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Con texto fotográfico

"Intento dar voz a los miles de detenidos en Egipto de los que nadie sabe nada" Brian Driscoll

 
Foto: Brian Driscoll
5
SEP 2013
Declaraciones obtenidas por Calvin Dexter

Después de trabajar durante varios años en la industria del cine independiente, Brian Driscoll dio el salto a la fotografía documental y centró todos sus esfuerzos en trabajos y proyectos mucho más personales. Desde entonces no ha parado de recibir premios y de exponer en ciudades de todo el mundo gracias a trabajos como el de los efectos del Agente Naranja utilizado por el gobierno estadounidense durante la guerra de Vietnam. En la actualidad se encuentra inmerso en un proyecto sobre los prisioneros políticos de la revolución egipcia.

Brian Driscoll

Hice esta foto a principios del año pasado. En ella vemos a Mohana Mahod, un asistente médico de 23 años capturado durante las revueltas de El Cairo por protestar contra el gobierno. Le pusieron una venda en los ojos y lo llevaron a la prisión de Tora, en Maadi, donde estuvo 22 días encerrado. Una vez allí, responsables de seguridad nacional le quitaron la ropa y lo sometieron a descargas eléctricas, lo escaldaron con agua hirviendo y le golpearon duramente. Podrían condenarle a diez años de prisión.

En febrero de aquel año conocí al doctor Rafeek, un médico que ayudaba a los heridos durante las revueltas cerca de esa zona. Fue él quien me presentó a Mohana en una 'tetería' cerca de la plaza de Tahrir al cabo de un par de días. Me reuní con Mohana varias veces para hablar de su experiencia antes de retratarle en esta habitación de hotel.

El director de este hotel en la plaza de Tahrir permitía a los médicos hospedarse allí gratuitamente a medida que las revueltas aumentaban. Fui allí y pedí permiso para entrar y dirigirme a la habitación de Mohana. Durante unos segundos me pareció ver que dudaban de si dejarme entrar o no, así que me encaminé rápidamente hacia mi destino. Disponía de unos cinco minutos para hacer la foto antes de que me dijeran que debía marcharme.

Creo que este retrato representa a todos los jóvenes abducidos por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF) y retenidos después en prisiones de máxima seguridad por sus ideales políticos durante las revueltas de 2011. Desde los inicios de la revolución en 2011 el SCAF, brazo fuerte del ejército militar egipcio y en la actualidad la autoridad en el país, ha detenido a miles de civiles que no han tenido acceso a abogados y que por tanto no han podido pedir una revisión de las pruebas presentadas en su contra.

Algunas de las víctimas que he conocido han estado arrestadas durante un año y han visto violados sus derechos humanos. Han sido sometidas a actos de tortura y han tenido que vivir en condiciones inhumanas. También queda claro que muchas de estas personas eran jóvenes no extremistas que simplemente estaban allí y fueron arrestados por el ejército egipcio. Incluso ha habido casos en los que el SCAF ha detenido a niños que han sido juzgados y sentenciados a cumplir hasta 15 años de prisión.

En la cárcel de Tora hay mujeres que han sido sometidas a 'pruebas de virginidad', algo que ya supone un acto de tortura. Además, los familiares de las personas detenidas por el SCAF no suelen recibir ningún tipo de información acerca de cuándo serán juzgados ni de qué futuro les espera.

Con las fotografías que conforman este proyecto intento retratar y descubrir las historias de algunas de estas personas, hacer preguntas, obtener respuestas y dar voz a aquellos que no la tienen entre los miles de detenidos en Egipto, aquellos de los que nadie sabe nada durante semanas, meses y a veces incluso años.

Por ello me puse en contacto con un grupo de activistas egipcios que estaban en contra de los juicios militares a civiles y su ayuda fue crucial a la hora de localizar a las personas que habían sido detenidas. Junto con un ayudante, cada mañana intentaba contactar con distintas personas para citarme con ellas en sus casas de El Cairo. En muchas ocasiones, cuando llegábamos al lugar indicado, la gente tenía miedo y alguien informaba a los oficiales militares de nuestra presencia. Lo normal es que me encontrara con las puertas cerradas. Estuve haciendo esto cada día durante tres meses.

El objetivo de mi trabajo es proporcionar al espectador una comprensión con un mayor matiz de los juicios militares, los duros tratos y la lucha diaria de las mujeres, hombres y niños de Egipto, incluidos aquellos que todavía están encerrados cumpliendo sentencia.

Con este retrato quería transmitir la sensación de aislamiento. También quería que mi sujeto estuviera en un lugar en el que se sintiera tranquilo. Espero haber establecido [con esta foto] un vínculo y una conexión humana con el espectador.

Declaraciones obtenidas por Calvin Dexter.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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