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Advierten de que los cables USB-C de un conocido fabricante pueden dañar teléfonos móviles

 

Anker retira sus cables defectuosos del mercado tras descubrirse que memorizan el último voltaje suministrado, que puede ser muy superior al requerido

29
AGO 2016

La irrupción del estándar USB-C ha redundado automáticamente en beneficios para los consumidores. El nuevo conector universal es mucho más fácil de introducir gracias a su diseño reversible y brinda importantes mejoras de velocidad frente a los clásicos microUSB 2.0, mientras que su capacidad para transmitir voltajes elevados ha hecho posible sustituir las fuentes de alimentación de los ordenadores portátiles más modernos.

Algunos de los componentes internos del dispositivo podrían averiarse. En el peor de los casos, la batería corre el riesgo de incendiarse o explotar

Sin embargo, su rápida adopción también está poniendo de relevancia algunos problemas que no existían con los cables utilizados hasta ahora. Esto es lo que ha sucedido con los cables de Anker, un popular fabricante de accesorios que ha tenido que retirar del mercado sus cables USB-C después de descubrirse que podrían dañar tablets y teléfonos móviles debido a un defecto de diseño.

Un investigador independiente ha observado que los cables USB Type-C de Anker pueden ser potencialmente peligrosos para algunos dispositivos, puesto que recuerdan el último voltaje suministrado. Dado que este tipo de cables pueden ser utilizados para alimentar un ordenador portátil como un MacBook o un Chromebook Pixel, existe el riesgo de que una vez conectados a un smartphone suministren un voltaje muy superior al necesario.

En el mejor de los casos, algunos de los componentes internos del dispositivo podrían averiarse. En el peor, la batería podría incendiarse o explotar.

Máxima alerta para evitar problemas

Anker ha reaccionado a la noticia con rapidez. La compañía ha retirado del mercado los cables defectuosos y se ha ofrecido a sustituirlos gratuitamente u ofrecer un reembolso por su compra, no sin advertir a sus clientes de que no deberían seguir utilizando sus antiguos cables. El modelo en cuestión recibe el nombre PowerLine 3.1 Gen2 y puede ser identificado por el número de producto A8185011.

Cabe señalar que esta no es la primera vez que se tiene constancia de cables capaces de dañar o incluso destruir un dispositivo. Amazon es una de las compañías que ya se ha visto obligada a tomar medidas para proteger a sus clientes frente a este tipo de productos, monitorizando la presencia de cables que no cumplen con las especificaciones del estándar USB-C y que ponen en riesgo los teléfonos, tablets y ordenadores de sus clientes.

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