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Porfolio

Los combatientes de la guerra más larga

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Antolín Avezuela dirige su mirada a los soldados del polvorín olvidado de Birmania, que alberga una guerra civil desde 1949

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JUL 2016

“Intento dignificar a la persona. Aunque los ves poderosos, la mayoría son personas muy humildes que se han visto forzadas a entrar en la guerrilla por la situación geopolítica del país.” Antolín Avezuela hace referencia a su selección de diez retratos para la exposición “Birmania. La guerra civil más larga”, que inauguró el pasado 8 de julio en el Centre de Turisme Cultural Sant Domènec de Peralada, en Girona.

Diez militares que son solo algunos de los muchos que retrató el fotógrafo castellano durante un periodo de cuatro años en el que realizó hasta siete viajes al territorio birmano desde Tailandia. Pese a tener imágenes de oficiales de alto rango, Avezuela se centra en el escalafón más bajo del ejército.

"Siempre llevo un fondo negro para hacer retratos de claroscuro, que es la luz con la que más me identifico"

“Yo soy retratista: trabajo principalmente haciendo series de retratos. Siempre llevo un fondo negro para hacer retratos de claroscuro, que es la luz con la que más me identifico. Este es el motivo principal por el que abordé este trabajo con retratos”, explica Avezuela.

El autor se declara un amante de la pintura barroca española: “La escuela tenebrista, el claroscuro por definición, es lo que más me atrae. Yo soy castellano, soy de Ávila un lugar a mil metros sobre el nivel del mar, con una luz muy dura. El imaginario que yo tengo desde pequeño está creado a partir de una luz con mucho contraste, y quería hacer un trabajo con mi luz. Zurbarán y Ribalta son referentes, pero sobre todo José de Ribera es la máxima expresión del arte. Es sublime.”

Entre los fotografiados hay militares de las etnias karen, kachin, shan y rakáin, lo que da a entender la complejidad del conflicto y la dificultad de realizar un proyecto tan exhaustivo. “Es una síntesis de cuatro años de trabajo en diez fotos. Hay que dedicarle mucho tiempo para conseguir entrar. Es una analogía con la escuela americana. ¿Cómo consigue Eugene Smith hacer su ‘Country Doctor’? Pues estando un año entero con él. Los primeros seis meses sirvieron para conseguir contactos. De los siete viajes específicos que fui con la guerrilla, en tres de ellos no pude hacer ni una sola foto.”

En un conflicto bélico que se remonta a mediados del siglo pasado, el interés de los medios occidentales es casi inexistente. “Además de los retratos, también hago reportajes clásicos, un mínimo de tres o cuatro en cada viaje. Luego, con los contactos que tengo en diferentes revistas, voy vendiendo. A veces recuperas gastos, pero esta serie ya me la planteé para el sector de galerías de arte.”

“En [los medios de comunicación de] España no hay presupuesto, pero interés siempre hay. Yo lo he visto con la inauguración de la expo, a la que ha venido mucha gente, y varias personas se habían informado y me preguntaban cosas específicas. Pero la divulgación del ‘no pago’ por Internet y la gran cantidad de información accesible, que es una ventaja, hace que la gente sea más conformista y no se exija calidad. Entre leer un blog o un artículo hecho por un periodista, que la gente escoja lo que quiera.”

A nivel fotográfico y para este trabajo en concreto, Agustí Centelles ha sido el referente más importante. “Es un genio. No creo que haya habido otro fotógrafo capaz de plasmar la humanidad del hombre en la guerra.” También Don McCullin, “pero es anglosajón y no tiene la calidez del fotógrafo mediterráneo”.

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