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Prueba de producto
Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x: prueba de campo

 
25
JUN 2014
Texto y fotos: Eduardo Parra

Hay que remontarse hasta nada menos que 2001 para localizar las primeras pistas de este singular objetivo. Hasta 2011 nada se supo de su desarrollo, y fue hace casi un año cuando por fin vio la luz. El Canon 200-400 mm f4 L IS Extender 1.4x nació con un precio tan elevado (unos 11.000 euros) que para la mayoría de fotógrafos es poco más que un sueño inalcanzable. Pese a ello, en estos meses se ha convertido en una de las piezas más buscadas y codiciadas del escaparate profesional, así que no hemos querido dejar la oportunidad de irnos de paseo con él junto a la EOS-1D X para ver si realmente vale la pena.

La lógica más elemental nos lleva a pensar que, en un catálogo de productos, los más caros (lujos y ediciones especiales al margen) son los mejores. En el segmento fotográfico estamos acostumbrados a poner en tela de juicio este axioma, y por eso cuando nos enfrentamos a una óptica cuyo precio ronda los 11.000 euros y prácticamente duplica en importe a su gemela de la competencia solo podemos pensar en cuánta gente recibirá una buena bronca si no cumple las expectativas.

Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Hablamos de uno de esos objetivos que todos conocen y que pocos han probado: el Canon 200-400 mm f4L IS USM Extender 1.4x, que ha tardado años en hacerse realidad. Una demora que -según se comenta- se debe a las exhaustivas pruebas a las que ha sido sometido antes de su lanzamiento. No es para menos. El precio, insistimos, convierte a este cristal en uno de esos productos en los que no hay margen de error posible.

Sea como sea, Nikon dispone del suyo nada menos que desde 2003, y en 2010 incluso presentó una versión mejorada con un precio cercano a los 6.000 euros, aunque es cierto que en este caso sin el añadido del duplicador integrado.

Obviedades

Empecemos con lo evidente: este telezoom no es para aficionados, y en realidad tampoco lo es para muchos profesionales. Orientado al fotoperiodismo -especialmente deportes- y a la fotografía de naturaleza, la nitidez de sus imágenes así como la velocidad y precisión del enfoque deberían ser sus puntos fuertes.

Es verdad que puede parecer grande, pero lo cierto es que no es el modelo canonista ni más largo (sus 36,6 centímetros lo sitúan a la par con el 500 mm f4) ni más pesado. Ni siquiera es el más caro (véase si no el 1.200 mm f5.6).

Siendo éste uno de los objetivos más modernos de la firma, eran de esperar algunas de sus características, como la relativa ligereza, la eficacia del estabilizador y la excelente construcción. Pero sin duda lo que realmente sorprendió a todo el mundo fue la inclusión de un multiplicador de 1.4x integrado en el cuerpo y que se activa con una pequeña palanca.

canon 200-400 mm f4 ef l is usm extender 1.4x
Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
canon 200-400 mm f4 ef l is usm extender 1.4x
Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Teniendo en cuenta sus focales y luminosidad, se trata de un zoom de tamaño (36,6 centímetros) y peso (3,6 kilos sin el parasol) bastante comedidos

El Canon 200-400 mm f4 no es para nada un zoom de bolsillo: pesa 3,6 kilos sin parasol. Como buen teleobjetivo de gama alta, se transporta dentro de una maleta –incluida de serie- y solo se saca de casa cuando se tiene la certeza de que va a ser utilizado.

Aunque su tamaño comedido –hablamos de un teleobjetivo, insistimos- tal vez decepcione a los amantes de los excesos, a la hora de la verdad esto se agradece. No solo en el transporte –cabe en el cofre de la moto, y eso los fotoperiodistas lo valoran-, sino también a la hora de plantearse disparar a pulso ayudados por el buen rendimiento de su estabilizador de imagen.

Lo que está claro es que se trata de una pieza única. Aunque comparte muchos de los mandos que llevan los grandes teles fijos, no pertenece a esa categoría. Y pese a ser un zoom, no tiene nada que ver con otros como los de 100-400 o 28-300 milímetros.

Debe y haber

La cámara elegida para esta prueba, la EOS-1D X, es sin duda la que mejor exprime las posibilidades de este zoom con bayoneta EF, sobre todo en lo que respecta al enfoque automático. El rendimiento y el manejo de este tándem son excelentes. Tanto, que más allá del precio cuesta encontrarle pegas. Pero siempre las hay.

Muestras: Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Fotografías realizadas con un objetivo Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x montado en una Canon EOS-1D X

La calidad y nitidez que brinda este objetivo son soberbias, apenas hay aberraciones y el viñeteo es inapreciable

Uno de los aspectos más criticables de este objetivo es lo difícil que resulta manejar el anillo del zoom (que tiene un recorrido un poco más largo de lo que nos hubiera gustado, por cierto) cuando el parasol está colocado en su posición de transporte, es decir, mirando hacia atrás. Puede parecer un detalle muy rebuscado, pero así trabajan muchos fotoperiodistas sobre el terreno cuando el parasol es -como en este caso- bastante voluminoso.

Objeciones aparte, la calidad y nitidez que proporciona este objetivo son soberbias, y apenas hay rastro de aberraciones, tanto con luces fuertes como en condiciones lumínicas más limitadas.

