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Prueba de producto
EL PEQUEñO DE LA FAMILIA

Apple iPad mini: análisis

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12
NOV 2012

Su nombre lo dice todo: el iPad mini lleva la filosofía de los tablets de Apple a un formato más transportable y económico, aunque no tanto como a algunos les gustaría. ¿Compensa el ahorro respecto a sus hermanos mayores? ¿Está justificado el desembolso extra que supone en comparación con sus competidores? ¿Hay que lijarse los dedos para usar cómodamente su pantalla de 7,9 pulgadas, como ironizaba hace un par de años Steve Jobs al hablar de los tablets de formato pequeño? Quizás este análisis pueda servir para que cada uno termine de dar su propia respuesta a estas preguntas.

Por lo que nos contaron varios expertos del sector en las semanas previas a su presentación, no es que el iPad mini haya pillado a muchos por sorpresa. Pero, ¿quién lo iba a decir hace dos años, cuando Steve Jobs afirmaba que los tablets de 7 pulgadas estaban "muertos antes de llegar"? Pues lo cierto es que incluso entonces algunas voces sostenían que Jobs sólo jugaba al despiste, y el tiempo ha acabado dándoles la razón.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ahora bien, ¿se puede englobar realmente el iPad mini en la misma tendencia que tablets como el Google Nexus 7 o el Amazon Kindle Fire HD? Unos dirán que no, porque no coincide con ellos ni en el tamaño de la pantalla (más cercano a las 8 que a las 7 pulgadas, al fin y al cabo) ni en la gama de precios (nada de 200 euros, sino de 330 euros para arriba). Otros argumentarán que sí, pues no deja de ser una variante más pequeña y barata del iPad de siempre para competir expresamente con este tipo de equipos.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Debates aparte, en este análisis nos centraremos sobre todo en contar nuestras impresiones tras probar detenidamente una unidad del dispositivo. Algo para lo que es inevitable fijarse muchas veces en qué se pierde y qué se gana en comparación con un iPad de toda la vida.

A una mano

Es lo primero que llama la atención al sacar el iPad mini de su caja: se sostiene con una sola mano de forma mucho más cómoda a la que Apple nos tenía acostumbrados. No es el modelo más transportable y liviano del mercado (su grosor de 7,2 milímetros, eso sí, es sensiblemente inferior al de cualquier otro tablet), pero quien ya esté familiarizado con la línea iPad notará que es mucho más manejable. La bajada del peso (308 gramos frente a los 652 gramos de los iPads de tercera y cuarta generación) es especialmente perceptible.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Frente a las dimensiones de 241,2 x 185,7 x 9,4 milímetros de los últimos iPads de 9,7 pulgadas (en las imágenes aparece uno de tercera generación), el iPad mini se queda con unas medidas de 200 x 134,7 x 7,2 milímetros.

No hablamos de controlar todas las funciones del iPad mini con una sola mano, sólo de sujetarlo. Por eso Apple ha introducido en este tablet un sistema que, teniendo en cuenta factores como el área de presión o el tiempo invertido en ésta, intenta evitar pulsaciones involuntarias al agarrar el tablet apoyando el pulgar sobre la pantalla encendida. No es totalmente infalible, pero en ciertas situaciones distingue bastante bien entre pulsaciones activas y pasivas.

Por ejemplo: si mientras sostenemos el iPad mini apoyamos el pulgar sobre un icono del escritorio principal durante un par de segundos, la mayoría de las veces el gesto se interpreta como una pulsación activa y se lanza el modo de edición (los iconos comienzan a temblar y se pueden por tanto reubicar o eliminar). Pero si hacemos el mismo gesto de forma accidental mientras levantamos el equipo de una mesa o del regazo, el sistema se da cuenta de que es una pulsación pasiva y los iconos permanecerán inmóviles.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No sólo es bastante efectivo en el escritorio, sino también dentro de las aplicaciones o en los mismos menús de iOS. Pero sólo en situaciones como la arriba descrita y fundamentalmente con las pulsaciones del pulgar. Si uno toca la pantalla con el dorso de la mano, el antebrazo o el codo, ya sea de forma voluntaria o involuntaria, que no se sorprenda si abre accidentalmente un enlace del navegador web o pasa sin querer la página de un e-book.

