• Samsung Galaxy S I9000: análisis
  • LG Optimus One P500: primeras impresiones
Prueba de producto
OBLIGADO PASO EVOLUTIVO

Apple iPhone 4: análisis

 
11
OCT 2010

Los aplausos por su diseño ya no son tan unánimes. Sus problemas de cobertura -sin ser tan exagerados como en un principio se apuntaba- existen. Y todavía conserva muchas de las restricciones que le acompañan desde que Apple se metió en el mundillo de la telefonía allá por 2007. Pero en líneas generales, el iPhone 4 da un gran salto cualitativo tanto en hardware como en software: nueva pantalla, nueva cámara, nuevo iOS, nuevo procesador, más RAM... y una autonomía que nos ha sorprendido gratamente.

El primer iPhone, ése que nunca se vendió en España a través de los canales oficiales, no era ni la mitad de completo y potente que el iPhone 4. Pero este último, aún con su renovado currículo de características, no tiene ni la cuarta parte del carácter único y exclusivo que rodeó a la versión primigenia del teléfono de Apple. Cuando la competencia hace bien los deberes, el contexto cambia de forma radical. Así de sencillo.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El caso es que la experiencia de usuario del iPhone ya no hace enrojecer de vergüenza al resto de plataformas, e incluso alguna -léase Android- se permite el lujo de aportar señas distintivas de identidad. Sin duda, éste es uno de los motivos por los que en Cupertino han dejado atrás la alianza con una operadora exclusiva, de forma que "las tres grandes" en España (Movistar, Vodafone y Orange) ya tienen el iPhone 4 en su catálogo.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Hasta se puede adquirir el terminal libre (por 600 ó 700 euros, eso sí, en función del almacenamiento integrado) e incluso en un establecimiento físico de Apple, quien ha aprovechado la ocasión para inaugurar sus primeras tiendas en España. Ahora que el iPhone quiere de verdad convertirse en un teléfono para el consumidor masivo, he aquí nuestras impresiones después de llevarlo en el bolsillo y en la mano durante unas semanas.

Cambio de "look" radical
Si hay una marca cuyos productos merezcan casi siempre un vídeo de desempaquetado, ésa es Apple. En esta ocasión, el iPhone 4 viene dentro de una caja reducida a su mínima expresión e incluso con algún elemento oculto a primera vista. Es el caso del imprescindible clip para abrir la ranura para tarjetas micro-SIM, enganchado a unos salientes del cartón que envuelve al libreto de instrucciones.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Primer inconveniente para quien esté pensando en adquirir libre el teléfono de Apple: no le servirá su vieja tarjeta SIM (a no ser que la recorte con sumo cuidado, claro está). El clip, aunque puede ser sustituido por cualquier aguja o imperdible que tengamos en casa, es muy fácil de perder. A ver si para la próxima Apple habilita una forma de acceso para la que sólo haya que utilizar las manos.

"Parece más pequeño que el 3GS", comenta un compañero cuando lo sacamos de la caja y lo sostenemos con la mano. Y es cierto, aunque apenas ha perdido 3 milímetros de anchura y grosor, manteniendo casi el mismo peso (137 gramos). Lo que sí cambia, y mucho, es la estética y la forma de construcción, ya lo comparemos con el 3GS, el 3G o el primer iPhone.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ni diseño "unibody" ni bordes redondeados ni parte trasera metálica. Ahora tenemos un sándwich (si se nos permite la expresión) en el que las rebanadas de pan son dos láminas de vidrio para cubrir la pantalla y la cara posterior. El relleno del bocadillo está oculto bajo un perímetro de acero inoxidable que integra los conectores y controles habituales (además de la antena, de la que nos ocuparemos más adelante).

Aunque sus esquinas curvadas no lo hacen tan "monolítico", a este iPhone 4 le pasa un poco como al LG Mini GD880: o encandila o desencanta, visualmente hablando. Gustos aparte, su porte le permite ser tan cómodo de sostener como siempre, con un tacto en la parte metálica que nunca llega a ser cortante ni desagradable.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Tanto la pantalla como la parte trasera están teóricamente preparadas para evitar las marcas de los dedos, pero eso no evita que de vez en cuando tengamos que darles una pasadita con un pañuelo o con la manga de la camisa. La parte posterior, por cierto, aún no está disponible en blanco, sino sólo en el acabado negro que hemos probado.

