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Con texto fotográfico

"La falta de preparación militar de los opositores a Gadafi es determinante en esta guerra" Fabio Bucciarelli

 
Foto: Fabio Bucciarelli
17
MAR 2011
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Tras poco más de un año trabajando para la agencia italiana LaPresse, Fabio Bucciarelli ha continuado su trabajo como fotoperiodista free lance realizando reportajes en su Italia natal y en la frontera de Birmania y Tailandia. Su último destino ha sido Libia, concretamente al frente del combate por el control de la zona petrolera más importante del país. Un enclave que se disputan el sátrapa Gadafi y una población civil que, como el improvisado soldado de la foto, quiere su cabeza.

Fabio Bucciarelli

A finales de febrero y principios de marzo viajé con un periodista a Libia desde El Cairo por encargo del rotativo italiano Il Fatto Quotidiano, el único en mi país que ha decidido enviar a un fotógrafo a cubrir la guerra. Es curioso, porque pese a ser un diario muy joven -fue creado en 2009- han invertido en un fotógrafo, mientras que otros como Corriere della Sera o La Repubblica se están nutriendo de imágenes de agencia.

El trayecto desde El Cairo hasta Bengasi tuvimos que hacerlo en tres etapas diferentes, alquilando los servicios de un conductor con su coche en cada caso y pagando unos precios desorbitados. Una vez llegamos, los rebeldes que están luchando contra las fuerzas leales a Gadafi nos recibieron con los brazos abiertos y nos ponían facilidades para que documentásemos lo que estaba ocurriendo. Incluso te decían 'por fin habéis llegado'.

Bengasi, capital de la región de Cirenaica, está controlada por los rebeldes opositores a Gadafi. Ahora la están defendiendo de las tropas de mercenarios del dictador [en el momento de publicar este artículo, se especula sobre la posibilidad de que la ciudad caiga en menos de 48 horas], pero cuando yo estuve allí los combates tenían lugar a unos 400 kilómetros más al oeste, entre Brega y Ras Lanuf, una de las zonas petroleras más importantes del norte de África y la más importante de Libia. Es, por tanto, un punto estratégico.

Los aviones de Gadafi bombardearon la zona, pero sin causar muchas bajas. Su estrategia fue la de asustar a la población civil que defendía esas posiciones, pero sin hacer una masacre para evitar así una intervención internacional.

Precisamente la falta de estrategia y organización de los combatientes opositores a Gadafi es uno de los factores determinantes en esta guerra tan desigual. Otro es su falta de preparación militar. Y esto es precisamente lo que intentaba destacar con esta imagen: la paradoja que representan estos combatientes sin preparación alguna. Lo que sí tienen son ganas de luchar por la libertad de su país.

Si el mismo personaje ya resulta irónico por el arma que empuña y sus gafas, la situación lo es incluso más, ya que acababa de caer una bomba a una cierta distancia detrás de él y parece que esté escrutando el cielo con el dedo en el gatillo listo para disparar. Hace falta una estructura de baterías antiaéreas muy bien colocadas y organizadas para poder hacer frente a un avión de combate, además de radares. Me puse delante de él, dejando la humareda detrás y aislándole en medio del desierto.

Días después fotografié a un grupo de hombres apuntando con sus kalashnikovs al cielo. Daba la sensación que creían poder derribar el avión que acababa de lanzar una bomba.

Estuve también en un centro de entrenamiento de civiles, y te das cuenta de que no tienen preparación para luchar contra un ejército de mercenarios: aquello parecía un gimnasio. Para que la guerra fuese más igualada, sería necesario que la ONU crease una zona de exclusión aérea y evitase así la llegada de nuevas tropas de mercenarios, principalmente de países subsaharianos.

Cuando estás en un sitio así, en pleno combate, la adrenalina, la profesionalidad y la propia cámara actúan como una especie de filtro y no sientes la crudeza de los combates en su verdadera dimensión. No es que no seas consciente del peligro, pero en ese momento tu misión es documentar lo que ves y hacerlo lo mejor posible. Hasta que no estás fuera no te das cuenta de verdad de la dureza que entraña un combate.

Una de las cosas que no me gustan de estos temas es todo el circo mediático que se forma a su alrededor. Había periodistas que se quedaban en Bengasi sin ir al frente, y desde allí hacían sus crónicas, esperando a que la gente que volvía de los combates les contase lo que estaba ocurriendo. Es cierto que otros muchos periodistas y fotógrafos sí íbamos a los puntos más calientes, pero allí todo el mundo mira por sí mismo. Quieren llegar antes que tu a la noticia, y te tienes que saber apañar solo.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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