Mitad iPad, mitad iPhone

Estéticamente hablando, y pese a su nombre, el iPad mini posee algunos detalles más cercanos a la línea iPhone y especialmente al iPhone 5. No lo decimos sólo por la presencia de un puerto Lightning en la parte inferior flanqueado por dos altavoces (que también), sino también por otra serie de rasgos.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Los conectores inferiores del iPad de tercera generación (abajo), el iPad mini (en medio) y el iPhone 5.

Basta echarle un vistazo al perímetro de ambos equipos, donde encontramos el mismo tipo de bisel brillante y en diagonal "hacia dentro". O al espacio entre la pantalla y los bordes laterales de la carcasa, que en ambos casos es bastante más reducido que en los iPads de pantalla grande.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Apple afirma haber tomado esta última decisión para minimizar la anchura del equipo. De hecho, y pese tener una pantalla un poco más grande que los antes citados Kindle Fire HD y Nexus 7, el iPad mini es un par de milímetros más estrecho que el primero y apenas un centímetro y medio más ancho que el segundo. Aun así, el de Apple se nos antoja el modelo menos apto para quien tenga especial interés en transportar su tablet en un bolso o una riñonera, aunque próximamente intentaremos hacer una comparación más exhaustiva.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Siguiendo con los rasgos que parecen más de iPhone que de iPad, no podemos pasar por alto el detalle de los acabados. Apple siempre ha optado por versiones con el frontal en blanco o negro, pero mientras que sus últimos smartphones también adaptaban el color de la parte trasera al del marco, sus tablets habían mantenido hasta ahora el mismo acabado plateado. El iPad mini es la primera excepción a esta regla.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La versión blanca empleada en este análisis mantiene el plateado en la parte posterior, pero la negra tiñe su cara trasera de color "grafito". Son las mismas combinaciones de tonos que usa el iPhone 5, del que este iPad mini también toma un rasgo más: el logotipo con forma de manzana es un perfecto espejo, cuando en los iPads anteriores sólo ofrecía un poco de reflexión sobre fondo negro. Dejando a un lado si esto es o no una mejora estética (cuestión de gustos, como siempre), lo único claro es que los arañazos que se puedan producir con el uso cotidiano serán más perceptibles a simple vista en la manzana del iPad mini.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El estilo visual del iPad mini se separa ya claramente del de los iPhones en el resto de elementos. Así pues, nada de extremos rectos que le permitan mantenerse de pie por sí solo, aunque si uno se fija en cómo se curvan los extremos de la parte trasera sí que notará que lo hacen más de golpe que en un iPad de pantalla grande.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los conectores y controles físicos están donde siempre (con el botón de encendido, la pestaña de bloqueo y el control de volumen en torno a la esquina superior derecha) y tampoco falta una versión especialmente adaptada de las famosas Smart Cover. A diferencia de lo que vimos al analizar el iPad 2, en este caso está compuesta por tres paneles en vez de cuatro y la barra de enganche magnético también se tiñe de color, pero sigue siendo un accesorio que se paga aparte (40 euros, nada menos) y que no protege la parte trasera del tablet.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En conjunto, estamos ante un equipo que cumple los estándares habituales de Apple tanto en la estética como en la elegancia de su ensamblaje, con estilo algo reformulado en comparación con el resto de la gama iPad para casar mejor con el menor tamaño de pantalla. Y es que al final este último es precisamente el elemento más importante del iPad mini.

