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LA NUEVA BESTIA

Canon EOS-1D X: toma de contacto

 
26
OCT 2011
Iker Morán   |  Londres

Con unas especificaciones de vértigo, un peso idóneo para poner a prueba los bíceps de los fotógrafos y un precio de varios miles de euros, la nueva Canon EOS-1D X está llamada a ser el objeto de deseo de muchos profesionales. Aunque tendrán que esperar a 2012 para saber si la inversión merece o no la pena, QUESABESDE.COM ha viajado hasta Londres para echar el guante a una de las primeras unidades de esta superlativa SLR. Nos hemos vuelto sin fotos de muestra, con el sonido de sus 14 fotogramas por segundo martilleando en los oídos y con ganas de más, pero al menos hemos podido indagar en sus menús y descubrir más de cerca algunas de sus prestaciones.

Un rápido vistazo al ambiente que reinaba ayer en la feria Canon Pro Solutions 2011 -que tiene lugar durante estos días en Londres- era más que suficiente para saber en qué lugar del pabellón estaba la nueva y flamante EOS-1D X. Aunque en teoría compartía protagonismo con la también nueva Pixma Pro 1 y su sistema de doce tintas, no hace falta decir hacia donde se dirigía el interés de los asistentes, en su inmensa mayoría profesionales del sector.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
El Canon Pro Solutions 2011 que se celebra en Lodres esta semana ha sido el lugar de encuentro con la recién presentada EOS-1D X.

Por allí estaban todas las SLR de la firma (incluida la EOS-1D Mark IV, aunque ni rastro de las 1Ds), algunas de las ópticas más codiciadas de Canon (como ese 8-15 milímetros que no hay forma de ver por España) e incluso un estand de Hasselblad reivindicando para nuestra sorpresa el papel del formato medio en una feria casi monomarca y apadrinada por Canon. Pero, como era de esperar, la EOS-1D X se había convertido en el centro de todas las miradas.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Con las ranuras selladas y diversos carteles prohibiendo explícitamente introducir una tarjeta en ellas, nos hemos vuelto de Islington -un tranquilo barrio en las afueras de la capital inglesa- sin muestras de ese CMOS de 18 megapíxeles y con ganas de poder trastear con la cámara con más calma.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Pretender analizar un modelo como éste tras haber convivido sólo unos minutos con él es casi tan pretencioso como ridículo. Así que, por ahora, nos conformaremos con una primera toma de contacto. Quedan cinco meses hasta verla en las tiendas; tendremos tiempo de sobra para hablar de ella.

Contundencia de serie

Algunos dirán que es una cámara excesivamente pesada y grande. Otros, que eso es precisamente lo que los profesionales quieren entre las manos si, como contrapartida, se les ofrece una robustez y un aguante a prueba de casi todo. Pero en realidad no hay mucho que decir sobre el diseño de esta EOS-1D X que no se haya comentado ya sobre las generaciones anteriores.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Incomparables: la pequeña Sony NEX-5N junto a la nueva SLR de Canon.

Como siempre, las comparaciones son un buen aliado para hacerse una idea del tamaño, aunque, insistimos: no hay aquí nada nuevo que destacar respecto a los anteriores modelos. Pese a ello, y aprovechando que teníamos una NEX-5N de Sony a mano, no pudimos resistir la tentación de comparar sus dimensiones y grosor. Sobran las palabras.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Volviendo a su diseño, y pese al cambio en la denominación y en algunos de los mandos, la herencia de esta saga canonista está muy presente. Tanto, que seguramente nadie se asustaría demasiado si la rebautizáramos como EOS-1D Mark V.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Por fuera apenas ha cambiado pero por dentro es totalmente nueva, nos advertían los responsables de la firma durante una entrevista mantenida en este mismo evento y que pronto publicaremos.

