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Porfolio

Cuando las musas vienen de noche

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La magia de la edición digital convierte las fotografías de Ángela Burón en perturbadoras imágenes cargadas de erotismo y sensualidad

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ABR 2016

Una sencilla cámara réflex, un gran dominio del Photoshop y una imaginación desbordante. Estos son los ingredientes principales con los que Ángela Burón cocina sus impactantes y surrealistas imágenes, una receta en la que figuras humanas deconstruidas, cuerpos desnudos en lugares inesperados y un erotismo entre inquietante y hermoso se entremezclan en perfectas proporciones.

"Las ideas suelen venir por la noche", explica Burón. "No sé exactamente de dónde vienen. Inevitablemente de toda mi vida, de todo lo que sé, lo que no sé, lo que me pregunto y lo que he leído, visto, estudiado y sentido. Mantener un ritmo alto de producción me da estabilidad emocional y hace que me vengan más ideas. Pero las musas son caprichosas, así que intento no esperar a que me visiten y trato de provocar las ideas."

"No sé de dónde vienen las ideas. De toda mi vida, de todo lo que sé, lo que no sé... Mantener un ritmo alto de producción me da estabilidad emocional y hace que me vengan más ideas"

La descomposición y recomposición de los cuerpos es uno de los rasgos estilísticos más representativos de la obra de Burón, un recurso que la propia autora trata de explicar: "Empecé a hacerlo sin darme cuenta, y ahora podría sacar muchas conclusiones y conectar todo eso con cosas que he ido entendiendo de mí misma. Por ejemplo, veo muchas fotos que utilizan las manos como protagonista. No sé por qué las usan los demás, pero cualquier persona que me conozca sabe que tengo una fijación extraña por las manos desde niña. Es lo primero que miro en una persona y lo que más me expresa y me atrae."

Burón asume un protagonismo omnipresente en todas sus fotografías, en las que ejerce de modelo más por practicidad que por voluntad: "No me gusta mucho ponerme delante de la cámara, la verdad. Además, muchas veces el hecho de que sea un autorretrato complica mucho el proceso innecesariamente", explica. "Pero ahora mismo no confío en nadie lo suficiente como para hacer lo que hago. No por una cuestión de intimidad, sino porque si implicas a más gente crecen las expectativas y pierdes libertad, y conmigo misma puedo desmelenarme retocando sin que a nadie le parezca mal."

"Cuando un foto sale muy acabada de la cámara me aburro." Así de contundente reconoce la autora su predilección por el proceso de edición frente a la parte fotográfica de sus creaciones, lo que en sus propias palabras la ha llevado a "descuidar cada vez más el disparo, prestando mucha atención a los detalles importantes pero ignorando totalmente los demás. Con tener la información que necesito para hacer el montaje, ya sea una parte del cuerpo o una sombra, lo demás ya no me importa", afirma.

Como otros muchos autores, Ángela Burón demuestra que no es necesario contar con un equipo puntero para realizar un gran trabajo fotográfico o artístico. La autora realiza todos su proyectos con una sencilla Canon EOS 450D junto al modesto zoom de 18-55 milímetros del kit y el clásico 50 mm f1.8. También cuenta con un flash Speedlite 430EX II que suele usar rebotado.

"Cualquier persona que me conozca sabe que tengo una fijación extraña por las manos desde niña. Es lo primero que miro en una persona"

"De vez en cuando algún despistado me deja usar su cámara y yo aprovecho, claro. Hace mucho que tengo ganas de renovar, pero lo voy dejando porque supone un esfuerzo económico demasiado grande y no me parece imprescindible después de todo y siempre que te sientas a gusto con tu equipo y sepas esquivar sus limitaciones", explica Burón.

Preguntada por sus fotógrafos favoritos, Ángela Burón reconoce no ser muy buena reteniendo nombres, aunque no duda en destacar el trabajo de 3cm -con el que dice compartir un lenguaje similar- y el de Ibai Acevedo, de quien también hemos mostrado su trabajo y del que destaca el uso que hace del color. También hay palabras de admiración para el pintor Javier Mayoral: "En sus cuadros menos es más. No hay nada que sobre ni que falte, y el humor negro siempre está presente. Me encanta."

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