"Maxi" dentro de lo "mini"

Al César lo que es del César: aunque se le compare con otros tablets pequeños, el iPad mini proporciona una pantalla sensiblemente más grande que la mayoría de modelos de este segmento de mercado (Apple habla de un 35% más de espacio). No sólo porque su diagonal se estire un poco más (7,9 pulgadas frente a las 7 habituales), sino sobre todo por su proporción de 4:3.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Tampoco es nada nuevo, pues todos los iPads siempre han tenido esta virtud en un sector en el que la mayoría de sus competidores optan por una proporción panorámica de 16:9. Este iPad mini reúne por tanto las mismas ventajas de cualquier otro tablet de Apple (la interfaz gráfica no sufre tantos cambios al cambiar entre visualización apaisada y en vertical, por ejemplo) y también las mismas desventajas (como el uso de franjas negras para rellenar el espacio sobrante al reproducir vídeos).

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Es lo mismo, sí, pero en un formato más reducido. Por ejemplo, en el escritorio principal cabe la misma cantidad de iconos de siempre, pero éstos son algo más pequeños. Tampoco hay cambios en el diseño del teclado virtual, pero las teclas son algo más pequeñas. De hecho, y debido a su tamaño, mecanografiar con el iPad mini resultará para muchos más cómodo que en un iPad grande, pues es más fácil abarcar toda su anchura con los pulgares.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Quizás la prueba más relevante que se pueda hacer al respecto consiste en comparar la comodidad que ofrecen este iPad mini y un iPad grande al usar aplicaciones de edición y creación de contenidos, como iPhoto, iMovie o GarageBand. Y de nuevo aquí nos encontramos exactamente ante el mismo diseño en la interfaz grafica, sólo que con elementos algo reducidos.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Comparación entre el iPad mini (arriba) y el iPad de tercera generación mostrando la guitarra virtual de GarageBand. Ambas capturas han sido redimensionadas de forma proporcional para que se aprecie la diferencia de tamaño relativa.

El mástil de la guitarra virtual de Garage Band, por ejemplo, viene a ser aproximadamente un cuarto más pequeño en comparación. Y lo mismo sucede con el esquema o partitura en el que se van añadiendo las composiciones creadas con cada instrumento. A quienes tengan manos especialmente grandes o la vista algo perjudicada, por tanto, es posible que el iPad mini se les quede algo corto.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero es posible que la experiencia le resulte bastante similar a la mayoría de usuarios. No en vano, la sensibilidad táctil del panel es igualmente excelente en ambos casos y la bajada del espacio de visualización no es tan pronunciada como en un principio se podía esperar. Con este tipo de aplicaciones, la sensación de que los iPads de 9,7 pulgadas proporcionan un extra de espacio (que siempre es de agradecer, por supuesto) quizás sea algo más notoria a la pequeñez que pueda transmitir el iPad mini. Aunque valorar esto depende mucho de la subjetividad de cada uno, como no podía ser de otra forma.

