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Entrevista
AVELINO PI, FOTóGRAFO

"Con mis fotografías trato de explicar que el deporte es un reflejo de la vida, una lucha constante"

 
7
SEP 2008

Ocho citas olímpicas a lo largo de una trayectoria de 40 años avalan la carrera fotográfica de Avelino Pi. Sus imágenes, reveladoras de los sentimientos humanos tanto en la cancha como en las gradas, han marcado un hito en la historia de la fotografía de deporte en España. El fotoperiodista barcelonés, que fue colaborador de La Vanguardia y fotógrafo oficial del Comité Olímpico Internacional, cuenta a los lectores de QUESABESDE.COM cuál ha sido su forma de entender el deporte desde detrás de una cámara.

Antes de ser fotógrafo fuiste tenista. ¿Se entiende mejor la fotografía de deporte si antes lo has practicado?

Sí, por supuesto. Cada deporte tiene unos momentos especiales para fotografiar. Por ejemplo, en el tenis, cuando están un set a cero y se acerca el final del segundo es el momento en que tienes que hacer fotos. Es en esos juegos donde se decide el partido, y es entonces cuando los tenistas están más concentrados.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Avelino Pi, en la exposición sobre su obra que este verano pudo verse en Barcelona.

¿Cuándo es más interesante retratar a un deportista, en acción o en el momento de la victoria o la derrota?

Yo los he querido captar en momentos de concentración, cuando están pensativos o cuando expresan alguna emoción. En esos momentos tan especiales hay que fotografiarlos.

La fotografía del finlandés Lasse Virén que tomé en los Juegos de Montreal, por ejemplo. Acababa de ganar los 10.000 metros y previamente había ganado los 5.000, una hazaña que sólo habían conseguido tres atletas anteriormente.

Foto: Avelino Pi

Sabía que era un momento especial, así que salté del foso de los fotógrafos, aun corriendo el riesgo de que me quitasen la acreditación, porque me interesaba retratarlo en ese momento de la celebración, con las zapatillas en la mano.

De los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972 hasta ahora ha llovido mucho. ¿Qué momentos deportivos recuerdas con mayor cariño?

Las inauguraciones de los Juegos Olímpicos, en concreto la de Múnich, porque marcó un antes y un después. Había muchísima televisión en color que emitía para todo el mundo. En Alemania la organización fue perfecta y el estadio olímpico muy innovador.

También Barcelona fue algo increíble. La participación ciudadana, las facilidades para la prensa, que los reconoció como los mejores Juegos Olímpicos de la historia...

Foto: Avelino Pi

Y al margen de los Juegos, el tenis y Wimbledon en particular. Es algo extraordinario: la luz con unos contrastes magníficos, la hierba, la madera sin apenas anuncios que estorben para hacer fotografías... Wimbledon es reconocido como el mejor campeonato del mundo y se respira solera. Hay muy buenas vibraciones, y fotografiar allí es especial.

¿Y el peor momento?

Haciendo fotos de deporte nunca he tenido un momento malo de verdad. Pero sí es cierto que cuando tienes una relación un poco especial con un deportista y lo ves perder después de darlo todo, te sientes un poco triste. Esto pasaba sobre todo antes, cuando éramos muy pocos los acreditados y estábamos más cerca de ellos, y había muy buena relación.

Foto: Avelino Pi

Tus fotografías hablan de sentimientos y pasiones más que de la gloria del deporte. ¿Qué buscas con ellas?

Explicar que el deporte es un reflejo de la vida, una lucha constante. En esa lucha se resume el deporte. Hay momentos muy difíciles y otros de gloria y euforia.

Al ser free lance he tenido la libertad de no trabajar bajo el guión de un director de fotografía, así que podía dedicarme más a destacar estos sentimientos.

Foto: Avelino Pi

Ir por libre me ha dado la ventaja de hacer fotografías que se apartan de las típicas que publican los medios. Incluso he podido fotografiar a deportistas menos conocidos pero mucho más interesantes a nivel estético.

¿Es ahí donde encajan los rostros anónimos de los espectadores?

Sí, porque en el público también encuentras momentos de interés. El fútbol atrae masas, pero también hay otras disciplinas, y en cada caso el público es el reflejo del ambiente que se respira en ese deporte.

Muchas veces me he mezclado con el público, incluso conversando con ellos, siendo uno más, para captar esos momentos que plasman el ambiente particular que tiene cada deporte.

Foto: Avelino Pi

Elige: un deportista y un deporte.

Como deporte, el tenis, porque lo he jugado y porque es el que he seguido más y tengo más material fotográfico.

Como deportista, sin duda, Manolo Santana. Tenía un carisma impresionante y fue quien introdujo el tenis en España. Sus victorias en la Copa Davis, que ya se retransmitían por radio, empezaron a televisarse en color. Esto representó un "boom" de aficionados al tenis en este país.

Foto: Avelino Pi

También Cartier-Bresson ha sido siempre un referente para ti.

Es un gran maestro, mi ídolo. Yo no me puedo comparar con él. Cartier-Bresson fue un fotógrafo extremadamente humano y con eso sí me identifico: mi voluntad en la fotografía de deportes es el esfuerzo del hombre para conseguir los resultados.

¿Cómo se traduce el momento decisivo de Cartier-Bresson a la fotografía de deporte?

En el deporte ocurre todo muy rápido y la experiencia ayuda, pero sobre todo interviene la intuición. Cuando intuyes que un jugador puede dar un pase o realizar un desmarque, sabes que ése es el momento perfecto para una fotografía.

Foto: Avelino Pi

En casi cuatro décadas has tenido tiempo suficiente para fotografiar prácticamente cualquier deporte. ¿Es una necesidad como free lance?

No es una necesidad. Yo me he movido sobre todo en los deportes en que podía desarrollar mejor mi trabajo y en los que me pagaban. Con el tenis empecé a cubrir gastos, y luego con los encargos del COI.

Después, al tener bastante material y haberme hecho un nombre, muchas federaciones me pasaban encargos. Colaboré con La Vanguardia durante diez años. Horacio Sáenz Guerrero era el director que más importancia daba a la fotografía, y en las portadas que publiqué la fotografía iba a toda página.

Foto: Avelino Pi

La fotografía ha evolucionado muchísimo a nivel tecnológico. ¿Cómo has conseguido mantenerte como free lance, frente a los diarios y las agencias?

A mí la fotografía inmediata no me la han exigido prácticamente nunca. Si hubiera trabajado para los medios de comunicación, tendría que haberme pasado al digital a las primeras de cambio, pero durante un tiempo decidí mantenerme en el analógico.

Sin embargo, con el tiempo me di cuenta de que el resto de los fotógrafos tenían las imágenes al momento y yo me quedaba fuera de lugar al tener que esperar por el revelado. Así que me pasé al formato digital, que para mí fue un "shock" terrible.

Foto: Avelino Pi

¿Por qué?

Porque no te adaptas. Me ponía muy nervioso porque se trata de otra historia diferente y no lo dominas al principio.

Pero para la prensa no hay comparación: la inmediatez y la posibilidad de enviar tus fotografías a todo el mundo son una grandísima ventaja.

Siempre has buscado la máxima calidad en tus fotografías, y por eso has llegado a trabajar con cámaras de medio formato y a despreciar el flash. ¿Qué influencia ha tenido en esto la llegada del formato digital?

Trabajé con una Pentax y con una Hasselblad. Con la llegada del digital pedí a Hasselblad que me dejaran una cámara para manejarla y ver qué tal.

Pero era una cámara con la que no me hacía. Era muy lenta y daba una calidad y un tamaño mucho mayores de lo que necesitaba. Así que al cambiar a digital dejé el medio formato y ahora trabajo con una Nikon D200.

Foto: Avelino Pi

Por otro lado, intento no utilizar el flash, pero hay momentos en que es necesario. A mí me gusta la fotografía de ambiente, y para eso lo mejor es aprovechar la luz natural del lugar donde estás.

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