Muestras: Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Fotografías realizadas con un objetivo Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x montado en una Canon EOS-1D X

Buscar el viñeteo es una misión prácticamente inútil, y tratar de encontrar diferencias de nitidez entre el centro del fotograma y los extremos tampoco es fácil, incluso cuando trabajamos con la máxima apertura.

Unos excelentes resultados que apenas se resienten al usar el duplicador y que sitúan el rendimiento de este zoom a la altura de los teles fijos de la compañía.

Multiplicador integrado

Aunque el efecto sobre el precio se nota, la inclusión de un multiplicador de 1,4x nos parece todo un acierto. No solo para marcar distancias, sino por lo práctico que resulta sobre el terreno. Integrado en el propio objetivo, el multiplicador es funcional en todo el rango focal, permitiendo alargar el alcance del tele hasta unos nada despreciables 560 milímetros. La luminosidad, claro, pasa de f4 a f5.6.

El multiplicador forma parte de la compleja estructura óptica de este zoom: 25 lentes distribuidas en 20 grupos (33 lentes organizadas en 24 grupos si añadimos el duplicador), incluyendo un cristal de fluorita y cuatro más de baja dispersión. Su activación se realiza con una simple pero práctica pestaña de considerables dimensiones situada al lado izquierdo de la lente, en el extremo más próximo a la bayoneta.

Integrado en el propio objetivo, el multiplicador dispone de un interruptor de gran tamaño que facilita su activación sin tener que separar el ojo del visor

canon 200-400 mm f4 ef l is usm extender 1.4x
Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Como decíamos, que pueda activarse sin mirar -sería un problema tener que dejar de encarar la cámara para activarlo- es una gran idea, aunque se echa de menos algún tipo de indicador en el visor que nos avise si está o no activado. Y es que dada su alta calidad y lo poco que afecta al rendimiento del conjunto, se nos puede llegar a olvidar.

Aunque muchos fotógrafos eran reticentes a la inclusión de un dispositivo que -hasta ahora- comprometía tanto el contraste como la nitidez de la foto y de paso la velocidad de enfoque, en este caso nada de eso ocurre.

Aunque lógicamente el duplicador no puede desmontarse, el objetivo sigue siendo compatible con otros conversores ópticos para ampliar aún más esos 560 milímetros.

Estabilización y enfoque

Buenas sensaciones también a la hora de hablar del sistema de enfoque automático de este Canon en combinación con la EOS-1D X. Secuencias completas de futbolistas corriendo por la banda con un foco excelente fueron la norma y no la excepción durante nuestras pruebas sobre el terreno de juego.

Incluso poniendo al conjunto en situaciones complejas, con elementos en primer plano para despistar, el foco seguía al jugador principal sin problemas. Pero sin duda lo mejor ha sido comprobar que, una vez más, el multiplicador no afecta al rendimiento del enfoque.

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Disparando a pulso

Aunque lo habitual será trabajar con la ayuda de un monópode, el buen trabajo del estabilizador de imagen y el comedido peso del zoom permiten que nos atrevamos a disparar a pulso

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Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Eduardo Parra (Quesabesde)
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Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Eduardo Parra (Quesabesde)
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Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Eduardo Parra (Quesabesde)
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Eduardo Parra (Quesabesde)
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Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Eduardo Parra (Quesabesde)
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Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Eduardo Parra (Quesabesde)

Aunque es verdad que la mayoría de disparos los haremos con la ayuda de un trípode o monópode, ya hemos comentado que su comedido peso permite plantearse disparar a pulso en ciertas situaciones. De ahí que el estabilizador de imagen sea bienvenido.

Como es habitual, este mecanismo dispone de tres modos: el tradicional que corrige todas las vibraciones; otro para controlar las oscilaciones perpendiculares respecto al movimiento de la cámara (si hacemos un barrido horizontal, controla las vibraciones verticales), y uno específico de los últimos teleobjetivos de la firma que corrige la trepidación únicamente durante la exposición.

Según los datos oficiales el mecanismo es capaz de compensar hasta 4 pasos. Algo que suena optimista pero que más o menos cuadra con lo que hemos podido comprobar con los disparos que nos hemos atrevido a hacer a pulso.

Caro, pero un acierto

Pese a nuestro escepticismo inicial y perfectamente conscientes de que esos 11.000 euros pesan mucho, hay que reconocer que estamos ante una de esas ópticas llamadas a convertirse en un clásico.

canon 200-400 mm f4 ef l is usm extender 1.4x
Canon 200-400 mm f4 EF L IS USM Extender 1.4x
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Pese a los 11.000 euros que cuesta y a que ese f4 no es todo lo luminoso que quisiéramos, este zoom está llamado a convertirse en un clásico

Es verdad que ese f4 no es comparable al desenfoque que se consigue con un f2.8 y que el f5.6 al aplicar el duplicador limita un poco en las escenas con menos luz (el buen rendimiento de la EOS-1D X con sensibilidades altas aquí ayuda bastante), pero por todo lo demás es un objetivo sobresaliente.

Calidad óptica indiscutible, un enfoque automático que funciona a la perfección, un estabilizador que cumple con su misión… En resumen, una pieza de lujo capaz de llevar a los fotógrafos profesionales de los 200 a los 560 milímetros sin apenas despeinarse. Más que recomendar su compra, eso sí, en este caso lo suyo sería recomendar empezar a ahorrar para conseguirlo.

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