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Prueba de producto
¿MERECE LA PENA?

Apple Aperture 3: a examen

 
17
FEB 2010

Hace pocos días veía la luz la tercera versión de Aperture, el software de tratamiento y edición profesional de fotos de Apple. Recobraba de este modo vigencia la pugna que la firma de Cupertino mantiene con Adobe, que desde hace unos meses distribuye en fase beta la versión 3.0 de Lightroom. Muchos aguardaban este lanzamiento, sobre todo por la buena acogida que está teniendo su competidor directo. En QUESABESDE.COM tampoco hemos podido resistirnos a poner a prueba esta nueva edición de Aperture para sacar nuestras primeras conclusiones.

Cuando en 2005 se presentó Aperture, sorprendió su planteamiento: era una de las primeras veces que en un programa profesional veíamos funciones para catalogar y editar fotos. Su nacimiento fue consecuencia del gran éxito cosechado por iPhoto, la aplicación de uso doméstico lanzada en 2002.

Hoy nos parece de lo más normal usar programas de esta índole, pero Lightroom no apareció hasta 2007, y esa primera versión de la apuesta de Adobe supo a poco, a pesar de que tenía el gran acierto de ser mucho más ligero y rápido que Aperture. Sin embargo, en la segunda entrega de ambas aplicaciones las cosas cambiaron drásticamente y Lightroom ganó terreno.

Por todo ello existía expectación por ver la nueva aplicación de posproducción fotográfica para Mac OSX. De entre las más de 200 novedades que Apple enumera, algunas muy testimoniales, destacan el soporte para 64 bits si se usa Snow Leopard, lo que permite utilizar una gran cantidad de memoria; la inclusión de brochas de ajuste para la edición de áreas concretas de la foto, un déficit en versiones anteriores que motivó que algunos migraran a la competencia; el reconocimiento de rostros y el posicionamiento geográfico, dos herramientas heredadas de iPhoto 09 que mejoran la organización de nuestra fototeca; la renovación del sistema para crear presentaciones con fotos y vídeo, que permite trabajar con metraje Full HD; la función de administrar nuestros álbumes en Flickr y Facebook, y un renovado entorno gráfico que nos permite trabajar mejor en el modo de pantalla completa.

Las novedades, a examen
Rendimiento. Sigue siendo incomprensible que Apple no le ponga remedio a la torpe gestión que el programa hace de la base de datos. Para realizar esta prueba hemos descargado una tarjeta de cerca de 2 GB de fotos en formato RAW. Pues bien, la carpeta de datos que el programa genera ocupada exactamente el doble. Una locura, sobre todo si tenemos en cuenta la gran agilidad con la que trabajan soluciones como el catalogador Adobe Bridge en combinación con la versión estándar de Photoshop.

Aperture no se limita, como ya sucedía en versiones anteriores, a trabajar con los ficheros RAW o JPEG existentes. Se obstina en crear toda clase de archivos. Por ello, el programa necesita de un inmenso disco duro si nuestra fototeca es más o menos grande, y eso que afecta drásticamente a su rendimiento.

La prueba la hemos realizado con Snow Leopard y un iMac con procesador de 64 bits, aunque con poca memoria. El rendimiento es mejor que en ocasiones anteriores, en las que el programa a duras penas lograba arrancar con la misma configuración. Pero sigue requiriendo para trabajar con fluidez de mucha RAM. Nos tememos que lo recomendable es disponer de al menos 4 GB si no queremos poner nuestros nervios a prueba.

Reconocimiento de rostros y posicionamiento geográfico. Ambas herramientas están bastante logradas. Los que ya las conocen por haber usado iPhoto no encontrarán ninguna diferencia, pero es todo un acierto que hayan sido incluidas en un programa profesional. La detección automática y manual de caras puede ser una función muy valiosa para muchos fotógrafos, sobre todo para aquellos que trabajan en eventos sociales con frecuencia.

Se nos ocurre, por ejemplo, la gran ventaja que supone para un fotoperiodista poder acceder rápidamente a sus fotos en función de los personajes que en ellas aparecen. Sobre todo cuando se cubren eventos en los que con frecuencia se repiten los protagonistas. De hecho, nos atrevemos a decir que en determinados casos la función conlleva un drástico ahorro de tiempo.

Foto: Quesabesde
La función de reconocimiento de caras puede ser muy útil para fotógrafos de prensa.

En lo que respecta al posicionamiento geográfico, si contamos con una cámara con GPS, las coordenadas de la foto son interpretadas por Aperture. En caso contrario, podemos hacer nosotros mismos el posicionamiento de las imágenes en un mapa, con la precisión que consideremos necesaria. Algo muy de agradecer es que permite trabajar sin conexión a Internet, aunque en ese caso la base de datos de lugares es más limitada que si accedemos conectados.

