como al final vosotros también".

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Pero no fue sencillo. Si a los ingenieros de Canon les habrá costado lo suyo embutir un sensor así en un cuerpo tan pequeño, para nosotros tampoco fue fácil poder trastear durante una hora con la primera EOS sin espejo: una excursión relámpago a Madrid, un acuerdo de confidencialidad con unas clausulas que parecían redactadas por la mismísima Angela Merkel y algún que otro detalle surrealista que tampoco viene al caso.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Porque, después de cuatro años de espera, lo que todos queremos saber es cómo es la EOS M, qué tal funciona y comprobar si Canon ha cumplido con esa norma no escrita que dice que cuando se llega el último a la fiesta hay que hacer algo para llamar la atención de las que ya están bailando con otros.

El eslabón entre las compactas y las SLR

La EOS M es pequeña. Salta a la vista que no es la más pequeña de su clase, pero teniendo en cuenta el tamaño del captor APS-C que alberga en su interior, sus dimensiones sí resultan muy comedidas. También las NEX de Sony emplean ese tamaño de sensor y algunas de ellas son notablemente más delgadas, apuntará el lector más observador. Y con toda la razón, porque en lo que respecta a grosor esta EOS sin espejo pierde la partida respecto a la NEX-C3 o la NEX-5N.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Tampoco se trata de un combate por el tamaño, pero es verdad que su reducido volumen y la facilidad de manejo son, junto a la calidad de los resultados, los argumentos en los que más hincapié hace Canon a la hora de hablar de su nueva EOS.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Si por tamaño podría recordarnos a una PowerShot G1 X algo más grande, por acabados y formas las primeras cámaras que nos vienen a la cabeza son algunas de las PowerShot SX, aunque la EOS M presume de un cuerpo metálico y mejor rematado que el de aquéllas.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
La EOS M con el nuevo "pancake" de 22 milímetros.

Como siempre, la ausencia de una empuñadura en condiciones resta puntos a la ergonomía, pero entre las manos la EOS M se acomoda bien. En este sentido, punto positivo para Canon por el sistema de anclaje de la correa ideado para esta cámara y que nos lleva a mirar ahora de reojo al resto de cámaras del mercado. Tampoco era tan difícil pensar en algo así, ¿verdad?

Fotógrafos "ocasionales"

Tras realizar un primer recorrido visual por el cuerpo de la EOS M sorprende la escasez de mandos y botones. Según nos explican los portavoces de Canon que ejercieron de cicerones en Madrid, el uso de una pantalla táctil ha permitido reducir en un 35% el número de botones respecto a la gama réflex de la firma.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Lo que a muchos no les parecerá una buena noticia ni un argumento del que presumir, es en realidad una declaración de intenciones: se trata de un modelo para fotógrafos "ocasionales" que buscan una cámara compacta y de calidad para llevar a todas partes.

Evidentemente serán los usuarios quienes acaben definiendo su uso (la EOS 5D Mark II era una cámara de fotos y ha cosechado más elogios como cámara de cine), pero el discurso de la firma no deja lugar a las dudas.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Por si acaso, más pistas: no hay en la EOS M un visor electrónico ni un conector para uno externo. Tampoco hay en ella un dial de modos tradicional, sino un selector que permite escoger entre la captura de instantáneas o vídeo u optar por una modalidad totalmente automática (A+).

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

A falta de otra rueda, el dial trasero se ocupa de cambiar los ajustes de la exposición en los modos manuales y de prioridades y de dar acceso directo a algunas opciones, como la ráfaga.

De todos modos, la EOS M es una cámara pensada para controlarse desde su panel táctil de 3 pulgadas. Por eso nos ha gustado comprobar que el monitor funciona y reacciona realmente bien, en línea con lo que vimos en la recientemente desvelada EOS 650D. Tanto al seleccionar alguna opción, elegir el punto de enfoque o ampliar fotografías, el funcionamiento es ágil, preciso y muy rápido.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
El flash Speedlite 90EX se suministrará de serie con la EOS M.

