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Prueba de producto
MULTITAREA EN ESTADO PURO

BlackBerry PlayBook: análisis

 
18
JUL 2011

Tiene una interfaz gráfica visualmente muy atractiva y movida por un excelente motor, pero RIM ha empezado la casa por el tejado en algunos aspectos de su software. Se apunta un buen tanto al incluir el navegador más completo y capaz que se puede encontrar hoy día en un tablet, pero carece de aplicaciones propias de correo electrónico. El BlackBerry Playbook da una de cal y una de arena hasta cuando uno intenta trazar su futuro, pues si bien sus fallos son corregibles mediante actualizaciones de software, también es cierto que muchos no deberían estar presentes en un equipo anunciado hace ya más de nueve meses.

Teniendo en cuenta que RIM destapó el BlackBerry Playbook en septiembre del año pasado y que su llegada a España se ha demorado hasta hace cosa de un mes, nos esperábamos un equipo mucho más maduro. Se le han añadido mejoras muy necesarias, como la adaptación automática de la interfaz con la ayuda del acelerómetro, pero novedades como el prometido simulador de aplicaciones de Android aún tendrán que esperar a que avance el verano.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El software de este tablet no está todavía a la altura de su hardware, que se mueve a ritmo de doble núcleo para proporcionar una multitarea sencillamente impresionante y una experiencia de uso bastante intuitiva. Y si uno busca un modelo liviano y fácil de transportar, nadie puede negarle al PlayBook que su formato con pantalla de 7 pulgadas le permite aprobar este apartado con muy buena nota.

A pesar de sumar pros y contras por igual, lo cierto es que RIM ha vendido ya medio millón de ejemplares de este tablet en Estados Unidos, o al menos eso afirma en este documento PDF, en el que se recogen los últimos resultados fiscales de la compañía. Y no es una mala cifra, aunque la compañía canadiense haría bien en depurar sus defectos antes de que sea demasiado tarde.

Pequeño y discreto

No llega a caber en un bolsillo lateral de pantalón, pero aun así el PlayBook es pequeño si lo comparamos con el iPad y el resto de tablets que optan por una pantalla de 10 pulgadas o similar. Como consecuencia directa de acogerse al formato menor inaugurado el año pasado por el Samsung Galaxy Tab P1000, el dispositivo luce unas manejables dimensiones de 193 x 130 x 10 milímetros y pesa sólo 400 gramos.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero más allá de su porte, llama especialmente la atención la uniformidad de su diseño, que no deja lugar a grandes artificios más allá de la curvatura de sus cuatro esquinas. El PlayBook luce así una estética bastante sobria, especialmente en su parte trasera, donde el acabado de plástico gomoso sólo se ve interrumpido por el objetivo de la cámara y el logotipo de BlackBerry, este último rematado con un acabado de espejo.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En la parte superior, el color rojo tiñe un botón de encendido y apagado de forma circular a cuyo tacto hay que acostumbrarse, ya que tiene muy poco recorrido de pulsación pero hay que presionarlo con firmeza. En cualquier caso, podemos encender la pantalla en todo momento deslizando el dedo sobre ella en cualquier dirección.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También hay tres controles multimedia con funciones contextuales (el central, por ejemplo, es el clásico combinado de "play" y pausa para el reproductor de vídeos, pero en otras aplicaciones sirve para activar y desactivar el sonido) y una salida de audio de 3,5 milímetros situada casi en la esquina derecha.

Al principio, por cierto, hemos tenido nuestros más y nuestros menos con los controles multimedia hasta que nos dimos cuenta de que, sencillamente, se bloquean cuando hacemos una pulsación prolongada, en lugar de aplicar el improvisado "turbo" con el que este gesto suele interpretarse en muchos otros dispositivos.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Mientras que los laterales están completamente "limpios", el resto de conectores se concentran en la parte inferior, empezando por una salida micro-HDMI, un puerto micro-USB para transferencia y recarga de batería y un tercer conector magnético compuesto por tres diminutos cilindros y destinado a accesorios como la llamada unidad de carga rápida (que le añade un soporte de sobremesa el PlayBook) o el cargador rápido de viaje.

Como curiosidad, cabe apuntar que RIM ha preferido incluir en la caja del PlayBook tanto el clásico cable de micro-USB a USB como un cargador por micro-USB (con el conector de color amarillo), con dos cabezales intercambiables para poder enchufarlo en la pared tanto en España como en el extranjero.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El dispositivo también viene acompañado de una práctica funda de neopreno, aunque el cable micro-HDMI para conectar el PlayBook a una pantalla de alta definición o los accesorios que aprovechan el citado conector magnético son lujos que hay que pagar aparte.

Los altavoces estéreo, situados a ambos lados de la pantalla, se merecen una mención especial tanto por el volumen como por la nitidez de sonido que logran. Por supuesto, no tienen nada que hacer contra un buen par de cajas acústicas de escritorio, pero sí que son de lo mejorcito que podemos encontrar actualmente integrado en la estructura de un tablet.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No hay ranura para tarjetas microSD y tampoco se puede acceder a la batería sin usar herramientas, punto éste bastante habitual en el segmento de los tablets con contadas excepciones, como el Toshiba Folio 100. Y si bien algunos lectores de QUESABESDE.COM han comentado que el marco frontal es algo grande, también es cierto que al PlayBook le hace falta algo de espacio extra alrededor de la pantalla para poder realizar los gestos que cimentan su experiencia de uso.

Más allá de los bordes de la pantalla

En febrero apenas invertimos unos segundos en aprender a manejar la pantalla del PlayBook. Y es tan sencillo que, cuatro meses después, seguimos teniendo perfectamente interiorizados todos los gestos táctiles necesarios ahora que lo hemos podido probar con más detenimiento. Sólo hay que recordar que los deslizamientos de dedo pueden y deben rebasar los confines de la pantalla para adentrarse en el marco, ya sea como punto final o de partida.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Así, para salir de una aplicación y volver a la pantalla principal del PlayBook hay que iniciar un arrastre hacia arriba desde la parte inferior del marco. Si invertimos el movimiento desde el marco superior hacia abajo, se desplegará un panel con controles adicionales. Con deslizamientos horizontales desde los laterales del marco, por otra parte, podemos ir moviéndonos entre todas las aplicaciones que estén abiertas.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Finalmente, en la pantalla principal las aplicaciones se cierran deslizando su correspondiente ventana hacia arriba y procurando que el gesto rebase el límite superior de la pantalla (o pulsando en la equis que cada ventana lleva en una esquina). Por supuesto, también se puede hacer el clásico gesto de la pinza para regular el zoom en aplicaciones como el navegador web o el visor de fotos, y en todo los casos el panel demuestra una excelente sensibilidad al tacto.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Prueba de ello es el excelente teclado QWERTY virtual, especialmente cuando giramos el PlayBook para abarcar mucho mejor todas las teclas con ambos pulgares. Entre que reconoce perfectamente pulsaciones a gran velocidad y que las refuerza con un efecto sonoro que recuerda al del taconazo de un caballo, quien nos oiga teclear podría llegar a pensar que estamos trabajando en la creación de una base rítmica.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La portada de QUESABESDE.COM en las pantallas del BlackBerry PlayBook (izquierda) y de un iPad de primera generación.

Tacto aparte, la pantalla logra un brillo destacable y ofrece excelentes ángulos de visión. A pesar de no recurrir a tecnologías como la AMOLED o la IPS, muestra imágenes bastante contrastadas (con unos blancos muy blancos, valga la redundancia) y goza de una resolución de 1024 x 600 píxeles que casa a la perfección con el tamaño del panel.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Quizás su relación de aspecto panorámica de 16:9 invite menos que en otros tablets a recurrir al formato vertical, pero en el caso del navegador web basta con recurrir al primer nivel de zoom para que los caracteres adquieran un tamaño legible.

Una fórmula más madura pero aún incompleta

Además del estilo visual que propone con los gestos ya señalados, la interfaz gráfica del PlayBook -que como curiosidad no incluye ningún tipo de pantalla de desbloqueo, sino que se carga directamente cuando encendemos la pantalla- ha ganado nuevos elementos y propiedades desde que le echamos el guante por primera vez en el Mobile World Congress de Barcelona.

Empezando por nuevos iconos en la fila superior, donde los indicadores de la batería y las conexiones inalámbricas han ganado la compañía de elementos como el logotipo de BlackBerry Bridge (sistema de emparejamiento con un smartphone de la casa en el que nos detendremos más adelante) cuando está activo o una rueda dentada para entrar a los ajustes.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
En la pantalla principal del PlayBook, el menú de ajustes hace acto de aparición o bien pulsando su icono correspondiente o bien arrastrando el dedo desde arriba hacia abajo (empezando, por supuesto, desde el marco).

Desde este último menú, por cierto, se pueden elegir tres comportamientos distintos para la multitarea: que todas las aplicaciones se pausen cuando están de fondo, que estén activas excepto cuando una se abre a pantalla completa o, opción que viene configurada por defecto, que nunca descansen independientemente de si están a pantalla completa o de fondo.

Conviene eso sí destacar que, si bien para que alguna ventana se cierre ella sola hay que abrir varios programas realmente pesados (la actividad simultánea de un videojuego con mucha carga 3D y un vídeo HD puede provocar que alguno de los dos se autocancele para no apurar la RAM de 1 GB del PlayBook), hay algunas aplicaciones que no pueden reproducir simultáneamente su sonido, como el trío formado por el reproductor de musical, el de vídeo y el de YouTube.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Tanto en formato vertical como apaisado, la parte inferior de la pantalla principal del PlayBook incluye un faldón con accesos directos a aplicaciones que se puede expandir hacia arriba y cuyos iconos se pueden reubicar manteniendo una pulsación prolongada y arrastrando cada elemento con el dedo.

En la barra superior de la pantalla también hay un sencillo dibujo con el que permitir o no que la interfaz se reoriente al girar el equipo. Así, y manteniendo elementos como el faldón inferior con iconos de aplicaciones (subdividido en áreas que aglutinan por separado los juegos y los programas multimedia, entre otras categorías), RIM permite ahora usar el PlayBook en vertical sin mayores complicaciones cuando estamos en la pantalla principal o dentro de algunas aplicaciones.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y decimos algunas porque en muchos casos sigue sin poder recurrirse a la visualización vertical. En la galería de imágenes, sin ir más lejos, ni siquiera se puede colocar en vertical una foto tomada con la cámara (cuya interfaz, curiosamente, sí que se gira automáticamente) en dicha posición (Actualización: este fallo ha sido teóricamente solucionado mediante un nuevo firmware lanzado posteriormente a la publicación de este análisis).

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
La aplicación de Facebook abierta de fondo con el PlayBook en posición vertical.

Tres cuartos de lo mismo sucede con la aplicación de Facebook, dando lugar a imágenes bastante antiestéticas cuando la tenemos funcionando de fondo en multitarea, como se observa en las captura superior.

Aplicaciones insuficientes

Precisamente la aplicación de Facebook es el ejemplo perfecto para darse cuenta de que, si bien RIM ha dado con una interesante fórmula en la interfaz gráfica de BlackBerry Tablet OS (plataforma basada en QNX), anda todavía bastante verde en lo que al software de terceros se refiere.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Un minúsculo indicador rojo nos avisa de la llegada de una nueva notificación de Facebook en la pantalla principal del PlayBook, y una vez dentro de la aplicación ciertas notificaciones -como las invitaciones a eventos- dan acceso a contenidos que sólo pueden visualizarse desde el navegador web.

Y no sólo en cantidad (BlackBerry App World no llega todavía a las 3.000 descargas disponibles, la tercera parte de ellas juegos) sino también en calidad. Con excepciones como la de YouTube (que incluso puede colocar controles multimedia en la fila superior de la pantalla principal cuando estamos reproduciendo un vídeo), muchas aplicaciones parece que no estén completamente adaptadas para el PlayBook.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
La interfaz de la tienda BlackBerry App World imita en algunos aspectos al de la misma pantalla principal del PlayBook.

Muy pocas generan notificaciones y algunas, como las de Gmail, Hotmail y otros webmail, ni siquiera son aplicaciones, pues se limitan a enlazar a una URL del navegador web. Parece increíble que un producto con el sello BlackBerry no disponga de elementos tan fundamentales como un gestor de correo electrónico o una plataforma de mensajería instantánea, pero es así.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Los vídeos de la aplicación de YouTube pueden pausarse y reanudarse en cualquier momento desde la pantalla principal del PlayBook.

La única forma de tener este tipo de aplicaciones (y de paso recibir más notificaciones que la disponibilidad de un nuevo firmware o la necesidad de recargar la batería) pasa de momento por BlackBerry Bridge y su emparejamiento con un smartphone de RIM, de forma que este último no sólo comparta su conexión de datos (el PlayBook sólo dispone de momento de Wi-Fi 802 b/g/n), sino que también le permite al tablet acceder a herramientas de las que carece.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El PlayBook emparejado a través de BlackBerry Bridge con un Bold 9780.

Así, cualquier smartphone equipado con BlackBerry Device Software v5.0 (lo que a grandes rasgos incluye a todos los modelos lanzados por RIM desde que viera la luz el Storm 9500) puede emparejarse por Bluetooth con el PlayBook para que éste acceda al correo electrónico, el calendario, el cliente de BlackBerry Messenger o los documentos ofimáticos del telefóno.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
BlackBerry Bridge permite mostrar en la pantalla del PlayBook archivos y aplicaciones de un smartphone BlackBerry como el gestor de correo electrónico, el calendario, los contactos o BlackBerry Messenger.

Sería un complemento extra perfecto si primero RIM hubiera barrido la casa. No todo el mundo tiene un teléfono BlackBerry, y para conectar el PlayBook en movilidad, siempre se puede hacer tethering con cualquier smartphone capaz de compartir su conexión 3G por Wi-Fi o Bluetooth.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Visualizando notificaciones de correo a través de BlackBerry Bridge (izquierda), sistema que también permite explorar el contenido de la tarjeta de memoria de un smartphone BlackBerry.

Durante los próximos meses veremos si prometidas novedades como el al "app player" de Android 2.3 contribuyen a mejorar la situación, aunque lo cierto es que el panorama de las aplicaciones nativas del PlayBook es de momento algo decepcionante.

Navegador sobresaliente

"La aplicación del PlayBook es Internet." Esta afirmación, pronunciada por los responsables de RIM durante la presentación del equipo en España, no es una excusa lo suficientemente buena como para justificar las carencias señaladas, pero sí que refleja a la perfección al que sin duda es el mejor programa de los que lleva preinstalado este tablet: su navegador web.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
La portada de QUESABESDE.COM en la pantalla del PlayBook tanto en apaisado como en vertical y con distintos niveles de zoom.

Lejos de recurrir a las versiones para móviles de las páginas web o simplificar su contenido, el navegador del PlayBook muestra todo aquello que también vemos en la pantalla de un ordenador, incluyendo elementos de los que suelen prescindir muchos smartphones y tablets como, sin ir más lejos, el chat integrado de Facebook.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
El navegador web del PlayBook incluye el clásico apartado de Favoritos (arriba) y posee pestañas para mostrar las páginas abiertas en la franja de controles adicionales que se convoca desde la parte superior de la pantalla.

La navegación es por supuesto bastante fluida, incluyendo la posibilidad de mantener varias páginas siempre abiertas y actualizándose en pestañas y soporte para las dos tecnologías en las que se basan actualmente los vídeos en Internet: Flash y HTML5. No hay por tanto que reproducir obligatoriamente estos contenidos en una ventana aparte y el equipo no se resiente ni siquiera con clips en alta definición.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Al navegador web del PlayBook no se le resisten ni los vídeos incrustados de QUESABESDE.COM (arriba) ni los de YouTube (abajo a la izquierda) ni los de Vimeo.

Sin duda, y aparte de en su espectacular vista multitarea, es en el navegador web donde más se hace notar el poderío que le brindan al PlayBook su RAM de 1 GB y su chip Texas Instruments OMAP 4430 con procesador de doble núcleo a 1 GHz. Si nos ponemos quisquillosos, eso sí, cabe mencionar que en contenidos como los juegos Flash integrados de Facebook la fluidez gráfica sí que resiente un poco.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Seleccionando texto en el navegador web del BlackBerry PlayBook.

Además, no se descuidan otros aspectos más sencillos como la memorización de contraseñas o la selección y copiado de texto, este último con un sistema muy similar al de las últimas versiones de Android, pero más manejable ya que el tamaño de pantalla permite mover los cursores de una letra a otra con bastante precisión.

Reproduciendo que es gerundio

El PlayBook no sólo se prodiga al reproducir vídeos a través de la web, sino que también saca pecho con los que guardemos en su memoria interna. Excepto MKV, el equipo acepta todos los códecs y contenedores populares (DivX, XviD, H.264, MPEG4...) y no tiene problemas con clips a 720p o 1080p, cuando estos últimos sí que se le resisten al mismo iPad 2.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, para agregar contenido multimedia no hay que usar un programa de sincronización tan pesado como iTunes o Zune, sino que basta con instalar un software llamado BlackBerry Devide Manager que se encarga a su vez de instalar los drivers oportunos. Finalizado el proceso, las carpetas del PlayBook se pueden explorar y modificar desde el ordenador como si fuese un sencillo pendrive.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
El reproductor musical del BlackBerry PlayBook.

El desempeño de la salida micro-HDMI es igualmente destacable (aunque la caja del producto no incluye cable adaptador, lástima) y los altavoces estéreo, como comentamos anteriormente, están a la altura de lo esperado. Si pasamos al reproductor musical, no falta una interfaz gráfica con sus portadas y sus listas de reproducción personalizables.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cuanto a los videojuegos, el "Need for Speed Undercover" que viene preinstalado en el dispositivos es prometedor, pero en el catálogo de App World escasean los arcades y los títulos 3D, prodigándose bastante más en puzles y juegos de inteligencia con un apartado gráfico bien sencillo.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Editando un archivo de Word en el BlackBerry PlayBook con la aplicación Word To Go.

En cuanto a la ofimática, y aparte del clásico lector de PDF, el PlayBook no sólo puede reproducir, sino también editar archivos de Word, Excell y PowerPoint gracias a la suite Documents To Go que viene preinstalada, bastante bien resuelta gracias al zoom multitáctil que reajusta la anchura de los párrafos y al teclado QWERTY del PlayBook, practicable como pocos.

Todos estos archivos se almacenan en la memoria interna del dispositivo, que puede ser de 64, 32 o 16 GB, que es el caso de la unidad que hemos probado (aunque en la práctica se queda con 13,5 GB efectivos). Y no, no hay ampliación por tarjetas de memoria.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Volviendo a lo multimedia, no se nos ha olvidado probar detenidamente las cámaras de 5 y 3 megapíxeles del PlayBook. Fotográficamente hablando, estamos ante la media habitual del planeta smartphone, lejos de la excelencia del Nokia N8 pero por encima de un modelo de gama media. Esto quiere decir que ambas cámaras son inservibles con poca iluminación y trabajan mejor en distancias cortas, evitando a ser posible que se nos cuele el cielo en el encuadre.

Muestras: 5 MP
Las capturas se han realizado con un BlackBerry PlayBook en relación de aspecto 4:3.
las capturas se han realizado con un blackberry playbook en relación de aspecto 4:3.
las capturas se han realizado con un blackberry playbook en relación de aspecto 4:3.
las capturas se han realizado con un blackberry playbook en relación de aspecto 4:3.

La primera impresión de las tomas en la misma pantalla del PlayBook es bastante buena, pero una vez que las visualizamos en un monitor poco más grande apreciamos claramente ruido y comportamientos caprichosos de la luz. Recortando la altura en píxeles de la imagen, como suele ser habitual, se puede recurrir a una relación de aspecto 16:9 interesante para determinados tipos de plano.

Muestras: 3.8 MP
Las capturas se han realizado con un BlackBerry PlayBook en relación de aspecto 16:9.
las capturas se han realizado con un blackberry playbook en relación de aspecto 16:9.
las capturas se han realizado con un blackberry playbook en relación de aspecto 16:9.
las capturas se han realizado con un blackberry playbook en relación de aspecto 16:9.

En la grabación de vídeo se observa un comportamiento algo más decente, La nitidez de los vídeos a 1080p y 30 fotogramas por segundo está muy lograda para tratarse de un tablet (o al menos es más satisfactoria que la que lucen los clips grabados con un iPad 2), aunque el estabilizador de imagen es algo ineficiente en un equipo que, por sus formas, es difícil de sostener sin transmitir vibraciones a las secuencias.

