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EN BUSCA DE SU PROPIO ESPACIO

Canon EOS 60D: toma de contacto

 
30
AGO 2010
Iker Morán   |  Madrid / Barcelona

¿Existe realmente un hueco entre la EOS 550D y la EOS 7D en el que quepa una nueva réflex canonista? Ésa es la pregunta que muchos ya se estarán haciendo al ver la EOS 60D. Tardío relevo de la EOS 50D cuando algunos ya casi daban por finiquitado este segmento intermedio de dos dígitos, QUESABESDE.COM ya ha podido pasar unas horas con esta recién nacida SLR para intentar descubrir la nueva aritmética de Canon a la hora de resituarla en su catálogo.

La intensa sensación de "déjà vu" que nos persigue cada vez que toca enfrentarse a un nuevo modelo no es, ni mucho menos, algo reciente. Hace ya años que tanto las compactas como incluso las SLR se parecen demasiado unas a otras.

Y la EOS 60D que acaba de ver la luz para firmar la jubilación de la ya veterana EOS 50D no es una excepción a esta regla no escrita. Evolución tranquila, lo llamarán algunos. Más previsible que un calendario, pensarán los amantes de las emociones y los cambios fuertes.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Sus prestaciones no se salen en absoluto de lo esperado. Incluso podría parecer que los ingenieros de Canon han trabajado bajo las estrictas órdenes del departamento comercial para, escuadra y lápiz en mano, trazar lo que había que sumarle a la EOS 550D o restarle a la EOS 7D para crear un espacio intermedio que algunos creíamos inexistente.

Pero nos equivocamos, y aquí está la EOS 60D para demostrarlo. En pleno agosto y apenas unas horas después de su presentación, QUESABESDE.COM ya ha tenido entre las manos el primer modelo de esta nueva réflex que ha llegado al país.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Aunque, por ahora, no ha sido posible probar más a fondo la cámara -el verano es una mala época para las prisas- ni comprobar sus resultados, este primer encuentro en la sede madrileña de Canon nos ha permitido descubrir las interioridades de la nueva réflex.

Curvas y retoques
Ya desde el primer momento queda claro que la compañía ha hecho un concienzudo ejercicio de malabarismo para situar tanto el diseño como las prestaciones de esta EOS 60D a medio camino entre sus dos referencias más directas: la EOS 550D (que se posiciona un paso por debajo) y la EOS 7D.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La EOS 60D junto a la EOS 50D (en la imagen superior) y la EOS 550D.

Un ejercicio complejo partiendo de una hoja de especificaciones que no deja mucho margen a la imaginación. Por otro lado, la EOS 60D tampoco puede perder de vista el listón de su predecesora. Dos años después del lanzamiento de la EOS 50D quedaría feo recortar prestaciones, tal y como ya deja entrever el enfado de algunos usuarios tras constatar que la velocidad de disparo en ráfaga del nuevo modelo se ha reducido ligeramente respecto a su antecesora.

Canon EOS 60D y EOS 550D
Canon EOS 60D y EOS 550D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS 60D y EOS 550D
Canon EOS 60D y EOS 550D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Esta filosofía se plasma en un cuerpo algo más redondeado, sutilmente más pequeño que el de la EOS 60D y más liviano. Especialmente delicada es esta cuestión, más al comprobar que el magnesio ha cedido su lugar al aluminio y que la resistencia -o al menos la sensación de contundencia entre las manos- podría haber salido mal parada de esta evolución.

Canon EOS 60D y EOS 550D
Canon EOS 60D y EOS 550D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Falsa alarma. La EOS 60D es, efectivamente, menos pesada que el modelo anterior, pero el acabado está bien conseguido y la sensación general entre las manos es satisfactoria.

Los amantes de los cuerpos pesados puede que no estén muy satisfechos, pero si les sirve de consuelo, con una EOS 550D en una mano y la EOS 60D en la otra, el nuevo modelo gana por goleada en todo lo que tiene que ver con construcción y ergonomía, aunque se sacrifique esa sensación más metálica y robusta de la EOS 50D.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Y eso que las curvas, la pantalla móvil de la que luego hablaremos y las tarjetas SD Card (incluidas las nuevas SDXC) puede que le resten algún punto en ese "ranking" de seriedad que a veces se traza a primera vista.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Fiel a su papel intermedio, la EOS 60D incorpora algunos nuevos detalles interesantes, pero tropieza inexplicablemente en otros puntos. Así, nos parece una excelente idea el sistema de bloqueo del dial principal o el joystick integrado alrededor de la rueda trasera.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Curiosamente, el sistema de bloqueo que Canon siempre ha usado para este mando ahora ha desaparecido para ser sustituido por una fórmula bastante menos práctica: aunque la cámara cuenta con un botón exclusivamente dedicado a liberar esta rueda, para bloquearla e impedir su accionamiento accidental tendremos que pasar por el menú principal.

La desaparición del botón e interruptor para vídeo que emplea la EOS 7D en su parte trasera tampoco nos parece una buena noticia. En su lugar, la EOS 60D recurre a un botón que activa la previsualización en pantalla al trabajar con los modos fotográficos o inicia la grabación de secuencias de vídeo si se ha seleccionado esta función en el dial principal.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La empuñadura es ahora más profunda que en la EOS 50D, con lo que el agarre resulta algo más cómodo. También el botón de previsualización de la profundidad de campo ha saltado al otro lado de la bayoneta desde su posición en la generación anterior.