Como siempre, el frontal del equipo incluye un solitario botón inferior, y en la parte superior del perímetro están la salida de 3,5 milímetros y la tecla para bloquear y desbloquear la pantalla. En el lateral izquierdo, nos encontramos con una pestaña de dos posiciones que activa o desactiva el modo silencioso y dos botones circulares para gestionar el volumen.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Estos botones, por cierto, nunca se bloquean. Así, se pueden usar sin necesidad de encender ni desbloquear la pantalla, pero como contrapartida pueden ser accionados accidentalmente al llevar el terminal dentro de un bolsillo apretado.

En la parte inferior, el conector "dock" está escoltado por lo que parecen dos altavoces integrados. Pero sólo el de la derecha emite sonido: el de la izquierda es uno de los micrófonos que lleva el iPhone para cancelar el ruido ambiental durante las llamadas de voz.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Comparado con sus predecesores, el iPhone 4 da la impresión de ser más frágil a la hora de soportar caídas e impactos accidentales. Como esto es algo que hemos preferido no comprobar en persona, nos fiaremos de Apple cuando dice que el vidrio empleado en su construcción es mucho más rígido y duro que el plástico convencional.

Sujétame como quieras, pero no donde quieras
Sí, es verdad: el iPhone 4 pierde cobertura cuando lo asimos haciendo contacto con su zona inferior izquierda, dando lugar al conocido fenómeno del "antenna gate". Ahora bien, para que el dispositivo se quede completamente sin señal y cancele una llamada en curso, antes tenemos que estar en una ubicación donde la señal sea mala ya de por sí.

En condiciones normales (con cobertura buena o correcta), la transmisión se mantiene siempre y con buena calidad. Las barritas que indican la señal (a las que la propia Apple achacó todo el problema en un principio) se comportan de forma muy extraña en este contexto, bajando al principio y luego subiendo casi a su libre albedrío cuando tocamos la "zona prohibida" del iPhone 4. Pero no, las llamadas no se cortan.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Otro gallo canta en ubicaciones en las que, sencillamente, cualquier teléfono puede tener problemas de cobertura, como algunas zonas elevadas (en nuestro caso, Montjuïc) o en locales muy interiores (sin ventanas a la calle y en una planta baja, por ejemplo). En este tipo de lugares, en los que cualquier teléfono muestra sólo una o dos barras de cobertura, conviene no tocar la antena del iPhone 4, porque nos quedaremos sin señal.

Así pues, los problemas de recepción no son tan escandalosos como en un principio parecía, ya que la mayor parte del tiempo podremos sostener el dispositivo de la forma y con la mano que queramos. En cualquier caso, no nos deja de parecer un fallo claro del diseño del equipo. Por mucho que diga Steve Jobs, los smartphones de otras marcas no suelen sufrir este fenómeno de forma tan clara.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Nosotros mismos lo hemos comprobado con un Nokia N95 y un Sony Ericsson Xperia X10 (dos modelos de la competencia entre los que median unos cuatro años de diferencia) al pie del castillo de Montjuïc, en Barcelona, una zona especialmente problemática para enviar o recibir llamadas por motivos de cobertura.

Con estos dos modelos, las llamadas no se cortaban de forma automática por ser sostenidos con una postura tan natural como la que genera problemas en el iPhone 4. Lo más curioso es que todo se solucione colocando una tira de goma alrededor de la antena (que en eso consisten las fundas que Apple regalaba), motivo por el que, insistimos, creemos que los de Cupertino han metido la pata de forma clara en este punto del diseño del equipo).

Grabado en la retina
La pantalla Retina también es una novedad importante, aunque no tan radical como el cambio de diseño. Sus 960 x 640 píxeles de resolución aportan una mejora perceptible en la nitidez de los textos (algo que se agradece bastante en el navegador web y en la aplicación para eBooks), pero la experiencia de visionado de fotos y vídeos es prácticamente la misma de siempre.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El ángulo de visión, el brillo y el contraste de colores no cambian mucho respecto a un TFT convencional, y en estos dos últimos puntos la tecnología AMOLED está claramente por delante. En líneas generales, el rendimiento del nuevo panel IPS con retroiluminación LED es bastante bueno, pero que nadie se espere una revolución en esto de las pantallas para dispositivos móviles.

