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Con texto fotográfico

"La tauromaquia ya no tiene la conexión con lo sagrado que tenía antaño" Axel M. Cipollini

 
Foto: Axel M. Cipollini
5
AGO 2010
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

No siempre hay un fotógrafo en el momento preciso y en el lugar indicado. Que se lo cuenten al rey Juan Carlos I el día que le espetó el famoso "¿por qué no te callas?" a Hugo Chávez, un tenso momento que grabó la televisión y que al día siguiente apareció reflejado en forma de fotograma en las portadas de los periódicos. También un vídeo es lo que el fotoperiodista italiano Axel M. Cipollini registró en la plaza Monumental de Barcelona mientras trataba de captar la relación que se establece entre toro y torero. Pocos días después de que el parlamento catalán prohibiera las corridas de toros, la polémica está servida.

Axel M. Cipollini

Normalmente la prensa no muestra todo lo que ocurre en las corridas de toros y suele centrarse en la suerte de muleta y en la estocada, obviando por ejemplo los tercios de varas y de banderillas. La intención que perseguimos con este trabajo, que realizo junto al fotoperiodista Charlie Mahoney, es la de dar a conocer mediante fotografías, vídeo, entrevistas y un multimedia aquellos aspectos de las corridas que la prensa omite. Se trata de enseñar una realidad más amplia del festejo, como su liturgia, la relación entre el torero y el toro e incluso la agonía de éste.

Es un tema que ahora está de actualidad, pero que es muy poco conocido. En especial sus orígenes, muy distintos a lo que son hoy las corridas. Los orígenes del toreo están relacionados con tradiciones paganas a la vez que tienen conexión con la religión cristiana. El toro representaba la fuerza de la naturaleza y se ofrecía en sacrificio para conseguir el favor de los dioses. Pero hoy en día se ha convertido en una fiesta y un espectáculo económico y ha perdido parte de su significado. Por lo que he podido ver mientras hacía este reportaje, la tauromaquia ya no tiene esta conexión con lo sagrado. En ocasiones el toro no tiene el respeto que le correspondía antaño como animal sagrado que se consideraba.

En esta captura realizada el pasado 16 de mayo en la plaza de toros Monumental [en Barcelona] se ve a uno de los banderilleros parapetado detrás de la barrera ante la atenta mirada del toro. Éste es uno más de esos momentos a los que la prensa no presta atención y que nosotros hemos querido documentar, porque se aprecia la relación entre ambos. En ese momento, mientras grababa un vídeo de la escena, el torero le lanzó un escupitajo por encima de la barrera al toro, un acto absolutamente fuera de lugar e irrespetuoso. No es que esto ocurra a menudo, pero en ocasiones el espíritu de las corridas no es el originario.

El pasado día 28 se votó en el Parlament de Catalunya la prohibición de las corridas, y durante varios meses este tema ha estado de actualidad. Básicamente, había dos posiciones enfrentadas: las de los animalistas y los protaurinos.

Los primeros defienden que no es ético ni moral el maltrato de animales, menos aún si se hace como espectáculo público, y que igual que las peleas de perros o gallos están prohibidas, deberían estarlo las corridas. Los protaurinos esgrimen que hay muchas otras situaciones en las que se maltratan animales, y que ésta [las corridas de toros] es una tradición muy arraigada que debería preservarse.

Hay quien lo ha interpretado todo en clave política, pero en mi opinión esto es algo que ha venido después. De inicio, las razones han sido las de evitar el maltrato animal o preservar la fiesta. Poca gente sabe, por ejemplo, que las corridas fueron introducidas en España a través de Cataluña y que Barcelona fue a principios del siglo XX la ciudad más taurina del país. Lo que sí es cierto es que, si el tema no se hubiese politizado, no habría llegado al Parlament.

Foto: Axel M. Cipollini (Quesabesde)
La imagen de este "Con texto fotográfico" está compuesta por siete fotogramas (en este fotomontaje se incluyen sólo seis a modo de muestra) de un vídeo grabado con una cámara SLR. La acción captada transcurre en menos de un segundo. Se ha superpuesto la posición del escupitajo para que se aprecie bien lo que en el vídeo se ve con claridad. La posición del toro y el banderillero no varió a lo largo de ese lapso, así que los elementos de la escena pertenecen por completo al primer fotograma, justo cuando el torero inicia la acción de escupir.

Nos documentamos mucho para hacer este reportaje, y la opinión de algunos expertos en tauromaquia es que, con el tiempo, este espectáculo acabará muriendo por sí solo, sin necesidad de prohibición. Personalmente, creo que ha sido acertada la prohibición en Cataluña y que debería ser así en todo el mundo. Aunque estoy en contra del maltrato de los animales, reconozco que en algunas ocasiones el toreo puede expresar arte, pero el arte no es algo relacionado exclusivamente con la tauromaquia, y por sí solo no justifica la tortura y la muerte del animal.

Sin embargo, hoy en día hay gente que va a las corridas por la curiosidad morbosa que les provoca. Yo soy muy sensible al sufrimiento del animal, y además de no entender ese morbo, ha sido difícil para mí documentarlo. Para poder seguir trabajando en este tema tuve que acostumbrarme y tomar cierta distancia emocional.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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