Opinión

Rebajas

 
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ENE 2006

Ya lo dijeron el año pasado y este lo vuelven a decir: las cámaras digitales han sido el regalo de moda esta Navidad. Yo, sinceramente, pienso que las cámaras digitales no son ni han sido el regalo "estrella" de las navidades. Las cámaras digitales se venden durante todo el año, como la PSP o la Nintendo DS, porque si todo el mundo quiere jugar todo el año, también quiere fotografiar todo el año.

La cámara digital trae consigo mil gastos extra que no vienen envueltos en papel de regalo

Independientemente de tales cavilaciones, aunque la cámara digital sea un regalo, trae consigo una buena suma de gastos extra que debemos -en efecto- costear nosotros, y no quien la regala. Es como comprarse un coche: seguro, ruedas de repuesto, gasolina... mil gastos extra que no vienen envueltos en papel de regalo.

Hace poco tuve la suerte de recibir una compacta digital de gama alta a "buen precio". Sin embargo, a poco que uno se pone a cerrar el círculo de accesorios y complementos, ese buen precio se convierte, primero, en un precio normal, y luego, en algo bastante caro.

Me interesé, en primer lugar, por un cargador complementario para dejarlo en la oficina y no depender de mi memoria para tener las baterías siempre a punto. 75 euros, aproximadamente el 25% de lo que costó la cámara, me hicieron cambiar de idea.

Me miré una segunda batería, de forma que pudiera suplir el cargador complementario. Ni primeras ni segundas marcas me sedujeron: 50 euros la más barata, y 60 la de la propia marca.

Es de chiste que los complementos estén al mismo nivel de coste que el equipo al que, teóricamente, complementan

El siguiente paso me llevó a una funda. En esto sí que las había de varios precios. Desde unos 8 euros las de lona barata -pero de aspecto seguro-, hasta más de 30 la de la marca original. Evidentemente, me vale cualquiera, pero lo cierto es que la funda original era mucho más chula -aunque, curiosamente, me inspiraba menos confianza.

El precio también era más chulo, igual que la correa para colgarla al cuello y presumir un poco: 15 euros de nada por un cordoncito de pelo y medio. Y, por supuesto, añadamos al lote una tarjeta de memoria, que al ser para una cámara de 7 megapíxeles, qué menos que sea de medio gigabyte. Es decir, otros 30 ó 40 euros, de segunda marca y baja velocidad.

Resumiendo, que si a los trescientos euros que cuesta la cámara le restamos 75 del cargador y 60 de la batería, y otros 5 -más o menos- de la correa de muñeca que trae de serie, nos queda que la cámara cuesta 160 euros -casi la mitad- y que los accesorios nos salen finalmente casi al mismo precio que la cámara. Menudo negocio hacen los fabricantes.

No queda mucho tiempo para que las carcasas intercambiables y los politonos para el obturador inunden el mercado

No estaría nada mal que alguien, alguna marca, sacase a la venta una cámara pelada, sin complementos, a ver a cuánto la ponen de precio. Es de chiste -o de atraco- que mirados los números fríamente saquemos la conclusión de que los complementos estén al mismo nivel de coste que el equipo al que, teóricamente, complementan.

Así que, aun a riesgo de ser calificado de agorero, creo que no queda mucho tiempo para que las carcasas intercambiables y los politonos para el obturador inunden el mercado. Y no es la primera vez que se dice esto. Cuando las operadoras descubran el filón, le meten Bluetooth a las Coolpix y las PowerShot y el nuevo vídeo de Chenoa cada vez que encendamos la cámara. Así, nos iremos a hacer la foto con nuestra cámara con carcasa de Gran Hermano y, al disparar la foto: ¡bulería, bulería!

Los móviles, al principio, servían para llamar por teléfono, luego se convirtieron en plataformas multimedia y ahora son la forma más estúpida de vaciar la hucha de los preadultos. Las cámaras digitales compactas hacían fotos, luego también hacían vídeos y al final... ¿quién sabe en qué se convertirán?

Y eso que nos hemos metido sólo con las compactas; que lo de las réflex es ya otro cantar. Porque los profesionales son muy profesionales, sí, pero déjales que empiecen a tunear los cuerpos de sus SLR con colores de camuflaje para irse a Iraq... Lo siguiente será un alerón para hacerlas más "cool", y al final se presentarán modelos personalizados.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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