Por si alguien lo estaba dudando, sí, la EOS M permite trabajar en formato RAW. Y no, tal y como reflejan las fotos, no cuenta con una unidad de flash integrada, aunque según nos confirmaron desde Canon España todos los kits incluirán de serie el nuevo flash Speedlite 90EX.

Es una EOS

A medio camino entre las compactas y las réflex, si el diseño y el manejo nos hacen pensar en las primeras, la denominación EOS y el tamaño de sensor escogido por Canon sitúan esta cámara sin espejo más cerca de la gama SLR de la firma en lo que respecta a prestaciones y calidad de imagen.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

De hecho, el CMOS de tamaño APS-C y 18 megapíxeles es el mismo que el empleado en la reciente EOS 650D, aseguran desde Canon. Un detalle que, sin haber podido probar una unidad final de la cámara ni realizar fotografías de muestra, permite que nos hagamos una idea muy clara de cuáles serán sus resultados.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

En este sentido, nos ha sorprendido que no se haya apostado por unos menús de pantalla diferentes a los de las réflex canonistas. Tal vez algo más gráfico e intuitivo sería más coherente en una cámara que presume de sencillez en lugar de las largas listas de opciones más propias de una SLR. Y ya puestos a diseñar un producto con aires juveniles, ¿por qué no ponerle también Wi-Fi?

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Las cifras de la hoja de especificaciones tampoco albergan muchas sorpresas: sensibilidad de 100 a 12.800 ISO (con un paso más de 25.600 ISO sin calibrar) y una cadencia de disparo de 4,3 fotogramas por segundo. El sonido de la obturación es audible pero más discreto que -por ejemplo- en las Micro Cuatro Tercios que han pasado por nuestras manos.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

No se puede optar por un modo de obturación electrónica (como en la reciente Lumix DMC-G5, por ejemplo) pero tras echar un vistazo a los datos técnicos sí queda claro que la primera obturación es electrónica y la cortinilla sólo entra en acción al final de la exposición. Un sistema visto en algunas Sony y que contribuye a que la reacción de la cámara sea muy rápida al presionar el disparador.

Enfoque híbrido

A falta de dudas sobre la calidad de imagen -salvo sorpresas, será como en la EOS 650D y demás réflex de esta gama-, toda la atención se centra en el sistema de enfoque automático. En este sentido las previsiones se han cumplido: el sistema híbrido de la citada SLR se traslada a esta EOS M.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

De este modo se combina el sistema por contraste de las réflex con el de diferencia de fase gracias a algunas células dedicadas que se han incluido en la superficie del CMOS. La teoría ya nos la sabemos, pero... ¿qué sucede en la práctica?

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
La EOS M con los nuevos objetivos EF-M de 18-55 (modelo de color blanco) y 22 milímetros (rojo) y junto al zoom de 18-135 milímetros para bayoneta EF-S, que aquí aparece con el adaptador montado.

Con todas las comillas y matices que requiere una prueba rápida con un modelo de preproducción, lo cierto es que la EOS M enfoca muy bien. ¿Es la más rápida del mercado en este campo? No nos lo pareció, aunque se trata de una apreciación basada en la memoria y en la experiencia, no en una comparación realizada sobre el terreno.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
La montura EF-M se estrena con un "pancake" de 22 milímetros (izquierda) y un zoom estándar de 18-55 milímetros.

Los dos primeros objetivos EF-M incorporan un motor (STM) que aporta una notable mejora en lo que respecta a respuesta y transiciones suaves en comparación con las réflex de Canon a la hora de enfocar por contraste. El nuevo "pancake" 22 mm f2 es realmente rápido. También lo es el otro objetivo presentado hoy para esta bayoneta, el zoom de 18-55 milímetros, aunque sí es cierto que realiza ligeros y sutiles avances y retrocesos hasta dar con un punto de referencia.