Además, a más de uno se le quedarán ya un poco pequeñas sus 3,5 pulgadas de diagonal, y más si ha probado modelos como el HTC HD2 o cualquier otro de los abonados a las 4 pulgadas. El espacio ofrecido, en cualquier caso, es suficiente y manejable a no ser que tengamos los dedos de King Kong.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La tecnología táctil capacitiva está tan exquisitamente bien implementada como siempre, aunque ya hay varios terminales que están a su misma altura. Y no lo decimos sólo porque hagan zoom multitáctil, sino por la fluidez y naturalidad con la que la pantalla responde a las órdenes del dedo (el HTC Desire es un buen ejemplo de ello).

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La nota más disonante la pone el teclado QWERTY virtual. No está mal de tamaño y sensibilidad, pero sufre dos problemas que no paramos de ver en muchos smartphones de distinta procedencia. Por un lado, no hay tecla dedicada a la letra eñe; por el otro, en muchos apartados (como la introducción de contraseñas o la búsqueda del sistema) no se puede girar la visualización, obligándonos a trabajar con el formato más reducido.

Méritos propiOS
Cierto es que el iPhone ha inspirado muchos de los teléfonos que hoy día adornan el catálogo del resto de firmas, pero pocos de éstos han sido capaces de crear una interfaz de usuario tan sencilla a la vez que práctica e intuitiva. Con iOS 4 se introdujeron algunas novedades (iOS 4.1 no toca nada de la interfaz), pero la filosofía sigue siendo la misma de siempre.

Foto: Quesabesde
Desde la pantalla de desbloqueo se puede lanzar el reproductor de música haciendo doble clic en el botón principal del iPhone 4.

Si en Android la costumbre está en separar el escritorio principal de la lista completa de aplicaciones, en el iPhone ambos forman un todo. Cada nueva aplicación descargada o instalada se traduce automáticamente en un nuevo icono, e incluso los menús de configuración también se esconden detrás de un sencillo elemento gráfico accesible desde el escritorio.

Foto: Quesabesde
Dos escritorios o pantallas principales de iOS.

Dicho escritorio, como siempre, se amplía hacia la derecha en forma de fichas o pantallas principales que se exploran arrastrando el dedo en horizontal. De partida son tres, pero se pueden crear hasta 11 si queremos distribuir los iconos de forma más espaciada. La única condición es que no dejemos ninguna pantalla vacía, momento en el que ésta desaparecerá de forma automática.

Foto: Quesabesde
Arrastrando los iconos por las pantalla principales de iOS.

Difícil es, eso sí, llenar completamente las 11 pantallas, sobre todo desde que iOS 4 introdujo las carpetas. Como vemos en las capturas, son iconos que incluyen más iconos dentro (hasta un máximo de 12, que son los mismos que caben en una pantalla, y sin poder meter una carpeta dentro de otra, claro), y que al ser pulsados muestran su contenido de forma ampliada.

Foto: Quesabesde
El contenido de una carpeta (izquierda) y el teclado QWERTY que surge para cambiar personalizar su nombre (iOS las prenombra, con más o menos acierto, en función de las aplicaciones que contiene).

¿Cómo se crean? Pues mediante el mismo sistema empleado para reordenar los iconos. Si hacemos una pulsación prolongada sobre cualquiera de ellos, todos los elementos se pondrán a temblar, momento desde el cual podremos reubicarlos dentro de una pantalla, llevarlos a otra o juntarlos para crear una carpeta (las cuales, lógicamente, también se pueden mover a otro sitio).

Foto: Quesabesde
Las aplicaciones desinstalables (todas las que no sean de Apple) quedan marcadas con una X y la fila inferior de iconos fijos también admite carpetas.

De la misma forma se cambian los cuatro iconos de la fila inferior, que permanecen siempre visibles en todas las pantallas principales. Hechos los cambios deseados, sólo queda pulsar en el botón frontal del equipo para que los iconos dejen de temblar. Si en cualquier otro momento pulsamos dos veces el botón, entramos a la vista multitarea, consistente en un faldón inferior donde se reúnen los iconos de las aplicaciones abiertas.

Foto: Quesabesde
El faldón de la multitarea se explora a ambos lados para mostrar los controles del reproductor de música (imagen inferior izquierda) y seguir explorando aplicaciones pausadas o activas de fondo (inferior derecha).