Foto: Quesabesde
Aperture 3 permite ubicar las fotos en un mapa en función del sitio en el que fueron tomadas. Una novedad en un programa de edición profesional.

La herramienta no tiene precio para los fotógrafos más viajeros, pero también para aquellos que trabajen en proyectos en los que es clave organizar el material en función de criterios geográficos.

Basar toda la clasificación de las imágenes en etiquetas textuales es una tarea ardua y engorrosa, por muchas facilidades que se nos den. Por ello es genial que por fin un programa no destinado al uso doméstico incluya estas dos funciones.

Brochas. Permiten realizar ajustes selectivos no destructivos en la foto, algo que supone un gran avance. Lightroom ya incorporaba la herramienta de pinceles de ajuste. Con las 15 brochas disponibles ahora en Aperture, podemos hacer desde reducciones del ruido en áreas locales de la imagen a ajustes en los tonos de la piel.

Evidentemente, un programa de edición estrictamente fotográfico no está pensado para tareas más sofisticadas, como puede ser el retoque avanzado de retratos usando técnicas de maquillaje digital. Para esas tareas sólo cabe el uso de complementos de terceros o recurrir a Photoshop.

Sincronización con Facebook y Flickr. El programa no sólo envía fotos a esas dos redes sociales y al sistema MobileMe de Apple, sino que nos permite también sincronizar nuestros álbumes con las modificaciones que realizamos en las imágenes. Así, podemos subir nuestras fotos nada más descargarlas de la cámara a un álbum de Flickr, y una vez editadas solicitar que se actualicen en esa red social con los ajustes que hemos aplicado.

Presentaciones de foto y vídeo. Una de las características más interesantes de Aperture y Lightroom es que ambos satisfacen de principio a fin muchas de las necesidades del fotógrafo. Así, nos permiten obtener copias impresas de las fotos de forma profesional, crear webs rápidamente con las plantillas que incorporan y realizar proyecciones.

Foto: Quesabesde
El sistema de proyecciones ha sido renovado y permite crear narraciones audiovisuales de fotos y vídeos en Full HD.

Este último apartado, que en su momento tratamos en QUESABESDE.COM, ha evolucionado de forma muy interesante en la nueva versión de Aperture, que ahora permite crear narraciones audiovisuales combinando indistintamente fotos y vídeo. Entre otras cosas, se incorporan nuevos temas en forma de plantillas modificables y es posible trabajar con clips en Full HD (como también lo es exportar con esa misma calidad nuestros trabajos).

Nuevos preajustes. Por defecto, Aperture incorpora nuevos ajustes prediseñados para las fotos que incluso pueden aplicarse en el momento de importar las imágenes desde la cámara. Éstos nos permiten usar diversos efectos en color y blanco y negro. En ese apartado, destaca la posibilidad de ver los cambios en tiempo real antes de aplicar el efecto.

Foto: Quesabesde
Se añaden nuevos preajustes para color y blanco y negro que podemos previsualizar rápidamente antes de aplicarlos.

Interfaz gráfica mejorada. Acostumbrarse a usar el nuevo Aperture es bastante sencillo, sobre todo si ya hemos trabajado con él o con iPhoto. Su interfaz gráfica de usuario es bastante intuitiva, y en pocos días uno se familiariza perfectamente con el programa. De hecho, ése es uno de los aspectos en los que mejor se nota el buen hacer de Apple.

Foto: Quesabesde
El modo de pantalla completa permite catalogar y editar álbumes completos y fotos.

También ha mejorado el modo de trabajo en pantalla completa, pudiéndose editar y visualizar con facilidad tanto los álbumes como cada una de las fotos.

Duelo igualado
¿Es mejor Aperture 3 que Lightroom 3? No es posible dar respuesta a esta pregunta hasta que exista una versión definitiva del programa de Adobe, que se dice que aparecerá en primavera. Pero visto lo visto, la cosa está bastante igualada.

Lightroom es más ligero y rápido, pero las innovaciones en detección de rostros y geoposicionamiento de Aperture pueden ser críticas a la hora de catalogar las fotos. Por otra parte, la comunidad de usuarios de la aplicación de Apple es menor que la de Adobe, lo que impide que disfrutemos de tantos complementos de terceros o de ajustes prediseñados por otros fotógrafos.

Si disponemos de un Mac potente, con bastante memoria RAM y un disco duro generoso, Aperture difícilmente nos va a decepcionar. De eso estamos seguros. Por otra parte, quienes consideren que las funciones de reconocimiento de rostros o geoposicionamiento son realmente importantes, deberían probar la nueva aplicación de Apple. Y también quienes crean que no lo son. Quizá se sorprendan.

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