Canon EF-M 22 mm f2 STM y 18-55 mm f3.5-5.6 IS STM
Canon EF-M 22 mm f2 STM y 18-55 mm f3.5-5.6 IS STM
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EF-M 22 mm f2 STM y 18-55 mm f3.5-5.6 IS STM
Canon EF-M 22 mm f2 STM y 18-55 mm f3.5-5.6 IS STM
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Un adaptador permite también utilizar ópticas EF y EF-S en esta cámara, aplicando el mismo factor de multiplicación focal que con los nuevos objetivos EF-M: 1,6x. Tan sólo ha habido ocasión de probar la cámara con el adaptador y el reciente 18-135 mm f3.5-5.6 EF-S STM IS, y el rendimiento del enfoque es también muy bueno, aparentemente idéntico al de los objetivos EF-M.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
El adaptador para objetivos EF y EF-S.

¿Qué ocurrirá con aquellas ópticas que carezcan del sistema de enfoque STM? A falta de poder comprobarlo (no había ninguna a mano), la lógica nos hace suponer que la velocidad del autofoco se verá notablemente afectada tanto a la hora de capturar instantáneas como sobre todo al activarse el sistema de enfoque continuo durante la grabación de secuencias de vídeo.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
El zoom de 18-135 milímetros para bayoneta EF-S montado en la EOS M (adaptador mediante).

Hablando de objetivos, en ambos casos nos ha sorprendido gratamente la firme construcción metálica. De hecho, llama la atención que el zoom de 18-55 milímetros sea notablemente más robusto que su primo para la montura EF-S, donde el plástico manda. Eso sí, la reducción de tamaño respecto al citado modelo no es demasiado notable.

Lo que tiene, lo que le falta

¿Habría sido más lógico un sistema sin espejo basado en un sensor como el de la PowerShot G1 X que permitiera reducir el tamaño del cuerpo y sobre todo de las ópticas? Aunque puede que algunos estén de acuerdo con esta teoría, si de lo que se trata es de optimizar la calidad de imagen es lógico pensar que el control del ruido y el rango dinámico habrán salido ganando con la configuración final de la EOS M.

Otro tema será su posicionamiento en el mercado. Porque, por mucho que desde la compañía se insista en colocar el sistema en un nuevo nicho que no afectará ni a sus réflex ni a sus compactas de gama alta, ya se sabe que el escaparate no siempre se ajusta a los planes diseñados desde los despachos de "marketing".

¿Tiene sentido una EOS 1100D ahora que la EOS M ofrece casi lo mismo en un formato más pequeño? Sobre el papel puede que no, pero también es cierto que no se trata exactamente del mismo tipo de fotógrafo (véanse los controles y la ergonomía de una y otra cámara) y que el elevado precio de este modelo sin espejo también marca la diferencia.

Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Canon EOS M
Canon EOS M
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Porque con un precio oficial de unos 850 euros junto al zoom estándar (será algo más barata con el fijo de 22 milímetros), la Canon EOS M se posiciona peligrosamente arriba en el actual escaparate fotográfico, pues es fácil encontrar cámaras similares bastante más asequibles, como las Sony NEX o las Samsung NX, o decidirse simplemente por una Micro Cuatro Tercios.

No es ningún secreto que llamarse Canon es un plus y deja cierto margen a la hora de colocar el precio, pero insistimos: cuando se llega el último hay que hacerlo con un poco de humildad o con fuegos artificiales para llamar la atención.

El precio y cierto conservadurismo son, de hecho, dos de las pocas pegas que, tras pasar una hora jugando con la EOS M y sus ópticas, podríamos ponerle a este nuevo sistema. Su calidad y rendimiento no nos preocupan, pero sí la falta de algo que marque distancias con lo que desde hace años ya puede encontrarse en el mercado.

No es la cámara con aires clásicos que a muchos les gustaría ver, pero es resultona y fácil de manejar. Un producto de esos que entra por los ojos pero que tendrá que demostrar que la espera ha merecido la pena.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar