Opinión

Blanca y con manzana, por favor

 
3
ABR 2006

Mientras Apple celebra su 30 cumpleaños, leo en el boletín electrónico de una revista dedicada a los consumidores un extenso reportaje sobre lo que denominan universo iPod y que parte de una interesante premisa: el famoso reproductor de MP3 es muy caro y excesivamente frágil -aseguran- y aun así es el más vendido.

Aunque pudiera parecerlo, no pretende ser esta columna dedicada a la fotografía digital un ejemplo más de intrusismo profesional, esa práctica tan habitual en los dominios del periodismo. Ni siquiera es un ataque de envidia sana porque los compañeros de audio hayan reinaugurado sección en QUESABESDE.COM.

No tardaremos en lamentarnos por la dinámica que parece instalarse ahora que el cuento de los megapíxeles ya no vende

Pero en pleno proceso de efervescencia "switcher" -usuarios que pasan de PC a Mac- uno se pregunta por qué en el escaparate fotográfico no se da un fenómeno similar al que se ha producido en torno al archiconocido iPod.

Aunque a simple vista pudiera parecer que ambos mundos tienen muchas características en común, un análisis más detallado del mercado posiblemente demostraría que el comportamiento de las marcas y de los consumidores en ambos casos tiene poco que ver.

Tampoco la situación actual parece tener demasiadas similitudes. Mientras en el caso de la música digital el flujo de información, rumores y pasiones que se desatan parecen incontrolables, el ambiente anda algo más calmado en las redacciones dedicadas a la fotografía digital, con una tendencia que parece concentrar las novedades alrededor de tres o cuatro fechas a lo largo del año.

La tendencia general se parece a lo que decía el director de Kodak: las cámaras digitales siguen atadas a los esquemas de las tradicionales

Y, como la cuestión es quejarse, si hace poco despotricábamos contra la locura de un mercado que marcaba un ritmo que nadie podía seguir, no tardaremos en lamentarnos por la dinámica que parece dispuesta a instalarse ahora que casi todo el mundo se ha dado por enterado de que el cuento de los megapíxeles ya no vende.

Es cierto que aún de vez en cuando hay movimientos interesantes y alguna marca se desmelena con una pantalla táctil, una compacta de dos objetivos, una réflex con previsualización en el monitor o las inefables predicciones de la bola de cristal de Nokia, que nos sirven en bandeja temas atractivos para unos cuantos días.

Pero más allá de estos casos puntuales, la tendencia general se parece más a lo que hace tiempo decía el director ejecutivo de Kodak, Antonio M. Pérez, cuando insistía en que las cámaras digitales seguían atadas a los esquemas de las máquinas tradicionales.

Sería algo más que un terremoto si el CEO de Apple se despertara un día con ganas de incluir una cámara digital en su próxima "keynote"

El presidente de Nikon, Michio Karina, lo veía con aires más optimistas, al menos por la parte que le toca a su propia empresa. Aseguraba Karina que no tienen miedo a la nueva competencia en el sector de las réflex digitales, porque estas marcas no parecen tener intenciones de revolucionar el segmento, sino de seguir el modelo que ha funcionado desde hace muchos años.

Así que, pese a que los usuarios le ponen mucha pasión y ganas al asunto -igualando en ocasiones a las hasta ahora imbatibles y peculiares gentes del mundo informático-, parece que lo que las compañías necesitan es un revulsivo de grandes dimensiones.

Que el señor Steve Jobs, CEO de Apple, se despertara un día con ganas de incluir una cámara digital en su próxima "keynote" sería no sólo un terremoto en esta industria más acostumbrada al devenir tranquilo, sino un día de fiesta para los que nos dedicamos a informar sobre estos temas. Trabajo y noticias aseguradas para los próximos años.

La presencia de Apple en el mundo fotográfico ha sido una constante durante años, desde la QuickTake hasta Aperture

Y la verdad es que esta idea no resulta en absoluto descabellada. Cíclicamente surgen rumores que hablan de esta posibilidad, aunque es cierto que con menos insistencia que aquellos que hablan de un teléfono de Apple, un PDA, nuevos ordenadores, un iPod de pantalla táctil... En fin, el mundo de los rumores sobre la compañía de Cupertino es realmente un universo paralelo que nos lleva unos cuantos kilómetros de ventaja.

Rumorología a un lado, la presencia de Apple en el mundo fotográfico ha sido una constante durante muchos años. Aperture es sólo la constatación del interés que en la marca despierta el sector fotográfico, donde los ordenadores con el logo de la manzana siempre han sido muy queridos por sus prestaciones y por su valor iconográfico a la hora de distinguir a los más modernitos del gremio.

Tal vez menos conocido sea el hecho de que allá por principios de los 90, Apple también hizo sus pinitos en cuanto a cámaras digitales con la QuickTake. El modelo, distinguido con el viejo logotipo de la manzana de colores, fue un éxito de ventas para su época y, además, ha pasado a la historia como la primera compacta digital dedicada al mercado de consumo, situándose por debajo de la barrera de los 1.000 dólares.

Así que no parece muy complicado retomar esta historia y diseñar una cámara con la clásica "i" encabezando el nombre. ¿Se lo imaginan? Blanca, con una manzana bien grande y visible en el frontal. Posiblemente no sería la mejor ni la más barata del sector, pero a más de una marca seguro que se le ponen los gráficos de ventas de punta sólo de pensarlo.

Pero lo más divertido sería, sin duda, ver como el eterno duelo entre Nikon y Canon quedaría automáticamente desplazado por los defensores y detractores del nuevo modelo. Los unos hablando de elegancia y "glamour" con los cascos del iPod enfundados y los otros replicando con aquello de "sí, pero la cámara tampoco tiene radio".

La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

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