También aquí podemos dejar el dedo pulsado sobre un icono para que se pongan a temblar. En este caso, eso sí, quedan matizados con un símbolo en una esquina que nos permite finalizar el proceso. Conviene, eso sí, hacer un matiz sobre la multitarea de iOS 4, ya que no es completamente una multitarea real.

Muchas aplicaciones no siguen funcionando de fondo, sino que quedan pausadas. Como explicó en su día la propia Apple, hay siete tipos de aplicaciones que sí que permanecen activas, como las basadas en reproducir audio, gestionar llamadas de VoIP, transferir archivos, actualizar feeds o usar la localización GPS.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Es decir, podemos escuchar música al mismo tiempo que subimos una imagen a Flickr y realizamos una videollamada por Skype. Pero no es posible, por ejemplo, dejar un vídeo de YouTube reproduciéndose para escuchar su audio mientras hacemos otra cosa. En este caso, eso sí, el vídeo queda pausado para que retomemos su reproducción justo en el momento en que lo dejamos.

No es exactamente una multitarea, pero cubre buena parte de las posibilidades de un usuario medio e incluso avanzado a la hora de mantener varios procesos a la vez. Y de todas formas, el mayor problema no está en la multitarea en sí, sino en la forma de gestionarla. No le hubiese costado nada a Apple habilitar una opción para poder cerrar las aplicaciones directamente al salir de ellas.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Así nos ahorraríamos el doble clic, la pulsación prolongada y la búsqueda de los iconos correspondientes desde el faldón inferior. Como uno se descuide, en pocas horas se pueden acumular ahí decenas de aplicaciones. Que no es que hayamos notado en ningún momento un bajón de rendimiento en este tipo de situaciones, es sólo una cuestión de orden.

Foto: Quesabesde
Los resultados se van auto-generando a medida que escribimos con el teclado QWERTY (que en este caso no puede ampliarse en visualización apaisada).

Volviendo a las pantallas principales, a la izquierda del todo hay una más (sería la número 12) que, eso sí, no sirve para colocar iconos, sino que hace aparecer un teclado QWERTY virtual (sólo en formato reducido, por desgracia) para hacer búsquedas dentro del teléfono, incluyendo contactos, canciones, correos electrónicos... y por supuesto búsquedas en Google o en la Wikipedia.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Quesabesde

El último detalle es el control por voz, que se activa manteniendo pulsado el botón principal. Así podemos iniciar una llamada o poner a reproducir las canciones que tengamos de un artista concreto. El problema es que el reconocimiento de voz falla más que una escopetilla de feria, especialmente al pronunciar nombres ingleses, y más si son compuestos.

Foto: Quesabesde
La clásica vista del parte meteorológico con iconos climáticos sólo se puede ver una vez arrancada su aplicación, pues en iOS no hay sitio para widgets de escritorio.

¿Qué elementos de otras interfaces se pueden echar de menos en iOS? Para empezar, los widgets. Ya hemos dicho que la interfaz principal del iPhone se basa única y exclusivamente en iconos (bueno, y en carpetas), así que nada de elementos gráficos más grandes y que actualicen su información en tiempo real dentro del escritorio.

Los iconos, por otra parte, no son libremente ubicables. Y no lo decimos sólo porque tengan que ajustarse a las 12 celdas que hay por pantalla, sino porque se ordenan estrictamente de arriba abajo y de izquierda a derecha, sin posibilidad de separarlos colocar espacios libres entre ellos. Es sólo una nimiedad, pero otras interfaces sí que lo permiten.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Quesabesde

Los ajustes, excepto los de algunas aplicaciones desarrolladas por terceros, están todos juntos y se acceden desde un icono. ¿Ventajas? Podemos configurar varios aspectos del equipo en ventanas muy cercanas (cuando no en la misma). ¿Inconvenientes? Si estando dentro de una aplicación queremos realizar algún cambio, no los tenemos tan a mano.

Foto: Quesabesde
En el icono de la esquina inferior izquierda se puede observar la forma en que iOS nos informa de una llamada perdida.

Con las notificaciones pasa justo lo contrario. Mientras que Android las junta todas en una única pestaña, Apple las esparce por los iconos de la pantalla del iPhone, en forma de números resaltados para indicar el número de llamadas perdidas o emails sin leer, por ejemplo. Cuestiones de estilo que dan lugar a pequeñas diferencias (unas más y otras menos), y que en el caso del iPhone quizás reflejen un mayor gusto por lo minimalista.

A la misma altura
Sin llevar los componentes internos más avanzados en su momento, el rendimiento de los iPhones anteriores siempre fue muy satisfactorio. El iPhone 4, en cambio, sí que se coloca a la altura de lo que vemos en las hojas de especificaciones de la competencia en materias como el procesador o la RAM (que es 512 MB). ¿Por qué ahora sí y antes no?

Pues aparte de para evitar comparaciones odiosas, porque la multitarea hubiese quedado algo comprometida sin una buena actualización de hardware. Y el trabajo se ha hecho, además, bastante bien. El procesador Apple A4, que ya se había estrenado con anterioridad en el iPad, es quizás el mejor ejemplo para darse cuenta de esto.

Foto: Quesabesde
Imágenes de Epic Citadel, demo gratuita del juego Project Sword.

Dejando claro en primer lugar que, en realidad, el procesador del equipo es un ARM Cortex A8 a 1 GHz. La suma de éste y de elementos como una unidad gráfica PowerVR SGX 535 dan lugar al chip Apple A4, manufacturado además con la colaboración de Samsung. Ahora bien, uno compara el rendimiento del IPhone con el del Samsung Galaxy S (que lleva lo mismo excepto una unidad gráfica más avanzada) y la aportación propia de Apple se hace notar.

Ya comentamos en nuestro análisis sobre el citado androide de Samsung que éste tiende a ralentizarse con las aplicaciones que usan el GPS. Esto no sucede en el iPhone, que además goza de una carga de aplicaciones y contenidos multimedia más rápida. Y a pesar de llevar una unidad gráfica inferior, en el Galaxy S no llegamos a ver resultados tan sorprendentes en los videojuegos como los que uno puede encontrarse dándose una vuelta por la App Store.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A favor del Galaxy S, hay que decir que el teléfono de Apple cuenta con un respaldo de las productoras de juegos muy superior al que dispone cualquier otro teléfono móvil, y eso debe notarse en algo. Pero volviendo al teléfono de Apple, esta mejor implementación sigue viniendo acompañada de muchas de sus carencias de siempre.

El Bluetooth (en versión 2.1) no permite transferir archivos, no hay un puerto estándar de transferencia, no tiene sintonizador de radio, hay que pasar casi siempre por iTunes para gestionar el contenido multimedia... Y lo mismo para la ampliación de tarjetas de memoria, aunque esto se le disculpa al equipo teniendo en cuenta sus 16 ó 32 GB integrados (en realidad, esta última versión se queda en 29,1 GB efectivos).

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Algunas de estas taras tienen su origen en la política de gestión de contenidos de Apple, y otras se prestan a un intenso debate sobre la insatisfacción que puedan generar en el usuario. Pero bueno, hay que admitir que no son pocos los compradores potenciales del iPhone 4 que preferirían un sintonizador de radio FM antes que las videollamadas por Wi-Fi de FaceTime, al fin y al cabo una de esas funciones restringidas a cierto tipo de equipos de un sólo fabricante (el iPhone 4 y el iPod touch de última generación, más concretamente).

En la conectividad para Internet no tenemos ninguna queja. El terminal puede conectarse tanto por Wi-Fi (802.11 b/g/n) como por HSPA (descargando datos a 7,2 Mbps y subiéndolos a 5,76 Mbps, hablando siempre de máximo teóricos) y además alterna entre ambos de forma bastante inteligente. Si tenemos a nuestro alcance una red Wi-Fi cuya contraseña ya haya memorizado, no hará falta que cambiemos manualmente de perfil.

Foto: Quesabesde
Orientándonos en un trayecto en coche con la aplicación de Google Maps.

El GPS integrado también funciona a las mil maravillas, tirando de conexión a Internet si hace falta para completar la localización casi al instante incluso en interiores. En este apartado, eso sí, encontramos una de sus mayores desventajas respecto a las soluciones de navegación de Android y Nokia: la ausencia de un software de navegación GPS gratuito.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Uno siempre puede abrir Google Maps para establecer rutas y visualizarlas a vista de pájaro, pero no es una navegación real paso a paso ni con instrucciones de voz. Para conseguir este tipo de prestaciones hay que pasarse por la App Store y pagar religiosamente, por ejemplo, los 40 euros que vale la aplicación de TomTom con los mapas de la Península Ibérica.