El iPad 2 como base

Aunque Apple haya podido acertar plenamente en el tamaño y la proporción de la pantalla, es un hecho que en el resto de características estamos ante un panel de clase B dentro de los que se pueden encontrar en la gama de tablets de la firma. En términos de resolución (1.024 x 768 píxeles) y nitidez, el iPad mini supone por así decirlo una vuelta a los tiempos del iPad 2, antes de la llegada de la pantalla Retina.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Las siempre exhaustivas comparaciones de DisplayMate van más allá e incluso sostienen que el iPad mini no sólo tiene menos densidad de píxeles (unos 160 por pulgada) que los antes citados tablets de Google y Amazon (que se mueven en torno a los 216), sino que también es inferior en la saturación del color o a la hora de mitigar los reflejos.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como siempre sucede con este tipo de factores, eso sí, se trata de fenómenos de los que probablemente el usuario de a pie apenas llegue a darse cuenta. Pero siempre hay que tenerlos en cuenta para quien esté especialmente interesado en la pantalla que tenga más calidad en términos objetivos. Y también para intuir qué aspectos mejorará probablemente Apple en las próximas revisiones de su iPad mini.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También se repiten otros rasgos del iPad 2, como el chip Apple A5 con su procesador de doble núcleo a 1 GHz, su unidad gráfica PowerVR SGX543MP2 y sus 512 MB de RAM. Precisamente este punto ha puesto oficialmente fin a una leyenda urbana: que Siri no puede funcionar correctamente en un dispositivo con Apple A5. Y es que el iPad mini sí que dispone del famoso asistente virtual, al contrario que anteriores dispositivos equipados con el mismo chip, como el mismo iPad 2 o el iPhone 4.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Dejando a un lado este tipo de incongruencias, no deja de ser un pequeño factor a tener en cuenta para quien ande indeciso entre comprarse un iPad 2 o un iPad mini. Al fin y al cabo, y aunque Siri no sea la panacea y a veces no nos entienda a la primera, no deja de ser un cómodo apaño para fijar algún recordatorio, reprogramar alguna alarma o aprovechar la función de dictado que viene integrada en el icono con forma de micrófono del teclado virtual de iOS.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque estemos hablando de componentes con ya más de un año de antigüedad, eso sí, el rendimiento que proporcionan al mover juegos o la vista 3D de la aplicación de mapas será bastante satisfactorio para la mayoría de mortales. Otra cosa es que uno sea especialmente exigente en esta materia y vea con mejores ojos la relación entre hardware y precio, que por ejemplo, ofrece el Nexus 7 de Google: 200 euros por un chip Nvidia Tegra 3 con procesador de cuatro núcleos y 1 GB de RAM.

De las cámaras al cargador

El precio y el tamaño de la pantalla no son las únicas grandes diferencias entre el iPad mini y los otros tablets pequeños con los que supuestamente compite. Mientras que éstos suelen conformarse con una sola cámara frontal (o a veces ni eso, caso del Kindle Fire básico), el modelo de Apple no renuncia a incluir también un captor en la parte trasera de 5 megapíxeles y con grabación de vídeo a 1080p, el mismo que lleva el iPad de tercera generación.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además de las muestras que pueden verse bajo estas líneas, y con la excepción del flash integrado ausente en este iPad mini, el análisis fotográfico que en su día le dedicamos al iPhone 4 también puede servir perfectamente como referencia.

En cuanto a los vídeos, estamos básicamente ante el mismo desempeño que observamos en el iPhone 4S. Teniendo presente, por supuesto, que las dimensiones del equipo que ahora nos ocupa tienen sus consecuencias en la comodidad al sostenerlo y en la sensación de "dar el cante" al captar imágenes fijas o en movimiento a pie de calle.

Muestras: 5 MP
Las capturas se han realizado con un Apple iPad mini.
las capturas se han realizado con un apple ipad mini.
las capturas se han realizado con un apple ipad mini.
las capturas se han realizado con un apple ipad mini.

Si uno considera que este tipo de cámaras sobran en un tablet, quizás pueda interesarle más el captor frontal de 1,2 megapíxeles, que al igual que el del iPad de cuarta generación puede tomar fotos a 1.280 x 960 píxeles y vídeos a 720p. Tampoco falta la posibilidad de realizar videollamadas por FaceTime con esta última resolución o jugar con los efectos deformadores de la aplicación Photo Booth, como siempre.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Poco más que añadir sobre un equipo que mantiene las prestaciones del resto de tablets de Apple, incluyendo cómo no el almacenamiento de datos en la nube de iCloud y el sistema operativo iOS 6 (concretamente viene de serie con la versión 6.0.1, lanzada para corregir algunos fallos detectados en la entrega inicial). Si acaso, cabe mencionar un pequeño detalle sobre la batería.

