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Canon EOS-1D X Mark II y Nikon D5: duelo en la cumbre

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FEB 2016

La idea de lucha permanente entre Canon y Nikon -con dardos envenenados, adelantamientos por la derecha y cambios de última hora para ganar al contrincante- es algo que suele gustar mucho a los aficionados a la fotografía y a los marquistas acérrimos, pero que tiene muy poco que ver con la realidad.

Pasados los años en los que había una marca que mandaba con claridad y el resto que seguía sus pasos, desde hace ya tiempo se ha impuesto el equilibrio entre los dos grandes históricos del mercado fotográfico en el segmento profesional. Algunos modelos destacan más que otros, hay detalles en los que una marca sí se adelanta a la otra, pero en líneas generales la balanza se acaba inclinando más por cuestiones económicas o logísticas (sistema, pereza de cambiar…) que por calidad o prestaciones.

Es verdad que en su momento la Nikon D3 marcó un nuevo tiempo, y que coincidiendo con los problemas de las EOS-1D Mark III y Mark IV ese equilibrio entre las grandes potencias –parece que estemos hablando de la Guerra Fría- se tambaleó.

O tal vez solo lo suficiente como para que desde ese momento en los campos de fútbol se vieran tantos teleobjetivos blancos como negros, que a fin de cuentas es la imagen con la que todos nos quedamos.

Ahora que la reciente D5 y la novísima EOS-1D X Mark II están ya sobre el tapete, toca poner al día los datos para ver si, al menos sobre el papel (la Nikon D5 ya la hemos podido catar, la Canon por ahora no) hay un claro vencedor en la nueva generación. De entrada algo parece claro: la D5 es un contundente golpe de puño sobre la mesa, mientras que la EOS se antoja como una renovación más tranquila que, eso sí, eleva el asunto del vídeo a otro nivel.

20 megapíxeles

Atrás quedan los 16 megapíxeles de la D4s y los 18 de la EOS-1D X. 20 millones de puntos es el nuevo estándar para esta pareja, que sigue apostando por una cifra relativamente moderada para un sensor de formato completo a cambio de dar más protagonismo a la velocidad y las altas sensibilidades.

En todo caso, esos 20 megapíxeles son ya un número respetable para poder realizar recortes dejando un tamaño decente. Recortes tanto a la hora reencuadrar una foto como directamente en cámara para ampliar la focal, o simplemente porque se esté usando una óptica DX en el caso de Nikon.

nikon d5
Nikon D5
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La pareja sigue apostando por una cifra relativamente moderada para un sensor de formato completo, dando más protagonismo a la velocidad y las altas sensibilidades

Empate en resolución pero victoria de Canon en velocidad, con 14 fotogramas por segundo con el espejo activo (16 si se deja levantado) y trabajando en formato RAW. Los más atentos se habrán dado cuenta de que en realidad la EOS-1D X original ya alcanzaba esos 14 disparos por segundo, pero entonces era solo en Live View (sin movimiento de espejo) y con JPEG. La Nikon D5, por su parte, llega a los 12 disparos por segundo con el espejo activo y a 14 con él levantado.

Más allá de las cifras, resulta casi más interesante fijarse en otros detalles. Por ejemplo, el nuevo obturador, que con 400.000 ciclos de vida está claro que tiene que llegar preparado para aguantar ese ritmo de disparo. O en el límite del mecanismo de subida y bajada del espejo, que pese a mejorarse sigue teniendo limitaciones físicas.

También la importancia del soporte de memoria y las crecientes dificultades de las CompactFlash para soportar este flujo de datos. Nikon apuesta por dar la alternativa a las XQD con una versión con doble ranura para este formato, poco popular pero muy rápido, mientras que Canon limita alguna de sus prestaciones (como soportar 173 archivos RAW a máxima velocidad) al uso de tarjetas CFast 2.0, la nueva generación de CompactFlash.