De Safari por la AppStore
Aún con la ausencia de soporte Flash, que obliga a abrir los vídeos incrustado de YouTube en una ventana aparte, la experiencia web del iPhone sigue siendo referencia en el mundillo smartphone. Safari es un navegador web muy ágil y con un renderizado casi perfecto (al menos en comparación con otro navegador de renombre para el teléfono de Apple como Opera Mini).

Foto: Quesabesde
La portada de QUESABESDE.COM desde distintos puntos de vista en Safari, el navegador web del iPhone 4.

El zoom multitáctil no redimensiona los párrafos, pero esto se soluciona en parte con el zoom por doble pulsación (que ajusta el punto de vista para que quepan todos los caracteres de un solo vistazo) y la gran resolución del panel, que permite visualizar las letras de forma muy nítida. También posee función de copiado y pegado de textos, marcadores y la opción de trabajar con varias páginas abiertas a la vez.

Foto: Quesabesde
Con una pulsación prolongada se activa la selección de texto, el copiado se produce de forma automática y para pegar los caracteres hay que hacer doble clic.

El gestor de correo electrónico dispone de una compatibilidad intachable, se configura de forma sencilla y puede actualizar la bandeja de entrada de forma automática cada 15 minutos. No es la frecuencia más alta que podemos encontrar en un móvil, pero sí un intervalo razonable para no comprometer la autonomía del equipo más de lo necesario.

Foto: Quesabesde
El primer paso para configurar una cuenta de correo electrónico en el iPhone 4 consiste en elegir el proveedor.

Si algo se le puede reprochar al iPhone 4 en sus posibilidades de cara a Internet es la no integración de las redes sociales en los contactos de la agenda. Nada de relacionar contactos de la SIM con perfiles de Facebook o usuarios de Twitter, algo por lo que sí que están apostando y de forma bastante pronunciada otras plataformas como Android o Bada.

Foto: Quesabesde
Un par de detalles de la interfaz gráfica de la aplicación oficial de Facebook.

Hay que conformarse con usar por separado aplicaciones para redes sociales, aunque a veces es algo complicado decantarse por una en concreto debido a la gran oferta que hay en la App Store (como sucede, por ejemplo, con Twitter). La tienda de aplicaciones del iPhone es sin duda una de las joyas de la corona de Apple, con un catálogo que no para de crecer tanto cualitativa como cuantitativamente.

Foto: Quesabesde
Un juego de la AppStore descargándose en ei iPhone 4, donde tenemos la posibilidad de pausar la transferencia (derecha).

La gestión de las descargas es además sencilla a más no poder: cada una genera un icono en el escritorio principal, con una barra que muestra su progreso y que puede ser pausado y reanudado cuando queramos. Una vez terminado, el mismo icono sirve para abrir la aplicación en cuanto se termina de instalar.

Ocio controlado
Con sus fortalezas y debilidades varias como reproductor multimedia, el iPhone 4 tiene la misma barrera de entrada para usuarios que toda la familia iPod: la gestión única y exclusiva de las las canciones, las fotos y los vídeos a través de iTunes y su a veces tedioso proceso de sincronización con el ordenador (exceptuando las imágenes fijas y en movimiento grabadas con la cámara, que se pueden pasar al ordenador directamente por USB).

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un ritual al que hay que habituarse y cuya imposición, en cualquier caso, no le ha impedido a Apple hacerse grande a base de vender dispositivos móviles. Dejando a un lado la siempre polémica usabilidad de iTunes (al que tampoco le faltan defensores), en el móvil uno se encuentra con un reproductor común, con curiosidades como las listas sugeridas por Genius o la recién nacida red social Ping (a la que hay que apuntarse desde el ordenador, por supuesto).

Foto: Quesabesde
Cuando ya las tenemos asociadas a las canciones (o cuando iTunes las encuentra desde el ordenador), las carátulas aparecen en el reproductor de música con su clásica interfaz Cower Flow.