Dial silencioso

No es momento ahora de entrar en detalle sobre cada uno de los mandos de la cámara, pero sí hay algunos puntos que nos han llamado la atención durante este primer contacto, empezando por la pantalla de 3,2 pulgadas y más de un millón de píxeles de resolución. Además de aumentar su diagonal y resolución, la adopción de unas proporciones de 3:2 también permite optimizar su superficie.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

El resultado es un monitor excelente tanto a la hora de configurar las opciones de la cámara, ajustar el disparo o revisar las fotos. Cuidado, como siempre, con este último punto, porque la calidad del LCD hace que casi todo nos parezca una obra maestra. Incluso las tomas que pudimos realizar a 204.800 ISO y que en pantalla no se veían del todo mal.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Además de los mandos ya tradicionales en estas EOS, merece la pena destacar el rediseño de los pulsadores traseros (con una superficie de control rugosa más amplia y menos puntiaguda), la inclusión de cuatro botones frontales (dos, duplicados para el agarre vertical y horizontal) y un dial "silencioso" en la parte trasera.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

En realidad, este nuevo mando es parte del clásico dial trasero. Según nos demostraron los técnicos de la firma, la zona central que rodea el botón "SET" dispone de partes sensibles al tacto que se activan durante la grabación de vídeo.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Gracias a ello, es posible modificar los ajustes de la secuencia o el volumen de entrada de audio (siempre que esté en modo manual, claro) evitando el ruido que producirían los mandos habituales y que podrían arruinar la secuencia.

Configurando

Los menús de la cámara también han sido sometidos a un buen lavado de cara. Sin alterar demasiado el esquema habitual -no son los profesionales muy amigos de tener que aprender desde cero el funcionamiento de su nueva SLR-, se apuesta por algo más de grafismo y colorido. Una buena idea para aligerar la interminable lista de opciones.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La buena noticia es que nos encontramos ante una de esas réflex en las que casi todo es configurable y puede amoldarse a las manías del fotógrafo. La mala es que, esta vez sí, dedicarle un buen rato al libro de instrucciones e indagar en todos los menús será imprescindible para quienes pretendan hacerse con el 100% del control de esta EOS.

El número de ajustes y opciones es realmente apabullante: desde configurar la función de varios mandos hasta seleccionar la modalidad de exposición múltiple o ajustar la velocidad de disparo de las diferentes ráfagas disponibles.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

En este sentido, y aunque pretendíamos no caer en la tentación de dejar dormido el dedo sobre el botón del disparador para ver cómo sonaban esos 14 fotogramas por segundo, finalmente caímos. Aunque no es tan fácil como parece llegar hasta allí.

La modalidad de 12 fotogramas por segundo es accesible fácilmente una vez elegido el disparo en ráfaga y configurado a su máxima velocidad. Pero para pasar de esta cifra, además de seleccionar el disparo sólo en formato JPEG, deberemos programar previamente un botón de acceso rápido (en nuestro caso el botón señalado con un asterisco, situado en la zona trasera de la cámara y al alcance del pulgar), pulsarlo, esperar que parpadee el icono de la ráfaga y, entonces, disparar.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Como puede verse en el siguiente vídeo, a 12 fotogramas por segundo el espejo sube y baja con cada disparo. El mecanismo es nuevo, y según los datos oficiales se ha suavizado el golpe y agilizado el movimiento. Salta a la vista -más bien al oído- que el sonido sigue siendo espectacular.

Más silenciosa es la cámara al trabajar a 14 fotogramas por segundo, porque en este caso, además de mantenerse el enfoque fijo, el espejo se queda levantado. Por tanto, hay que tener en cuenta que durante esos segundos o décimas de segundo -lo que dure la escena o el buffer- perderemos de vista el encuadre a través del visor réflex de la cámara.

En cualquier caso, resulta curioso ver cómo en estos tiempos en los que el espejo se encamina hacia su desaparición -eso aseguran muchos- su sonido y su movimiento batiendo a 12 disparos por segundo siguen generando tanta curiosidad como hace décadas.

