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Entrevista
ALBERTO LIZARALDE, GANADOR DEL CONCURSO FOTOGRáFICO DE QUESABESDE.COM Y PENTAX

"Lo que me llama la atención es la historia, no el lugar donde se produce ni su exotismo"

 
10
JUN 2008

Una imagen en blanco y negro que participaba en la categoría de retratos se ha hecho con el premio absoluto del primer concurso fotográfico organizado por QUESABESDE.COM y Pentax. Alberto Lizaralde, que se declara antes viajero que fotógrafo, capturó el instante ganador en las calles de Calcuta. A penas fallado el premio, este joven madrileño de 29 años ha compartido sus impresiones con QUESABESDE.COM sobre la fotografía galardonada y otros proyectos en los que está trabajando.

¿Qué pretendías contar con esta instantánea?

La imagen habla del rol que asumen las personas, que en general es similar en cualquier parte del mundo. Es la desaprobación de la niña frente a la posición dominante del muchacho, ambos de la misma casta, la de los intocables, que es la más baja en el sistema de castas de la India. Estas situaciones se dan también aquí.

El retrato lo hiciste en Calcuta.

Sí, lo tomé en Calcuta ante un grupo de jóvenes. Allí suelen estar encantados de que les fotografíen. Se sienten importantes. El muchacho de la imagen incluso apartaba a otros chicos que querían salir para ser el único protagonista de la instantánea.

Foto: Alberto Lizaralde

En tus galerías personales on-line tienes muchos retratos realizados en India, algunos muy buenos. ¿Por qué optaste por presentar esta imagen al concurso?

Es cierto, tengo otros muchos retratos, pero la mayoría de ellos son mucho más explícitos o con mayor carga emocional. Éste, en cambio, me gusta porque es mucho más simple, más minimalista.

Bastan sólo tres elementos -el cigarrillo, la actitud del muchacho y la mirada de la niña- para contar algo de los personajes de forma mucho más sugerente. Si cortásemos la imagen quitando a la niña, por ejemplo, la fotografía cambiaría por completo.

¿Qué intentas explicar en tus historias?

Me mueven los temas personales, aquella gente que tiene algo que contar. Las personas son una fuente inagotable de todo tipo de historias que nos pueden hacer soñar, reír, cabrearnos por una injusticia, emocionarnos, alegrarnos...

Hay de todo: cosas tristes y alegres. A veces se trata de algo relacionado con el Tercer Mundo, otras veces de cosas más cercanas y alegres. Pero todo son historias que documentan la realidad.

Por lo que hemos podido ver, tienes fotografías de todo el mundo. ¿Viajero o fotógrafo?

He sido viajero antes que fotógrafo. Pero a raíz de viajar y de conocer gente diferente, he ido buscando un lenguaje para contar estas historias: el lenguaje de la fotografía. Antes viajaba por el hecho de viajar. Ahora viajo pensando en fotografiar historias que poder contar.

Alberto Lizaralde es el ganador del concurso organizado conjuntamente por este medio y Pentax. | Foto: Ricardo Cases

Trabajas en una agencia de publicidad.

Soy creativo, pero no produzco la imagen directamente: soy el redactor. Las imágenes en el mundo de la publicidad son tan impecables que no me llaman la atención. Me atraen mucho más las fotos desenfocadas o movidas.

Las instantáneas de tus viajes nos hablan de la gente que encuentras en el camino, como Rakesh. ¿Quién es este joven y cómo lo encontraste?

Lo conocí en mi primer viaje a Calcuta, con la ONG Mundo Cooperante, de Madrid. Él es uno de los niños del centro de acogida que tiene New Light, una ONG de Calcuta que intenta dar educación a niños sin posibilidades y cuyas madres suelen ser prostitutas.

Allí les propuse pasar un día entero con uno de ellos, y Rakesh era el chico más indicado. Antes de tomar las imágenes, pasé casi tres semanas con él y su familia. Los visitaba a diario, jugaba con Rakesh, salía a pasear con él, charlábamos... Rakesh va a una de las mejores escuelas de Calcuta gracias a este programa y habla un inglés correcto.

Al final, estuve un día entero con él tomando las fotografías. Fui a su casa antes que se levantara, lo acompañé a la escuela, a la hora de la comida... hasta que se acostó de nuevo.

Foto: Alberto Lizaralde

Los niños son los grandes protagonistas de tus retratos.

Así es, me gustan. Tengo preferencia por los niños y los ancianos. Me llama mucho la atención el futuro que se puede adivinar en la mirada de los más jóvenes, así como la gran cantidad de historias que puede contar un anciano.

Pero, en general, me interesan las personas: solas, en un ambiente en particular o en acción. Me gusta mucho la fotografía de paisajes y hay grandes paisajistas, pero me aburre hacer este tipo de fotografía.

Cuando retratas a los niños desde su propia altura, las fotografías ganan mucho.

Estoy de acuerdo. Antes fotografiaba más desde arriba porque estaba distante con la gente, con el lugar. Buscaba explicar la diferencia de miradas entre un nativo y un visitante. Era quizá una mirada más occidental.

Pero poco a poco voy cambiándolo. Al volver a los mismos lugares los conozco mejor y me acerco más a la gente, y eso se refleja en mis fotos. Me pongo más a su altura y creo que sí, que los retratos mejoran.

Muchos fotógrafos no encuentran la inspiración necesaria en su ciudad. Tú, en cambio, demuestras un estilo muy personal en tu reportaje de la calle Bravo Murillo de Madrid.

Es difícil darse cuenta de que hay historias interesantes a nuestro alrededor, porque es lo que vemos a diario y no prestamos atención. Además, nos atrae lo exótico. Viajar es siempre una excusa para sacar la cámara, y el ojo parece que está más alerta.

En casa cuesta mirar con atención. Yo he descubierto que lo que me llama la atención es la historia en sí, no el lugar donde se produce ni su exotismo.

Foto: Alberto Lizaralde

En la era digital el color ha ganado vigencia, pero tus fotografías son principalmente monocromáticas. ¿Qué encuentras en el blanco y negro?

Todo depende de lo que quiera contar. No me cierro al blanco y negro. La historia de Rakesh me pedía un blanco y negro muy dramático, con contraste. Pero si la situación me pide color, opto por el color.

Pero es cierto que me gusta más el blanco y negro. No es muy actual, pero volverá a tener la vigencia que tuvo. Los grandes clásicos nunca han pasado de moda y su trabajo era en blanco y negro.

¿Trabajas mucho la posproducción digital?

Photoshop tiene un potencial enorme. Con él se puede hacer de todo. Pero yo lo desconozco y no quiero dominarlo. Sólo lo utilizo para hacer lo mismo que ya hacía en [formato] analógico, como dar a la imagen un mayor contraste.

¿Qué reportaje tienes entre manos actualmente?

Quiero acabar de editar un par de temas pendientes: las fotografías de Rakesh y unas imágenes que tomé hace dos meses durante las elecciones de Taiwán, un país que tiene un importante conflicto con China.

Y quiero seguir fotografiando la calle Bravo Murillo de Madrid. Es un mundo cambiante y que se está llenando de contrastes. Por un lado, la persona mayor que ha vivido toda su vida en la zona, y por otra parte, la gente que viene de fuera. Me fascina el reportaje sobre esta calle.

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