La interfaz incluye algunos buenos detalles de manejo. Reproduciendo todas las canciones en aleatorio, por ejemplo, podemos acceder al álbum de cada tema y cargarlo con un solo toque de dedo. La calidad de sonido es correcta con los auriculares y limitada con el altavoz monoaural integrado.

Por mucho que Apple piense que el podcasting ha matado ya a la radio, no entendemos por qué el iPod nano sí tiene sintonizador FM y el resto de sus productos no. Pasando a los vídeos, el terminal pide a gritos una certificación DivX para tener algo más de soltura en la compatibilidad de formatos. Claro que uno luego goza de una de las aplicaciones para YouTube mejor implementadas hasta ahora en un móvil.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Siendo la última versión del dispositivo más usado en Flickr, la cámara del iPhone 4 se merece un análisis dedicado aparte, y próximamente daremos cuenta de ello en QUESABESDE.COM. Simplemente apuntar, a modo de adelanto, que la cámara mantiene ese adecentado digital de las tomas tan característico de las anteriores versiones del iPhone, pero ahora con 5 megapíxeles, un flash de tipo LED, vídeo a 720p y la curiosidad del HDR introducido con iOS 4.1.

Foto: Quesabesde
Gun Range, un simulador de tiro cuya demo gratuita permite apuntar a los objetivos aprovechando el acelerómetro del iPhone 4.

Los videojuegos consiguen un nivel gráfico excelente -como ya hemos apuntado- y en ocasiones se aprovechan del giroscopio de tres ejes que lleva el equipo. También ha integrado aquí Apple una especie de red social: Game Center. Por el momento, eso sí, apenas una treintena de títulos pueden compartir partidas, comentarios y puntuaciones a través de esta recién nacida plataforma.

Autonomía doblada
Hacía tiempo que un smartphone no nos dejaba tan satisfechos en lo que a autonomía se refiere. Aunque las expectativas en esta franja de mercado sean bastante bajas, la batería del iPhone 4 casi dobla a la media habitual. Y eso que su batería de 1420 mAh no es la que tiene más capacidad del mercado, ni mucho menos.

Con el brillo de pantalla al máximo, usando sin preocupaciones la reproducción musical con auriculares, haciendo alguna que otra foto para probar la función HDR y manteniendo activos el Push Email, las conexiones 3G y Wi-Fi y el GPS, nos ha aguantado unas 40 horas antes de llegar al 10% de capacidad e instarnos a usar el cargador. En semejantes condiciones, otros terminales se hubiesen quedado completamente fritos en menos de 24 horas.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si uno renuncia al Wi-Fi y rebaja un poco el brillo de pantalla, el terminal supera sin problemas las dos jornadas completas de autonomía (dependiendo del nivel de llamadas de voz, claro). Motivos como el intervalo mínimo de actualización del Push Email (que se queda en 15 minutos cuando otros smartphones pueden hacerlo cada 1 ó 5) explican en parte esta mejora respecto a lo habitual en la competencia.

Otra vuelta de tuerca
El iPhone 4 refleja la necesidad de engrasar más la maquinaria que el mercado le ha impuesto a Apple. Considerando las costumbres de los de Cupertino, es posible que la tercera revisión de su teléfono hubiese evolucionado menos de no ser por la presión que ejercen Android en la parte del software y fabricantes tan dispares como HTC, Motorola o Samsung en lo que a equipos se refiere.

No llega a tener la hoja de especificaciones más apabullante del mercado, pero sigue proporcionando una experiencia de uso única, un catálogo de aplicaciones envidiable y, ahora sí, una autonomía capaz de soportar un uso realmente intensivo. Y aunque su diseño pueda suponer una fractura respecto al estilo habitual del iPhone, uno se acostumbra rápido a ello.

Apple iPhone 4
Apple iPhone 4
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Merece suficientemente la pena como para jubilar al iPhone 3GS? Si no fuese porque el año que viene habrá una nueva versión, absolutamente sí. Teniendo en cuenta que el salto evolutivo ha sido considerable y que Apple querrá finiquitar los problemas de la antena de aquí al próximo junio, eso sí, puede que la próxima revisión sea más rácana en lo que a novedades se refiere.

Etiquetas
Artículos relacionados (18)
Prueba de producto
09 / NOV 2011
Prueba de producto
13 / OCT 2010
Actualidad
08 / JUN 2010
Más artículos relacionados
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar