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Espíritu salvaje

En tierra lakota

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El bisonte americano ya no pasta como hace 200 años por las Grandes Llanuras. De los millones de ejemplares que había entonces, hoy sólo quedan unos miles en áreas protegidas. Tras el lobo ibérico, salimos en busca de este singular animal

Foto: Andoni Canela
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MAR 2014
Andoni Canela | Grandes Llanuras (Estados Unidos)

Nuestro primer destino para buscar bisontes es el corazón de las Grandes Llanuras norteamericanas. Zona de grandes espacios abiertos que ocupa un inmenso territorio situado sobre una meseta, se extiende desde el norte de México hasta el centro de Canadá, cruzando todo Estados Unidos de arriba abajo. En el extremo oeste se encuentra el río Misisipí, y en el oeste, las Montañas Rocosas. La cubren extensísimas praderas, salpicadas de vez en cuando por agradecidos cursos fluviales.

El clima extremo de estos lugares (precipitaciones no muy abundantes, frío, viento y nieve en invierno) hace que no crezcan árboles en la mayor parte del territorio. Animales como el perrito de la pradera, el berrendo o antílope americano, el turón, la serpiente de cascabel y el coyote forman parte de la fauna característica de este hábitat.

Antes también estaba el bisonte. Se calcula que hace poco más de 200 años había entre 30 y 60 millones de bisontes en esta región; ahora tan sólo quedan algunos miles que se concentran en las áreas naturales protegidas, de donde no pueden salir.

bisonte americano
Foto: Andoni Canela

Se calcula que hace poco más de 200 años había entre 30 y 60 millones de bisontes en esta región; ahora tan sólo quedan algunos miles en las áreas naturales protegidas

Iniciamos nuestra ruta en el Parque Nacional de Wind Cave, en Dakota del Sur. Durante siglos esta tierra fue el hogar de la Gran Nación Sioux, de la que formaron parte famosos jefes indios como Toro Sentado, Caballo Loco o Nube Roja. Varios grupos como los lakota, los dakota y los nakota, que pertenecen a los sioux, vivían en el territorio de los actuales estados de Nebraska, Wyoming, Dakota del Sur y Dakota del Norte.

Para ellos, el búfalo americano o bisonte era el elemento más importante de su cultura y su vida diaria. De él obtenían carne para alimentarse, pieles para abrigarse, materiales para crear utensilios y construir sus tipis (las famosas tiendas indias), excrementos para generar combustible... Por ello se autodenominaban Buffalo Nation.

bisonte americano
Foto: Andoni Canela
bisonte americano
Foto: Andoni Canela

Los lakotas ya conocían la existencia del “pequeño agujero” que conecta la superficie de la Tierra con el laberinto subterráneo que da nombre al parque de Wind Cave, creado a principios del siglo XX. De la entrada natural de esta cueva emanaba un viento misterioso (de aquí su nombre). De hecho, en su mitología existe una historia de la creación que ubica en este punto, en la entrada de la Wind Cave, el inicio de la vida humana en este territorio.

Según cuenta la leyenda, los primeros lakotas abandonaron sus moradas subterráneas instigados por Inktomi e Ite, deidades femeninas que los atrajeron a la superficie dándoles a probar carne de bisonte, sustento de muchas tribus de las Grandes Llanuras.

Fue precisamente en Wind Cave donde nos ocurrió algo que jamás hubiéramos pensado hace unas semanas mientras preparábamos la furgoneta con los iconos de los animales y el logo de “Looking for the Wild”: más de 20 bisontes se nos acercaron… ¡y se pusieron a lamer la furgoneta! Un episodio inolvidable, sobre todo cuando estaban con la lengua justo sobre los mismos dibujos que los representaban. El espectáculo duró más de media hora, hasta que marcharon tan tranquilos. Por supuesto, no salimos fuera, y las fotos las hice desde mi ventana abierta mirando hacia atrás.

bisonte americano
Foto: Andoni Canela
bisonte americano
Foto: Andoni Canela

Más de 20 bisontes se nos acercaron… ¡y se pusieron a lamer la furgoneta! Un espectáculo inolvidable que duró más de media hora, hasta que marcharon tan tranquilos

Muchos animales salvajes chupan superficies naturales, como rocas o piedras, pero también señales, metales o plástico en busca de la sal que necesita su organismo. Hay grandes y famosos buffalo licks naturales -depósitos de sal- en todo el centro y el oeste norteamericano.

Visitamos también la Pine Ridge Indian Reservation, una reserva nativoamericana de la tribu oglala-lakota. Grandes artistas nativos como Caballera Amarilla y Búho Rojo continúan con las tradiciones de sus ancestros y tienen al bisonte como fuente de inspiración. Los paisajes de esta reserva fueron escenario de la película “Bailando con lobos”. Allí también se produjo la matanza de Wounded Knee, en la que el ejército americano mató a casi 300 nativos, entre ellos más de un centenar de mujeres y niños.

Hace ya varios años que he ido viniendo a esta región, pero en esta ocasión son Dakota del Norte y Dakota del Sur los estados escogidos. Ambos tienen varias zonas protegidas como el Custer State Park, y tres parques nacionales a cual más impresionante: el citado Wind Cave National Park, el Badlands National Park (ambos en Dakota del Sur) y el Theodore Roosevelt National Park. Estos son algunos de los refugios más importantes para el bisonte americano junto al Yellowstone National Park.

bisonte americano
Foto: Andoni Canela

Aquí, en Estados Unidos, prácticamente todo el mundo llama búfalos a los bisontes. Por cierto, hay dos subespecies de bisonte americano: el de las llanuras (Bison bison) y el bisonte de bosque (Bison athabascae), que se encuentra principalmente en Canadá. En Europa todavía sobrevive el bisonte europeo (Bison bonasus).

Tras varios días en Wind Cave nos dirigimos a las Badlands a través de las llanuras de la Buffalo Gap National Grassland, un lugar de conexión donde idealmente los bisontes tendrían el espacio suficiente para hacer los movimientos estacionales que necesitan. Los lakotas llamaron a estas tierras Mako Sica (tierra mala). El motivo es que estos terrenos parecían muy malos para ciertas cosas o muy malos de atravesar.

Hoy en día se calcula que en los límites del área natural protegida, que ocupa casi 100.000 hectáreas, viven alrededor de 800 bisontes. Además, aquí se encuentra otra fauna típica de las Grandes Llanuras norteamericanas, como el coyote, el perrito de las praderas, el berrendo o el amenazado turón patinegro americano.

bisonte americano
Foto: Andoni Canela
bisonte americano
Foto: Andoni Canela

Hoy en día se calcula que en los límites del área natural protegida de las Badlands, que ocupa casi 100.000 hectáreas, viven alrededor de 800 bisontes

Mientras dormimos en la tienda de campaña escuchamos el aullido de los coyotes. Cuando amanece nos encontramos con una manada de bisontes, y a esas horas todavía hay muchos tumbados durmiendo en la pradera. Mientras tanto, un águila dorada americana sobrevuela nuestras cabezas. En estas zonas de las grandes llanuras exterminaron a los lobos hace años. Pero muy cerca, en Wyoming, se están recuperando. Iremos también allí a intentar verlos.

Nos acompaña en varias de nuestras salidas Frank Robertson, un viejo amigo con el que he compartido muchas excursiones por estos lugares. Nos conocimos hace dos décadas en Dakota del Sur. El nombre dakota que le puso su abuelo paterno es Ptahotonpe, que se traduce como “el sonido bajo que emiten los bisontes”. Es nativo americano dakota, más concretamente sisseton-wahpeton, una de las más importantes ramas de los sioux, y trabaja como fotógrafo de prensa y editor multimedia en un periódico de Ohio.

A primera hora del día nos damos un paseo por los cañones y barrancos de este territorio semidesértico. Tras unas horas caminando, los últimos rayos de sol del día iluminan la pradera y las curiosas formaciones de tierras malas. Nos encontramos con un grupo de bisontes. Un rayo de luz de última hora nos regala el paisaje que justo necesitamos.

bisonte americano
Foto: Andoni Canela

Llega la noche y preparamos el fuego para la cena. Las cervezas frescas se escapan del cubo de hielo a nuestras manos y las estrellas brillan en el cielo. Pasamos la noche en la tienda de campaña bajo un cielo nítido.

Ya al día siguiente, salimos a buscar a los bisontes y nos encontramos con una manada de más de 250 animales. Nos acercamos cuerpo a tierra y manteniendo las distancias. A pocos metros vemos antílopes, bisontes y perritos de las praderas pastando en las inmensas llanuras de Dakota del Sur. Una imagen que me traslada por momentos a la sabana africana.

Andoni Canela es un reconocido fotógrafo de naturaleza cuyo trabajo ha aparecido publicado en cabeceras como National Geographic, Time o Geo. Su serie de artículos Espíritu Salvaje, fruto del proyecto Looking for the Wild que lo llevará a viajar por todo el mundo en busca de los animales más representativos de cada continente, aparece publicada cada mes en Quesabesde

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