Opinión

Canon EOS 1000D: una historia que se repite

 
10
JUN 2008

A estas alturas, el mercado de la fotografía digital ya ha demostrado una gran querencia por repetir esquemas propios y ajenos. Las resoluciones y las pantallas crecen, las prestaciones se multiplican y los precios bajan. A la larga, sin embargo, cada firma tiende a copiar o replantear en versión digital lo que fue su catálogo de antaño.

La recién llegada EOS 1000D es uno de los ejemplos más claros de esta sensación de "déjà vu" que uno tiene al enfrentarse a su nombre, sus especificaciones o incluso al momento elegido para su llegada.

La EOS 1000D no sólo no inventa nada, sino que repite con precisión los movimientos de su eterna competidora

Y es que la nueva réflex, encargada de cimentar aún más la base del escaparate más sencillo de la marca, no sólo no inventa nada, sino que, curiosamente, parece repetir con precisión los movimientos pasados de su eterna competidora.

¿Se acuerdan de cuando Nikon no acababa de dar el relevo a la veterana D100? Mientras todos los usuarios esperaban ansiosos la llegada de la D200 y los rumores sobre crisis acechaban el calendario, la compañía nipona se salió por la tangente y puso sobre la mesa una sencillísima D50.

Pues algo similar parece ocurrir con la EOS 1000D. Todas las miradas y rumores están pendientes de la futurible sustituta de la EOS 5D o de un puñetazo en la mesa capaz de hacer olvidar el bochornoso asunto de la EOS-1D Mark III.

Canon ha preferido reincidir en uno de los segmentos más congestionados en lugar de dar el relevo a su EOS 5D

En lugar de eso, Canon ha preferido ir a lo suyo y reincidir en uno de los segmentos de mercado más congestionados en este momento (y que, de hecho, esta misma firma se inventó hace ya tiempo con aquella EOS 300D).

Una estrategia válida y posiblemente muy rentable. Pero peligrosa, si con ella se pretende calmar a los siempre impacientes usuarios que ahora mismo estarán preguntándose cuándo demonios va a llegar la EOS 5D Mark II, la EOS 7D o como quiera que se llame, o si Canon va a seguir mirando para otro lado mientras Nikon hace la ola con su D3.

Cansinas disputas a un lado, a la EOS 1000D hay que reconocerle el mérito de fomentar el reciclaje interno.

A partir de una relativamente caduca EOS 400D y aplicando una buena base de maquillaje renovador, la compañía ha sabido concebir una nueva réflex digital que -además- podrá venderse a un precio más competitivo que la EOS 450D a base de sacrificar algunas prestaciones.

La EOS 1000D con el 18-55 mm f3.5-5.6 IS. El precio de este conjunto rondará los 650 euros.

Pero ni siquiera esto es nuevo. Tan ágil estrategia ya fue probada por Pentax a principios de año al sacarse de la manga una apetecible K200D descaradamente basada en los restos de la K10D.

Así que, a falta de innovación en las prestaciones, el precio tiene que ser por necesidad la piedra angular de la nueva SLR. Una tarea harto complicada ahora que conocemos esos 550 euros de salida y teniendo en cuenta que ya existe un mercado por debajo de esa otrora impensable barrera de los 400 euros.

A falta de innovación en las prestaciones, el precio es necesariamente la piedra angular de la nueva SLR

Rebuscando por Internet es posible, sin ir más lejos, hacerse con el cuerpo de una EOS 400D -no olvidemos que sigue siendo una de las réflex más vendidas- o de una diminuta E-420 de Olympus por ese precio.

Completada ya la última pieza del catálogo de la marca, la ligera decepción que siempre produce toparse con una bicicleta cuando lo que se esperaba era una moto no implica, ni mucho menos, que la EOS 1000D esté condenada al fracaso.

De hecho, no hace falta una bola de cristal para augurarle una próspera vida comercial, tal y como ha ocurrido siempre con las réflex más sencillas de Canon. Ni tampoco para suponer que, mientras en las gradas de la Eurocopa -en la que la EOS 1000D nos consta que está celebrando su estreno- la cámara luce palmito, alguien debería darse cuenta de que allí abajo, a pie de campo, empiezan a verse algunas D3.

Productos relacionados (1)
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar