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Con texto fotográfico

"La violencia forma parte intrínseca de su cultura" Alessandro Cosmelli

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Foto: Alessandro Cosmelli
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MAY 2014
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

“Oltrenero”, de Alessandro Cosmelli, es uno de los fotorreportajes más extensos sobre el auge de la ultraderecha en Europa. El fotoperiodista italiano afincado en Manhattan ha dirigido su cámara hacia la organización de raíces fascistas CasaPound durante años para indagar en el origen antropológico y social de estos grupos. Combinando adecuadamente imágenes estereotipadas con otras mucho más elaboradas, Cosmelli construye un retrato actual, preciso y crítico de un grupo social que en Europa viene cogiendo especial relevancia desde el inicio de la crisis.

Alessandro Cosmelli

La idea del reportaje me vino casi un año antes de las elecciones de 2006, en un clima de auge del berlusconismo en el cual las derechas, especialmente las derechas extremas, tenían una especie de legitimación. Quería documentar lo que ocurría en estas comunidades porque anteriormente habían sido documentadas mediante estereotipos.

CasaPound, que es el grupo en el que trabajé durante los siguientes años. Representaba una variante más contemporánea de la extrema derecha, muy interesante desde el punto de vista periodístico, antropológico y social.

A través de varias vías conseguí contactar con Gianluca Giannone, que es el jefe de esta organización. Hablando con él llegamos a un terreno de interés común. Le expliqué de forma muy honesta cuál era mi objetivo y mis intenciones: llegar un poco más al fondo [del fenómeno de la ultraderecha actual].

Poco a poco fui accediendo a ellos, trabajándomelo. Fue un proceso de ganarme su confianza, porque tradicionalmente son muy cerrados respecto a cualquier tipo de intrusión. Aunque mi acceso fue a través de su jefe, cuando yo iba con ellos no todo el mundo sabía quién era yo. Me hizo falta un poco de tiempo para que me conocieran y comprendieran qué hacía allí. Nunca pasé miedo, aunque al inicio hubo algunas tensiones que con el tiempo se disolvieron.

Eso fue lo que me permitió ir más al fondo, adentrarme en las intimidades y recoger lo que en mi opinión era la naturaleza más antropológica de un grupo de estas características, intentando captar lo que realmente movía las acciones que hacían. CasaPound siempre se ha diferenciado de otros grupos. De alguna forma es una alternativa a la ultraderecha típica, con una estrategia de comunicación diferenciada, bien estudiada y ponderada, provocadora, agresiva.

"Hay oscuridad en muchos niveles: los lugares que frecuentan, su cuartel general… en ellos hay una cierta sensación de claustrofobia"

Sobre la violencia se puede hacer un discurso aparte: ellos se colocan en una posición ‘no violenta’, pero la violencia forma parte intrínseca de su cultura, que es un himno a la violencia en todos los niveles: verbal, política, racial… Es parte de la cultura que abanderan. Ahí guarda similitudes con el fascismo originario.

La foto la tomé en Vittorio Veneto, un pueblecito en la provincia de Treviso, durante una reunión europea de skinheads a la que habían invitado a CasaPound. Había conciertos, discursos, discusiones… intercambios de este tipo. Esto es un concierto de rock duro en el que había poca luz, echaban humo con hielo seco y se creaba una atmósfera extraña.

Estos conciertos están llenos de himnos, exclamaciones fascistas, gestos simbólicos que sirven como agregación. En cierto momento actuó un grupo tocando una canción que hizo enloquecer a los asistentes. Pensé que todos estos personajes siguen ciertos intereses ideológicos mucho más que una pasión propia. Algo así como que si te identificas como fascista tienes que escuchar tal tipo de música, vestirte de negro, tener cierta estética, etcétera.

Para mí era una confirmación de que había una fisura mental muy grande, un encuadramiento que no admite que los militantes se salgan de las líneas. Ni siquiera en las cosas más insignificantes.

Escogí este tipo de retoque en blanco y negro, no muy fuerte pero bastante oscuro, porque recoge muy bien ese tipo de atmósferas que se daban. La propia historia está llena de oscuridad en muchos niveles: los lugares que frecuentan, su cuartel general… son lugares donde hay una cierta sensación de claustrofobia.

Son atípicos porque se han distanciado de la tradición fascista italiana, muy ligada a los años 70, acercándose más a los orígenes de Mussolini. Tienen una tendencia política más ‘socialista’, en el sentido de que propugnan batallas políticas comunes con la extrema izquierda.

Uno de sus caballos de batalla es el derecho a la vivienda. De hecho comenzaron a hacer ocupaciones para ofrecer casa a quien no la tenía, algo que en Italia era una cosa exclusiva de la izquierda.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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