61 puntos de enfoque muy flexible

Con el permiso del CMOS de formato completo y los procesadores (dos Digic 5+ y un Digic IV para la medición), el sistema de enfoque es otro de los protagonistas en esta cámara. En realidad, nadie menciona los problemas que en su momento sufrió la EOS-1D Mark III, pero no hay ninguna duda de que Canon tenía una espina clavada que ahora quiere sacarse definitivamente con esta EOS-1D X.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Si los datos de este mecanismo de enfoque son espectaculares sobre el papel, acercar el ojo al visor y dar con esos 61 puntos no lo es menos. Como tampoco lo son las numerosas opciones de selección de puntos o grupos de puntos para el modo de seguimiento ("servo"), todo ello en un solo menú organizado por pestañas.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

A la espera de ver el funcionamiento sobre el terreno, lo cierto es que por ahora estas opciones prometen. En concreto, la EOS-1D X ofrece seis modalidades con nombres un poco farragosos acompañadas de gráficos que parecen orientarlas a diferentes disciplinas deportivas (atletismo, tenis, fútbol...). Cada una de ellas, además, puede ajustarse en tres parámetros: sensibilidad del seguimiento, aceleración y deceleración del sujeto y cambio automático del punto de foco.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Confiemos en que, además de dejar en manos del fotógrafo todas estas combinaciones, el modo automático sea también capaz de detectar y ajustar por sí solo las mejores opciones. Si no es así, los profesionales ya tienen una tarea más que realizar antes de ponerse a disparar.

Menos prometedoras son las noticias con otras cuestiones también vinculadas al enfoque automático. Así, desde Canon nos han confirmado lo que algunos ya han bautizado como "el problema de las ópticas f8".

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Dicho de modo sencillo: la EOS-1D X no será capaz de enfocar con objetivos cuya luminosidad máxima esté por encima de f5.6, dejando fuera algunos teleobjetivos combinados con los multiplicadores 1,4x y 2x. Una mala noticia para algunos fotógrafos de naturaleza, que responde según la firma a limitaciones técnicas del sistema para las que -por ahora- no hay solución.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

En lo que respecta al enfoque por contraste operativo durante el modo Live View, no hemos notado un gran avance respecto a las generaciones anteriores. Tanto con el 135 mm f2 como con el 16-35 mm f2.8, el sistema se muestra algo dubitativo y no especialmente rápido.

Cierto que no es una prioridad para un modelo como éste y que a la hora de grabar vídeo -no lo olvidemos- el autofoco es una cuestión secundaria para los profesionales, pero ésta sigue siendo una asignatura pendiente para las SLR de Canon.

Golpe de efecto

No es ningún secreto que en los últimos años Nikon había conseguido recuperar su posición en el segmento del fotoperiodismo e incluso hacerle sombra a su eterno rival. Independientemente de las cifras de ventas, el efecto de la Nikon D3 y la posterior D3s no pudo ser contenido por Canon y sus EOS-1D Mark III y Mark IV.

¿Es la EOS-1D X la respuesta adelantada de Canon a la futura Nikon D4? Estamos convencidos de ello. Es ese puñetazo sobre la mesa que la compañía tal vez necesitaba tras una época en la que ha pasado del dominio casi absoluto a tener que defender su posición con uñas y dientes.

Canon EOS-1D X
Canon EOS-1D X
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Y es que, por mucho que el discurso oficial apunte en otra dirección y plantee la EOS-1D X como la evolución natural y conjunta de las EOS-1D Mark IV y 1Ds Mark III, tras este primer contacto estamos más convencidos que nunca de que nos encontramos ante la que en 2012 será la nueva bestia de los fotoperiodistas.

Tal vez seduzca también la EOS-1D X a algún fotógrafo de estudio amante de los cuerpos pesados, pero algo nos dice que la mayoría preferirá esperar con atención ese relevo de la EOS 5D Mark II que no acaba de llegar.

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