La autonomía sigue siendo la misma de siempre. Es decir, a no ser uno se ponga a reproducir una película detrás de otra o se tire horas seguidas enganchado con algún videojuego, lo más normal será recargar la batería del iPad mini cada dos o tres días. Pero para esta última misión el equipo no incluye el cargador grande habitual de los tablets de Apple, sino el mismo tipo de cargador pequeño que suministra con sus teléfonos. La paradoja de esto es que, aunque la batería del iPad mini tenga menos capacidad que la del iPad 2, tardaremos más en recargar la primera que la segunda.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si cuando el iPad mini da el aviso de batería baja (10%) le conectamos el cargador pequeño que trae, la recarga completa requiere tres horas y media. Con su cargador grande, el iPad 2 invierte tres horas y cuarto en el mismo proceso. No es mucha diferencia, pero si Apple incluyese en la caja del iPad mini el cargador grande, el tiempo de recarga se quedaría en sólo un par de horas. Al menos, en ningún caso nos acercaremos a las más de cinco horas que medimos en su día en el iPad tercera generación.

La importancia del ecosistema

¿Por qué los precios del iPad mini superan con tanta holgura esos 200 euros que usan como reclamo Amazon, Google y otros fabricantes de tablets pequeños? Puede que la presencia de una pantalla más grande y una cámara trasera de alta resolución o el simple hecho de que sea un producto de Apple expliquen en parte la diferencia, pero conviene tener en cuenta también otros factores.

No son pocos quienes opinan que no es que el iPad mini sea más caro de lo que debería, sino que modelos como el Nexus 7 o los Kindle Fire son más baratos de la cuenta. De hecho, está bastante asentada ya la idea de que Amazon y Google pierden dinero con cada tablet de este tipo que venden. Y que asumen las pérdidas confiando en atraer a un buen número de usuarios para recuperar con el tiempo la inversión a través de la publicidad on-line y la venta de contenidos en sus tiendas virtuales.

Y es precisamente aquí donde Apple tiene su mayor ventaja competitiva. Con la excepción de la clara superioridad de Amazon en los libros electrónicos, la firma de Cupertino posee el ecosistema más maduro a la hora de obtener ingresos por descargas de diverso tipo. Especialmente en lo que se refiere a la música a través de iTunes y las aplicaciones realmente pensadas para tablets de la AppStore, destacando en este último punto el apartado de los videojuegos. Por resumirlo en una sola frase: puede que el iPad mini no necesite ser tan barato para lograr el éxito de ventas.

Apple iPad mini
Apple iPad mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Quizás la mejor forma de ver este tablet sea considerarlo, sencillamente, como un iPad 2 algo más pequeño (sí, con algunos añadidos como Siri, pero sobre todo más pequeño) y algo más barato. Una forma de bajar un poco la barrera de entrada al ecosistema de Apple que hasta hace poco suponía el precio de partida de 400 euros de los iPads con pantalla de 9,7 pulgadas, dejándola en los 330 euros que cuesta la versión más sencilla del iPad mini (con Wi-Fi y 16 GB).

Ahora bien, habrá por un lado usuarios a los que esto del ecosistema se la traiga completamente al pairo (o que tengan suficiente con el que ofrece Android, que tampoco es cojo) y prefieran ahorrar lo máximo posible en el precio del equipo. Y otros que, aun siendo compradores habituales de aplicaciones, canciones o películas (por ejemplo en su smartphone), tengan dudas sobre si les sale a cuento quedarse con 7,9 pulgadas de pantalla. En este sentido podemos atestiguar que sí, que la bajada de espacio respecto a los tablets grandes se nota, pero que quizás no es para tanto.

Tampoco hay que pasar por alto un detalle bastante habitual. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que dentro de un año Apple no lance un iPad mini mejorado, probablemente con una pantalla Retina y quizás más de memoria RAM. Si uno es un lector ávido de libros y textos largos, seguramente haga mejor en esperar (y más si ya ha catado un iPad de tercera o cuarta generación); si no valora especialmente la nitidez, puede tener suficiente con la calidad de visionado que ofrece este tablet.

Además de la versión básica con un precio de partida de 330 euros, también están disponibles ya los iPad mini con Wi-Fi con 32 y 64 GB por 430 y 530 euros, respectivamente. En el caso español, las entregas con ranura nano-SIM para conectarse a Internet a través de la red telefónica llegarán durante la primera semana de diciembre, con precios de 460, 560 y 660 euros en función del almacenamiento (16, 32 o 64 GB).

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