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Prueba de producto
ANDROID HONEYCOMB POR 300 EUROS

Archos 101 G9: análisis

 
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DIC 2011

Teniendo en cuenta que los tablets con Android Honeycomb no están rayando a la altura de lo que en un principio se esperaba de ellos, tiene sentido que el Archos 101 G9 recorte varios "lujos" para ajustar su precio. Su diseño no es el más cuidado del mercado, sólo lleva integrada una pobre cámara frontal y la versión de 8 GB se queda algo corta. Pero no deja de proporcionar una pantalla capacitiva de 10 pulgadas y un procesador de doble núcleo a cambio de 300 euros (350, en el caso de la versión de 16 GB). Sin olvidarse de la ya clásica pata plegable ni del también habitual reproductor compatible con casi cualquier vídeo que se le eche. Archos brinda además una interesante opción para añadirle conexión 3G al equipo sin que ello altere su diseño.

Con la familia de tablets G9, Archos ha dejado atrás varias de las penurias que sufrían sus anteriores modelos. Y si bien este Archos 101 G9 no va a pasar a la historia como el mejor de los tablets basados en Android Honeycomb, tampoco es que las alternativas de fabricantes con mucho más renombre -que son además más caras- le lleven mucha ventaja, que digamos.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No todo le ha salido bien a la firma gala, pero se está esforzando. Baste decir que el Archos 101 G9 ha recibido ya cuatro actualizaciones de firmware en apenas dos meses de vida, aunque aún persisten algunos de sus "fallos tontos" iniciales. ¿Se le puede perdonar por costar unos 100 euros menos que otros tablets de características similares? Vamos a verlo poco a poco con la ayuda de su versión más sencilla, con 8 GB de almacenamiento integrado y un procesador a 1 GHz (el silicio de las ediciones de 16 GB y 250 GB se mueve a 1,2 GHz).

Diseño recurrente

No suele interesarle mucho a Archos sofisticar en exceso el tamaño de sus tablets. Cada una de sus generaciones ha seguido hasta ahora una serie de reglas a las que que el 101 G9 no es la excepción: materiales que se limitan a cumplir su función (ese plástico salpicado de diminutas motas), carcasa no desmontable (sin herramientas, se entiende), laterales curvados y una pata escondida en el reverso al estilo del típico portarretratos de estantería.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No hemos podido vivir, eso sí, la sensación que transmite la aún no disponible versión de 250 GB, ligeramente más gruesa y 100 gramos más pesada por la presencia en su interior de un disco duro de plato. En el caso de las unidades con memoria flash, el volumen del equipo es más que tolerable, con dimensiones de 276 x 167,3 x 12,6 milímetros y 649 gramos de peso.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La pata sólo es completamente fiable para dejar el equipo apoyado, pero con un poco de pericia se puede pulsar la pantalla sin desplazarlo sobre la mesa o incluso apoyarlo sobre varias partes del regazo al estar uno sentado, recostado o tumbado.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Se repiten los botones y conectores de siempre (salida mini-HDMI incluida) y se estrena una zona de ampliación de la que también dispone el Archos 80 G9, tablet con las mismas características pero inferior tamaño: una pieza de plástico que se descorre completamente de un lateral de la parte trasera para descubrir un hueco con un puerto USB estándar para el módem 3G de la compañía.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
En su lateral izquierdo el Archos 101 G9 lleva el botón de encendido y apagado, el puerto micro-USB, la salida de audio de 3,5 milímetros y mini-HDMI y la zona de enganche del Archos G9 3G Stick.

Este último también sirve para dispositivos de memoria externos, aunque lógicamente hay lápices USB que no se pueden conectar por la forma del molde, pensado para encajar con un Archos G9 3G Stick.

Pantalla táctil sin engorros y con vocación reproductora

La pantalla de 10,1 pulgadas y 1280 x 800 píxeles de resolución del Archos 101 G9 ha ganado enteros en suavidad de manejo, pues emplea la tecnología capacitiva que modelos anteriores de la firma pedían a gritos. Ya no hay que aporrearla para que las aplicaciones se abran cuando uno quiere, y usar el teclado QWERTY virtual ha dejado de suponer una tortura.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A partir de aquí, y manteniendo unas condiciones de brillo, contraste y ángulos de visión aceptables aunque no exquisitas, este tablet hace bien lo que siempre han hecho bien sus predecesores: reproducir vídeos de todas clases, formatos, códecs y procedencias. El reproductor preinstalado de serie, que también puede leer aparte archivos de subtítulos, se encarga de ello.