De 409.600 a 3 millones ISO

La Canon es ligeramente más rápida, suponiendo que haya mucha diferencia entre disparar 12 y 14 fotogramas por segundo. Pero si se trata de presumir de sensibilidad, está claro que la Nikon gana por goleada. Y es que su ISO forzado de 3 millones fue uno de los datos más espectaculares de su presentación y que más espacio ocupó en los titulares.

Canon hace ya tiempo que va un paso –o medio paso- por detrás de Nikon en la asignatura de la sensibilidad

No obstante, hay que matizar un poco el asunto, porque repasando los datos con más calma, en realidad solo un paso separa las sensibilidades calibradas de ambos modelos. Y eso, al fin y al cabo, se supone que marca los límites razonables dentro de los que se puede trabajar: 51.200 ISO para Canon y 102.600 ISO para la D5.

¿Se impondrá la Nikon en situaciones extremas de luz? Habrá que verlo, pero los primeros resultados que pudimos ver jugando con una unidad de preproducción en Las Vegas eran realmente espectaculares y no dejaban nada fácil el terreno para Canon, que de hecho hace ya tiempo que va un paso –o medio paso- por detrás de Nikon en esta asignatura.

156 frente a 61 puntos de enfoque

Pero si hay un punto que llama la atención, es la diferencia en los sistemas de enfoque implementados por una y otra réflex. Tanto, que incluso antes de que se desvelara de forma oficial, algunos ya adelantaban que las especificaciones de Canon podían sonar algo decepcionantes comparadas con las de la D5.

Así, frente al continuismo canonista con 61 puntos de enfoque, Nikon dio la campanada con un sistema de 153 puntos y una cobertura muy amplia en la escena. De nuevo podemos hablar no de teoría sino de práctica, y lo que pudimos comprobar en cuanto a enfoque con poca luz –muy poca luz- y seguimiento es excepcional.

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Nikon D5
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Frente al continuismo canonista con 61 puntos de enfoque, Nikon dio la campanada con un sistema de 153 puntos y una cobertura muy amplia

¿Y Canon? En realidad, tras una cifra que igual suena a poco, hay novedades muy importantes. No tanto por los 41 puntos en cruz ya presentes en la generación anterior –aunque no activos con todas las ópticas- sino porque Canon supera una de las críticas más recurrentes hechas a la EOS-1D X original al permitir ahora trabajar con todos los puntos incluso con ópticas f8.

¿Qué significa eso? Que los fotógrafos que disparen con un tele y un multiplicador que reduzca la luminosidad a f8 ya no tendrán que conformarse solo con el punto central.

Además, la EOS-1D X Mark II también promete mejoras en el enfoque con baja luz, y en su renovado visor también aparecerá iluminado de forma más clara el punto o la zona de enfoque elegida para cuando toque trabajar a oscuras.

Tampoco podemos hablar del enfoque y olvidarnos del modo Dual Pixel AF de la Canon, aunque puesto que se trata de un mecanismo para trabajar en Live View o a la hora de grabar vídeo, mejor centrarnos en ese aspecto.

Vídeo 4K: Canon se impone

Buena parte de las expectativas sobre las posibilidades de la nueva EOS-1D X Mark II recaen, cómo no, en el apartado del vídeo, donde podemos encontrar algunas mejoras trascendentales que la sitúan -al menos sobre el papel- muy por encima de su principal competidora.

Así, lo primero que cabe destacar es que la nueva Canon es capaz de grabar vídeo en resolución DCI 4K (esto es 4096 x 2610 píxeles) a 24, 25, 30, 50 y 60 fotogramas por segundo, mientras que la D5 graba en 4K UHD estándar (3840 x 2160 puntos) y en ningún caso supera los 30 cuadros por segundo.

