| Barcelona.
Ivan Sánchez.-
Como si de una biblioteca se tratase, cada una de las fotografías enmarcadas de André Kertész en el barcelonés Espai Cultural de Obra Social Caja Madrid se han dispuesto en pupitres inclinados. Y es que leer y mirar una fotografía tienen mucho en común. De ahí que la ambientación de la exposición sea una invitación a leer con detenimiento cada instantánea del gran fotógrafo magiar.
Las 60 fotografías en blanco y negro que componen esta exposición que permanecerá abierta hasta el 7 de septiembre están copiadas en un formato pequeño. El visitante tiene que mirarlas de cerca, casi intimando con la propia imagen y adentrándose mucho más en la escena.
© André Kertész

 "Carnaval, París, 1926." |

 "Una mañana de invierno, Café del Dôme, París, 1928." |
La exposición pone de manifiesto el gran paralelismo que existe entre fotografia y lectura, ya sea entre fotógrafo y escritor o bien entre el lector y el observador de una imagen.
© André Kertész

 "El puente de las artes, París, 1963." |
Kertész fotografió a cientos de lectores, anónimos o famosos, en los parques de París o en los terrados de Nueva York, pero también en sus calles, estudios, bibliotecas, oficinas, dormitorios, cafés e incluso escuelas.
Y es que si los lectores aparecen absortos en las líneas que leen, Kertész lo está también con su cámara frente a la escena tan particular que va a inmortalizar, siempre sin irrumpir en absoluto en esa unión que se crea entre el lector y su libro. En sus fotografías el artista húngaro enfatiza la intimidad del lector.
© André Kertész

 "La lectura, Esztergom, Hungría, 1915." |

 "Niño leyendo tebeos en una calle de Nueva York, 12 de octubre de 1944." |
Y no sólo en estas dos capitales -que han sido inspiración de decenas de fotógrafos y escritores- encuentra lectores. También en Buenos Aires, en pueblecitos de su Hungría natal, como Esztergom e incluso en las trincheras en plena guerra.
Con esto deja Kertész patente la universalidad de la lectura. La atemporalidad se deduce del hecho que la imágen más antigua data de 1912, mientras que la más moderna es de 1984. Son 72 años en que los tiempos han cambiado, pero no la lectura ni tampoco la forma en que Kertész la fotografía.
Maestro de maestros
Nacido en Budapest en 1894, emigró a París tras la Primera Guerra Mundial, donde trabajó en la revista VU y sus fotografías se publicaban con regularidad en la prensa francesa y alemana.
© André Kertész

 "Autorretrato, París. 1927." |
En 1936 se trasladó a Nueva York, colaborando con Vogue y Harper's Bazaar, y trabajó para la agencia Keystone. En ambas ciudades fotografió la vida cotidiana y las escenas comunes con un sentido del encuadre y de la luz muy cuidados.
Kertész explotó las cualidades de la Leica de 35 milímetros y trabajó con la luz, la composición y el momento decisivo. Cartier-Bresson y Brassaï tuvieron un referente en sus fotografías.
© André Kertész

 "París, primeros de marzo de 1931." |

 "En el taller de Kisling, París, 1933." |
Entre sus series más famosas destacan sus desnudos distorsionados, que fueron parcialmente censurados en la exposición que organizó Beaumont Newhall en 1937 en el MoMA de Nueva York.
Más información acerca de esta noticia:
- Programa de exposiciones del Espai Cultural (formato PDF)
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