Otros tablets también pueden disfrutar de esta compatibilidad descargando algún reproductor gratuito de Android Market. Pero no suelen ser programas fiables al cien por cien: a los que no se le atragantan los vídeos codificados en DivX les cuesta reproducir clips contenidos en MKV sin que la imagen se congele de vez en cuando para recuperarse a los pocos segundos.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, estamos ante un tablet plenamente abonado a la reproducción a 1080p. La propia Archos quiso recalcar esto durante la presentación en España de la familia G9. Y no le falta razón, pues nosotros mismos hemos podido constatar que tablets con chip Nvidia Tegra 2 como el Asus Eee Pad Transformer o el Samsung Galaxy Tab 10.1 dejan bastante que desear al reproducir -en muchos casos ni siquiera son capaces de abrirlos- vídeos con dicha resolución.

El Archos 101 G9 (que además lleva una salida mini-HDMI, aunque el cable tiene que ponerlo uno de su propia parte) es en este aspecto intachable. Parece que su chip Texas Instruments OMAP 4430 con procesador de doble núcleo a 1 GHz da más de sí que la alternativa de Nvidia, aunque lo cierto es que el rendimiento gráfico en otras parcelas (como los videojuegos o la fluidez de la interfaz de usuario) es básicamente el mismo en ambos casos.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No hay que emplear obligatoriamente ningún software de conversión o sincronización; basta con copiar los vídeos del ordenador y pegarlos en la carpeta que aparece al conectar el tablet por USB. En este sentido, conviene destacar que la versión empleada en este análisis se queda algo corta de espacio para almacenar clips.

Con 6,80 GB reales de almacenamiento, es bastante probable que uno opte por usar una tarjeta microSD, pues basta con agregar al tablet una pequeña colección de películas en alta definición para agotar todo el espacio y no poder instalar siquiera aplicaciones.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sea cual sea la versión, el altavoz integrado -monoaural y situado en la parte trasera- deja bastante que desear. A no ser que uno tenga orejas de corcho, lo más conveniente es aprovechar la salida de auriculares.

3G de quita y pon

Si uno duda entre comprarse un tablet con 3G o conformarse con una versión sólo con Wi-Fi, los Archos G9 poseen un sistema que puede servir para ir, en cierta medida, sobre seguro. Todas las unidades tienen de por sí Wi-Fi (802.11 b/g/n), pero admiten un módem USB (el antes citado Archos G9 3G Stick) que cuesta 50 euros, bastante menos que la diferencia que suele haber entre las versiones de un mismo tablet con y sin 3G.

No hemos tenido acceso a una unidad del "stick" para este análisis, pero durante la presentación de los tablets G9 en Barcelona sí que pudimos comprobar que éste, una vez que introduce su cabezal en el puerto USB, queda en efecto perfectamente acoplado y sin sobresalir por ningún lado.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Un mismo Archos G9 3G Stick se puede acoplar a cualquier tablet de la familia G9.

En países como Francia, Archos tiene acuerdos con varias operadoras para ofrecer su "stick" con tarifas especiales. En el caso español las negociaciones -que ya se han entablado al menos con Movistar y Yoigo- todavía no han desembocado en ningún anuncio al respecto. De todas formas, el accesorio acepta tarjetas SIM de cualquier operadora GSM y, lógicamente, también se puede usar como módem USB en un ordenador.

Lo que sí que hemos podido comprobar son los problemas que se producen al usar el puerto USB trasero para conectar dispositivos de memoria externos. Con la última versión del firmware del equipo, este puerto acepta incluso discos duros externos de varios TB de capacidad, pero la conexión tiene a perderse sobre la marcha bastante a menudo y requiere reiniciar el tablet para que todo vuelva a la normalidad.

"Under construction"

Desde la llegada a las tiendas de los tablets G9, Archos ha ido publicando actualizaciones de firmware -la última que pudimos probar fue la 3.2.69- casi a ritmo de una cada dos semanas. Unas revisiones de software que se han hecho notar para bien en muchas parcelas de la experiencia de usuario. Por ejemplo, al principio el equipo llevaba una versión de Android Market desfasada y completamente incapaz de descargar ciertas aplicaciones, pero el problema ya se ha resuelto.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero lo cortés no quita lo valiente. Además del extraño comportamiento del puerto USB trasero antes señalado, falta por solucionar un fallo teóricamente bastante evitable que se produce cuando pulsamos el botón lateral de encendido: la pantalla siempre tarda varios segundos más de lo deseado en encenderse y en algunas ocasiones ni siquiera llegar a hacerlo. O lo que es peor: se enciende pero no responde, con lo que hay que hacer un reinicio forzoso.

En el terreno de las aportaciones propias, Archos sólo ha tocado la interfaz nativa de Android Honeycomb para añadir un par de widgets propios: dos ruletas virtuales que van mostrando, respectivamente, las portadas de los discos musicales y una captura de pantalla de las películas que hayamos guardado en el tablet.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Antes mencionábamos que el chip OMAP 4 trae un consigo mejoras en la reproducción de vídeo. Y aunque éste sólo venga acompañado de 512 MB de RAM (la mitad que la que suelen emplear los tablets con Nvidia Tegra 2), también es cierto que se trata de una memoria de doble canal. ¿Quiere esto decir que el Archos 101 G9 consigue que la interfaz de Honeycomb se mueva con mayor soltura? Por desgracia, no.

Lo cierto es que, al pasar de un escritorio principal a otro o al girar el tablet para que la interfaz rote de forma automática, se sigue generando la sensación de que el motor del tablet se queda a veces algo corto de revoluciones. Y también pasa al cargar ciertas páginas web o abrir alguna aplicación de mapas. Es la gran asignatura pendiente de los tablets con Android Honeycomb, y lo sigue siendo en este Archos 101 G9 a pesar de llevar un chip distinto al habitual.

Las cámaras pueden sobrar, pero siempre falta autonomía

Uno de los debates más recurrentes del mundillo de los tablets es el de si realmente hace falta que éstos lleven una cámara trasera de alta resolución. No sabemos cuál es la postura oficial de Archos al respecto, pero la firma francesa ha preferido ahorrarse un captor de este tipo. Y lo cierto es que eso se nota en el precio del equipo, sensiblemente inferior al de otros tablets de tamaño y características similares.

Así pues, el Archos 101 G9 lleva una única cámara frontal de 1,2 megapíxeles -situada en la parte izquierda del marco, por cierto- que puede sacar fotos a 1280 x 960 píxeles y grabar vídeos a 720p y 30 fotogramas por segundo. Cifras aparte, la calidad de la imagen es paupérrima, en la línea de la que consiguen los captores frontales de otros tablets.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Donde no hay excusas que valgan es en la autonomía del equipo. Otros fabricantes han conseguido que sus tablets puedan sobrevivir durante varios días sin recargar su batería y siendo sometidos a un uso constante de la conexión Wi-Fi, incluyendo incursiones diarias en el navegador web e incluso alguna que otra partida de videojuegos. En estas mismas condiciones, el Archos 101 G9 suele necesitar una recarga en apenas 24 horas.

Prescindiendo por completo del Wi-Fi, se pueden llegar a ver dos películas seguidas antes de que la batería se agote y cruzar los dedos para que ésta aguante un tercer largometraje. No es ni de lejos la mejor marca que hemos visto en un tablet. E imaginamos que quienes se hagan con el Archos G9 3G Stick para aprovechar su ranura SIM -con el consumo extra que ello implica- lo tendrán todavía algo más complicado para estar contentos en términos de autonomía.

Barato pero digno

Ni los amantes del diseño sofisticado ni quienes valoren aspectos como la cámara se plantearán siquiera la compra de un Archos 101 G9. Pero al menos en el terreno de los modelos basados en Android no hay ningún otro tablet que lo ponga realmente en evidencia en materias como la agilidad de uso o el acceso a aplicaciones. Al fin y al cabo, se trata de aspectos que dependen de Google y su sistema operativo.

Precisamente por esto, hay que admitir que Archos ha sabido jugar medianamente bien sus cartas al lanzar versiónes de 8 y 16 GB con respectivos precios de 300 y 350 euros. Por unos 100 euros menos que la competencia (aunque en función de cada caso la diferencia puede ser bastante mayor), ofrece un tablet excelente en lo que a la reproducción de vídeo se refiere y que tiene en su módem USB opcional un interesante complemento.

Archos 101 G9
Archos 101 G9
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lástima que la autonomía no acompañe y el software presente algunos fallos bastante reprochables. Al menos estamos ante un tablet infinitamente preferible a modelos anteriores de Archos, la mayoría lastrados por pantallas táctiles poco manejables, versiones de Android desfasadas y la tienda AppsLib (donde no se pueden descargar aplicaciones optimizadas para Honeycomb).

Si a uno le llama la atención el Archos 101 G9 por su precio y no le importa lidiar con una pantalla algo más pequeña, también tiene la opción del 80 G9. Ambos llevan exactamente el mismo software y el mismo hardware, e incluso reciben las actualizaciones de firmware al mismo tiempo. El modelo de 8 pulgadas, eso sí, rebaja sus precios a 250 y 270 euros con las mismas capacidades de almacenamiento.

Por último, conviene aclarar que la versión con 250 GB de almacenamiento en disco duro, que es más gruesa y pesada que la empleada en este análisis, no es de momento una opción que barajar a corto plazo. Aunque Archos pretendía lanzarla en octubre, las últimas informaciones apuntan a que habrá que esperar como mínimo al primer trimestre de 2012 para ver su aterrizaje en los escaparates. La firma gala ya ha prometido que precisamente en dicha época lanzará actualizaciones para que toda la línea G9 pueda instalar Android 4.0, alias Ice Cream Sandwich.

Fuentes y más información
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