© Angelo Guarracino


|
Angelo Guarracino: "Es una de mis fotografías preferidas de un reportaje que hice sobre unos monjes de clausura en Fiastra, Tolentino, en Italia central. Tardé medio año en conseguir que me dejaran hacer el reportaje, que me llevó un mes entero. Durante todo este mes conviví con ellos en el monasterio, llevando una vida de clausura muy parecida a la suya.
En el monasterio, de la orden cisterciense, viven siete monjes que llevan una vida de reclusión, han hecho voto de silencio y sólo abandonan el lugar durante cinco días al año para visitar a sus familiares. Uno de sus deberes es rezar cada dos horas, así que se levantan en mitad de la noche para hacerlo. Yo me levantaba con ellos.
Su fe les permite aguantar esta vida tan estricta, y todo cuanto hacen es con devoción a Dios. Allí da la sensación de que para dedicar su vida al terreno espiritual han dejado de lado sus características más humanas y terrenales.
Esta fotografía resume a la perfección lo que es la vida diaria de los monjes, en la que Dios está detrás de todo lo que hacen y es más importante que ellos mismos. La luz sobre el crucifijo y el monje en penumbra y desenfocado era una buena alegoría de todo esto y es sin duda la imagen que mejor muestra la esencia de lo que vi durante ese tiempo con los monjes."
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez.
Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.
Si deseas suscribirte vía RSS a los artículos de esta serie, haz clic aquí

|