Y la pantalla móvil llegó
Pero todos estos retoques son meros detalles comparados con la gran novedad que trae consigo esta EOS: una pantalla articulada de 3 pulgadas, formato 3:2 y más de 1 millón de píxeles de resolución. Novedad, lógicamente, desde la perspectiva canonista, porque como es sabido hace ya años que modelos de otras firmas -Olympus, sin ir más lejos- apuestan por este tipo de monitores.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

En cualquier caso, tras años de rumores sobre esa supuesta EOS con pantalla móvil que nunca llegaba, bienvenida sea. Tal vez nos esperábamos -como en el caso de Nikon- un estreno en un modelo de gama más baja, pero lo cierto es que pocas pegas cabe poner a este LCD.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Sus dimensiones y resolución son de lo mejor que hay ahora mismo en el mercado. La movilidad no sólo supone una ventaja para tomas desde perspectivas más originales o a la hora de grabar vídeo, sino que también permite proteger la pantalla durante su transporte. O, por supuesto, dejarla en su sitio para quienes prefieran los monitores de toda la vida.

Sensor mejorado
Si el diseño y manejo de la EOS 60D no entrañan grandes sorpresas, menos aún cabe esperar de una hoja de especificaciones matemáticamente situada en el catálogo de Canon entre las ya citadas EOS 550D y EOS 7D.

La nueva SLR comparte con ellas el CMOS de tamaño APS-C y 18 megapíxeles y el vídeo Full HD con controles manuales como principales alicientes. Sin embargo, desde Canon nos aseguran que no se trata del mismo captor, sino de una versión mejorada respecto al empleado en esos dos modelos.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

A la espera de comprobarlo, nos quedamos con la teoría oficial: el sensor implementa un nuevo sistema de gestión y distribución de la energía en cada uno de los fotodiodos que permite reducir el consumo -y mejorar así la autonomía de la batería, que es la misma que utiliza la EOS 7D- y controlar mejor el aumento de la temperatura y el consiguiente ruido que ésta puede provocar en las imágenes.

Lo que sí hemos podido comprobar es que el aumento de la resolución de 15 a 18 megapíxeles respecto a la EOS 50D ha pasado factura en la velocidad de disparo. Y es que, aunque la EOS 60D presume de sus ráfagas de más de 5 fotogramas por segundo, no hay que olvidar que la cadencia del modelo anterior superaba los 6 disparos por segundo.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

¿Limitaciones del procesador de imagen o una reducción autoimpuesta para no pisar el terreno de la EOS 7D y sus 8 fotogramas por segundo? Que cada cual elija la teoría que prefiera, pero no parece una tontería pensar que en este punto o en la ausencia de novedades en cuanto al enfoque automático (9 puntos) o el visor (96% de cobertura) la sombra de la hermana mayor ha supuesto un lastre para esta EOS 60D.

En busca de novedades por sus menús, nos topamos con algunos guiños a los usuarios más noveles, como los ya casi omnipresentes filtros creativos con ajustes para simular miniaturas -desenfocando la zona superior e inferior de la imagen- o imitar a una cámara estenopeica.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

También es nueva la función para procesar los archivos RAW en la propia cámara (con una variedad de opciones y ajustes muy amplia, por cierto) o los nuevos tamaños de archivo JPEG, por si los 18 megapíxeles brutos del sensor nos resultan excesivos.

Competencia dentro y fuera de casa
La gama media de cámaras réflex siempre ha gozado de una gran popularidad que se fundamenta en acercar a los usuarios avanzados prestaciones de modelos profesionales a precios asequibles para los mortales.

Y eso es lo que, una vez más, propone la EOS 60D: ofrecer buena parte de las prestaciones de la EOS 7D, pero en un cuerpo más pequeño, manejable y -teóricamente- más barato. Teóricamente, porque como suele ocurrir, ahora mismo la EOS 7D ya puede encontrarse por menos de 1.300 euros, mientras que el precio oficial de la EOS 60D se ha situado en 1.250 euros.

Así que, tras este primer contacto estival con la nueva réflex de Canon, resulta complicado no preguntarse por el tipo de usuario al que puede resultar atractiva.

Canon EOS 60D
Canon EOS 60D
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Por unos pocos euros más, la EOS 7D es más veloz en el disparo y el enfoque, luce un cuerpo más consistente y un mejor visor. Y si lo que queremos es ahorrar dinero y tamaño, la EOS 550D será la que lance su anzuelo desde un escalón inferior, aunque tanto en este caso como en el de la EOS 7D habrá que renunciar a la interesante pantalla articulada de la EOS 60D.

Tal vez la estrategia de Sony de abarrotar el escaparate con modelos muy parecidos para llegar a todos los públicos se esté contagiando a otras compañías. En cualquier caso, además de la competencia interna -el mayor problema a priori de esta SLR-, a nadie escapa que la EOS 60D tendrá que batirse dentro de poco con la futurible Nikon D7000 (o como quiera que se llame el relevo de la D90), las recién anunciadas Sony A580 y A55V y todo lo que esté por llegar para Photokina.

Y es que hacerse un hueco en un escaparate superpoblado es, cada vez más, una tarea muy compleja.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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