Aunque ambas cámaras se sirven del códec H.264 a la hora de procesar las secuencias de vídeo, la EOS-1D X Mark II ofrece también la posibilidad de realizar capturas en baja compresión en formato M-JPEG, lo que le permite alcanzar flujos de datos desorbitados de 800 Mbps grabando en 4K a la máxima velocidad. La Nikon, en cambio, se conforma con flujos de 144 Mbps. Por cierto: la Lumix DMC-GH4 de Panasonic, siete veces más barata, graba 4K a 100 Mbps, para situarse un poco.

canon eos-1d x mark ii
Canon EOS-1D X Mark II
canon eos-1d x mark ii
Canon EOS-1D X Mark II

Canon graba vídeo DCI 4K (4096 x 2610 píxeles) de hasta 60 fps, mientras que la D5 graba en 4K UHD (3840 x 2160 puntos) y no supera los 30 fps

Queda la intriga, eso sí, de qué requerimientos necesitará un ordenador para poder manejar los vídeos a máxima calidad de la Canon, ya que hablamos de secuencias capaces de agotar una tarjeta de 64 GB con tan solo 10 minutos de grabación. En el caso de la D5 el problema va por otros derroteros, y es que la cámara de Nikon tan solo permite grabar clips de 3 minutos en 4K.

Asimismo parece que Nikon se ha olvidado de incluir la posibilidad de grabar vídeo a cámara lenta, algo que está ya presente en muchas otras cámaras de precio inferior o similar. Canon sí que incluye un modo de captura en resolución Full HD a 120 fotogramas por segundo.

Más allá de los formatos de vídeo, y a falta de realizar pruebas sobre el terreno, podría ser una buena noticia la inclusión en la nueva Canon de la tecnología de enfoque Dual Pixel AF, que tan buenos resultados ha dado en la videocámara EOS C100 Mark II y en otras EOS más sencillas –se estrenó con la EOS 70D- a la hora de enfocar con el espejo levantado.

6000 y 7.000 euros

Pero si hay un punto en el que queda claro ese equilibrio de superpotencias del que hablábamos al principio, es al hablar del precio. La Canon será finalmente algo más barata (unos 6.300 euros según la división alemana de la firma) que la D5, cuyo precio supera los 7.000 euros. Pero en estas cifras casi podríamos hablar de una pequeña diferencia. Y es que una cosa es jugar a competir, y otra pisarse los precios en lo más alto del escaparate.

Sorprenderse o indignarse a estas alturas por esos miles de euros sería un poco absurdo. No solo es algo relativamente habitual en este segmento, sino que estamos hablando de herramientas profesionales y tan especializadas que, en realidad, solo tienen sentido para una minoría de fotógrafos y agencias.

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Canon EOS-1D X Mark II
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Nikon D5
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Más allá de quién gane esta batalla, las tecnologías y los avances que estrenan pronto llegarán a modelos más asequibles

Concretamente aquellos centrados en acción, deporte o fotoperiodismo diario, siempre que puedan acarrear con el peso y la factura de estos equipos. Hay alternativas más pequeñas y más económicas, apuntarán los que ya se cansaron de las réflex. Cierto, pero no ofrecen lo mismo que estas dos cámaras en áreas como la velocidad, en enfoque y -no lo olvidemos- la resistencia de los cuerpos.

De hecho, no está de más recordar que tanto la EOS-1D X Mark II como la D5 son modelos pensados para agencias y diarios (¿queda alguno?) más que para fotógrafos independientes que posiblemente sufran un ataque de risa al ver el precio y recordar lo que cobran por cada una de sus fotos. La buena noticia es que, más allá de quién gane esta nueva batalla (posiblemente las dos), las tecnologías y los avances que esta pareja estrena pronto llegarán de algún modo a modelos más asequibles.

Y por supuesto, aclarado el rumbo en lo más alto del catálogo, ahora toca poner sobre la mesa nuevas preguntas. ¿En qué lugar queda la EOS 7D Mark II con la llegada de la Nikon D500? ¿Para cuándo una Canon EOS 5D Mark IV? ¿Se animará Nikon a reeditar un modelo como la D700, que tantos admiradores tuvo en su momento?

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