Quizás el mayor problema de la presencia de las cámaras, en cualquier caso, sea que de momento no hay muchas aplicaciones que las exploten. En App World sí que hay herramientas para añadir filtros y compartir en redes sociales, pero no editores de vídeo, visores de realidad aumentada o programas multiplataforma de videollamada.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Al disponer sólo de una unidad para este análisis, no hemos podido probar el vídeochat exclusivo entre PlayBooks (del que hablan bastante bien en sitios como ZDNet). Pero la verdad es que, puestos a elegir una forma de que el tablet de RIM se comunique con otros dispositivos, quizás hubiese sido mejor empezar por un cliente propio de BlackBerry Messenger.

La autonomía, mejor sin Bluetooth

Siempre nos gusta pedirle más autonomía a los dispositivos móviles, pero al menos podemos estar medianamente tranquilos con el PlayBook en este aspecto. A no ser que invirtamos toda una mañana jugando a "Need for Speed Undercover" de forma ininterrumpida, es bastante difícil agotar en menos de 24 horas su batería 5300 mAh.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La aplicación de Bing Maps requiere conexión permanente a Internet para almacenar mapas en caché, ofrecer rutas y localizar nuestra ubicación.

Con un uso regular -pero sin sesiones maratonianas- del navegador web y las aplicaciones de Facebook o Twitter, las dos jornadas completas de autonomía están prácticamente aseguradas. Claro que también habría que ver cómo se comportaría la batería del PlayBook si tuviese un cliente de correo electrónico encargado de revisar constantemente la bandeja de entrada para notificar la llegada de nuevos mensajes.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En este sentido, la conexión Bluetooth necesaria para usar BlackBerry Bridge hace por desgracia de las suyas. La Bold 9780 que hemos usado en nuestras pruebas solicitaba una recarga normalmente a las 20 horas de iniciar el emparejamiento, momento en el que el PlayBook aún le quedaba aproximadamente un 20% de batería por consumir.

Lo tiene todo... menos lo más importante

Su pantalla es excelente (con un teclado virtual con el que da gusto compartir enlaces y ocurrencias a través de la aplicación de Twitter), su potencia es envidiable, su interfaz es práctica y sencilla, su navegador web es difícilmente mejorable y su apartado multimedia es bastante completo. ¿Qué es lo que falla en este PlayBook? Efectivamente, las aplicaciones.

Y no lo decimos sólo porque los programas desarrollados por terceros sean todavía algo escasos y en muchas ocasiones parezca que aún andan en fase beta (síndrome que al fin y al cabo afecta a prácticamente todo equipo encargado de inaugurar una nueva plataforma), sino porque también hay grandes carencias entre las aplicaciones creadas por la propia RIM como parte del surtido inicial de herramientas del PlayBook.

BlackBerry PlayBook
BlackBerry PlayBook
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aun a riesgo de sonar a disco rayado, lo cierto es que parece hasta antinatural que un producto de RIM no recurra a armas tan distintivas como BlackBerry Messenger ni pueda administrar directamente una cuenta de correo electrónico. Y más cuando la firma canadiense pretende convertirlo en una alternativa interesante para el sector profesional.

Aplicaciones aparte, si uno busca la mejor experiencia web actualmente posible en un tablet, el PlayBook es la elección correcta. Pero si además queremos recibir notificaciones de todo tipo de mensajería, hay que tener también un smartphone de la casa y estar dispuesto a sacrificar buena parte de su autonomía y de la del PlayBook para mantener el Bluetooth activo que requiere el sistema de emparejamiento BlackBerry Bridge.

He aquí la cara y la cruz de la moneda de un tablet cuyos precios son los habituales en la gama alta de este segmento de mercado: 500, 600 y 700 euros para las versiones con 16 GB, 32 y 64 GB, respectivamente, con futuras versiones con 3G integrado previstas para 2012. Lo va a tener difícil para hacerle sombra al iPad, pero puede protagonizar un interesante duelo por la segunda plaza con los modelos basados en Android.

Nota: RIM ha lanzado una actualización de firmare que, entre otras mejoras, permite visualizar fotos en vertical, realizar zoom multigestual en los vídeos y abrir archivos ZIP adjuntos en mensajes de correo electrónico recibidos a través de BlackBerry Bridge.

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