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Con texto fotográfico

"Llámalo suerte, experiencia o ambas cosas" Ángel Navarrete

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Foto: Ángel Navarrete (El Mundo)
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ABR 2015

Las guardias son, probablemente, el peor de los encargos que le pueden asignar a un fotoperiodista. Mucho tiempo desperdiciado esperando para conseguir una foto con la que normalmente hay poco que ganar y mucho que perder. Por eso, que una captura de una simple salida domiciliaria se convierta en viral algo tiene y algo da. En este caso tiene una cierta gracia, y lo que da es la satisfacción personal al fotógrafo por haber conseguido una imagen que a priori parecía impensable. Su autor es Ángel Navarrete, un experimentado fotoperiodista con base en Madrid, y su protagonista, Rodrigo Rato, el político español que estos días está en el ojo del huracán.

Ángel Navarrete

Me llamaron de la mesa [nombre coloquial que recibe la sección de fotografía de un diario] de El Mundo sobre las doce del mediodía [del pasado domingo, 19 de abril] para que fuera a la casa de Rodrigo Rato a hacer guardia por si salía a comer. Estos días es un personaje de absoluta actualidad, y cualquier imagen suya es noticia potencial. Estaba en la puerta de su casa a la una y me puse a esperar junto a los compañeros que estaban ya allí haciendo guardia como yo. Se acercaba la hora de comer. Me puse justo frente a la puerta y medí la luz por enésima vez.

Eran casi las dos y media, y una reportera de televisión gritó: ‘¡Que sale!’. Levanté la cámara y me puse a disparar durante los escasos segundos que tardó en llegar al coche. Mientras hacía las fotos me percaté de la presencia de la corredora, pero no le di ninguna importancia. Incluso me pareció molesta para la fotografía. Mi sorpresa llegó cuando me puse a editar el material para enviar las fotos al periódico. Me pareció una escena muy graciosa, y por eso esa foto fue la primera que envié.

Al cabo de unas horas me llamaron del periódico preguntándome si la chica estaba corriendo o qué hacía allí. Les expliqué que se puso a correr cuando le sorprendimos todos los periodistas abalanzándonos sobre Rato. Por eso tiene ese gesto de espanto.

"Mi sorpresa llegó cuando me puse a editar el material para enviar las fotos al periódico: me pareció una escena muy graciosa, y por eso fue la primera foto que envié"

También me sorprendí a la mañana siguiente cuando me levanté y vi que había bastante gente que me había mencionado en Twitter: hacían referencia a la foto publicada en El Mundo. Me alegró el día. Era la primera vez que una foto mía era tan comentada en las redes sociales.

Además, fue una doble satisfacción al tratarse de una foto hecha durante una guardia, ya que normalmente te tiras allí muchas horas para que al final, si todo sale bien y el señor Murphy no hace de las suyas, consigas tan solo una ráfaga de cuatro o cinco fotos.

Las ráfagas, en ocasiones, resultan esenciales, ya que por lo breve y errático del momento no queda otra. Sin embargo no solo es disparar a toda velocidad. Hay que saber elegir el momento en el que hay que empezar a disparar y dónde hay que colocarse. Normalmente eliges el lugar guiándote por la experiencia, teniendo en cuenta –por ejemplo- la dirección de las calles, si el personaje se va a montar en coche o si este está aparcado...

Además, tener conocimiento de cómo es el personaje al que vas a fotografiar ayuda bastante, porque ya sabes si te lo va a poner más fácil o más difícil. En otras ocasiones te colocas donde hay hueco porque el resto está todo ocupado.

En esta foto elegí ponerme frente a la puerta porque era el lugar más lógico, ya que normalmente cuando Rato sale de su casa se mete en un coche que se para un momento en la puerta, como así fue. La foto no hubiera tenido la misma repercusión si simplemente hubiese cerrado el plano en la cara del exvicepresidente o si me hubiera decidido por colocarme en otro sitio, porque la chica que está corriendo, que es la gracia de la foto, no hubiera aparecido o hubiera tenido un papel muy secundario. Llámalo suerte, experiencia o ambas cosas.

"La experiencia también ayuda, pero al final es una tómbola que el personaje mire, salga, camine o gesticule hacia donde estás tú"

Reconozco que la suerte es muy importante en algunas fotos. La experiencia también ayuda, pero al final es una tómbola que el personaje mire, salga, camine o gesticule hacia donde estás tú. Y además, por supuesto, interviene el factor Murphy.

A mí me ha pasado que, teniendo el equipo en perfecto estado, en el momento crítico la cámara se bloquee y al cabo de cinco minutos vuelva a funcionar perfectamente. Eso también es suerte. Mala, pero suerte.

Toda esta repercusión de las redes sociales me la tomo como un pequeño premio por todas las veces que no consigo hacer la foto que quiero. Las redes sociales son buenas en general, ya que no solo te sirven para darte a conocer sino también para conocer a gente. No obstante, yo las tomo con pinzas por diversos aspectos. Uno es que no se puede creer todo lo que aparece en ellas, y si algo me llama mucho la atención suelo tratar de contrastarlo. Otra razón es que el hecho de aparecer mucho en las redes no te hace mejor fotógrafo: simplemente eres popular.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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