Crónica
ALBARRACíN 2012: CRóNICA

Fotoperiodismo: presente precario, futuro incierto

 
23
OCT 2012
Roger Lleixà   |  Albarracín

El tranquilo pueblo aragonés de Albarracín se ha convertido un año más en la meca de la fotografía y el periodismo español. Alrededor de unos 200 fotógrafos -entre alumnos y ponentes- han participado en el XII Seminario de Fotografía y Periodismo de Albarracín, compartiendo durante cuatro intensos días dudas y reflexiones en torno al fotoperiodismo.

Foto: Roger Lleixà (Quesabesde)
Albarracín ha acogido desde el sábado hasta hoy una nueva edición de sus seminarios sobre fotoperiodismo.

Ponentes de la talla de Rafael Sanz Lobato, Javier Vallhonrat, José Luis Navia, Juan Manuel Castro Prieto, Samuel Aranda o Pedro Madueño han impartido lecciones magistrales a unos asistentes totalmente entregados a sus palabras. Conferencias, talleres, exposiciones y proyecciones han rellenado un programa de actividades marcado por la variedad de estilos fotográficos.

Pese al buen ambiente que ha predominado durante todo el encuentro, una inquietante idea se ha convertido en recurrente tema de conversación a lo largo de estas cuatro jornadas: vivir de la fotografía es hoy día una meta casi imposible de conseguir.

Foto: Roger Lleixà (Quesabesde)
Foto: Roger Lleixà (Quesabesde)
Gervasio Sánchez (izquierda) y Samuel Aranda, ante un público entregado.

"El grave problema que tenemos es que en el mismo momento en el que hay un gran número de jóvenes -y no tan jóvenes- fotógrafos que hacen unos trabajos magníficos hay muy pocas salidas para la fotografía." Así lo ve Gervasio Sánchez, Premio Nacional de Fotografía en 2009 e impulsor de los encuentros. "Cuando hay crisis las empresas acaban apostando por lo consolidado o lo barato, y esto es un problema grave para un número importante de personas que ni están consolidadas ni son baratas."

Samuel Aranda: "¿Cómo es posible que en Alemania la revista Stern tenga un millón y medio de compradores y en España el periódico que más vende sea el Marca?"

Nos encontrarnos con la paradoja de un país repleto de buenos fotógrafos que no pueden vivir de su trabajo. Nos lo explica Samuel Aranda, ganador del último World Press Photo: "En España hay una de las canteras más potentes del mundo. Tenemos a muchos fotógrafos españoles trabajando por todo el planeta, pero la mayoría lo estamos haciendo para medios extranjeros, y la verdad, no tengo ninguna esperanza de que las cosas cambien a mejor."

Para Aranda es necesario hacer autocrítica: "¿Cómo es posible que en Alemania la revista Stern tenga un millón y medio de compradores y en España el periódico que más vende sea el Marca, de información futbolística? El problema no sólo viene de los empresarios. Cuando en España han salido proyectos fotográficos o revistas del tipo Planeta Humano nunca han funcionado, la gente no las ha comprado. Así que está muy bien quejarse y lo comparto totalmente, pero también es necesario mirar si nosotros tenemos parte de culpa."

Sergio Caro, contador de historias sevillano -como él mismo se define-, apunta hacia la misma dirección: "La fotografía en España goza actualmente de muy buena salud. Nunca antes se habían hecho tantas fotografías y eso es muy bueno. Pero otra cosa es la industria fotográfica, y en España la industria está muerta. Los medios se están ahorcando a sí mismos y no ven hacia dónde tienen que ir."

Foto: Roger Lleixà (Quesabesde)
Foto: Roger Lleixà (Quesabesde)

Ciertamente los medios de comunicación españoles no están pasando por su mejor momento. Y así nos lo demuestra el hecho de que cada vez haya más fotógrafos que pierden su trabajo o ven reducidas sus colaboraciones fotográficas.

Sergio Caro: "La fotografía en España goza de muy buena salud, pero otra cosa es la industria fotográfica, y en España los medios se están ahorcando a sí mismos"

Javier Corso, fotógrafo "free lance" participante en el seminario, nos cuenta su propia experiencia: "Para los fotógrafos como yo, que recientemente hemos finalizado nuestra formación universitaria, la situación es muy complicada. En mi caso el año pasado estuve de becario en dos medios de comunicación grandes de los que me llevé una muy buena experiencia como fotógrafo de prensa, pero también tuve la sensación de que estos medios están a punto de extinguirse. Están cayendo fotógrafos que llevan muchos años en la profesión... y para los que estamos empezando es literalmente imposible quedarnos allí. Aunque seas bueno, ahora no hay sitio para ti." Para este fotógrafo el futuro pasa por apostar por los proyectos personales, hacer una buena fotografía e intentar promoverla a otros niveles.

Martí Fradera, un joven colaborador de El Periódico de Catalunya, cree que "hay un talento emergente que no debe perderse, pero que tanto los medios como las empresas ignoran. Es nuestra tarea que se valore nuestro trabajo. Debemos encontrar nuevas formas de contar nuestras historias aprovechando los avances que nos ofrece la tecnología."

Coincide con todos estos jóvenes aspirantes Pedro Madueño, histórico fotógrafo de cabecera de La Vanguardia: "Es la terrible paradoja de que por un lado se está fotografiando mejor que nunca, pero nos encontramos en la peor situación para vivir de la fotografía. La fotografía está viviendo un momento culminante: ha llegado al museo, al coleccionista, a sustituir en algunos lados a la pintura... pero estamos en un momento muy complicado para la valoración y remuneración del trabajo del fotógrafo. Creo que estamos en un 'impasse' hasta que nos equiparemos a otros países con más tradición fotográfica. Pero soy optimista. Hay que abrir nuevos campos, romperse un poco la cabeza y buscar nuevas vías. Probablemente las vías que hasta ahora han funcionado ya no funcionan."

Foto: Roger Lleixà (Quesabesde)
Foto: Roger Lleixà (Quesabesde)

Otra joven fotógrafa, Judith Calzada, estudiante de periodismo, tiene una visión optimista de la situación: "Creo que la fotografía en España no está pasando por su mejor momento, pero aun así podemos ser positivos y buscar la manera de que la situación mejore. Soy consciente de que quizás deba irme a trabajar fuera del país, y para mí esto no supondría ningún problema. A lo mejor sería la manera para aprender, volver a España y mejorar las cosas."

Gervasio Sánchez: "El mejor consejo que le puedo dar a alguien que se quiera dedicar a la fotografía es que se busque primero un trabajo asalariado que le permita vivir"

Según Guillem Trius, otro estudiante de periodismo y futuro fotoperiodista, la situación en España es poco propicia para el oficio: "Los medios de comunicación maltratan al fotógrafo de prensa pagando precios muy bajos y no reconociendo para nada su trabajo. El futuro lo veo cada vez más lejos de nuestras manos, y contemplo seriamente la posibilidad de ir a trabajar a otro país si surge la ocasión."

El futuro de todos estos jóvenes que quieren labrarse un camino en la fotografía profesional está aún por escribirse. Gervasio Sánchez nos da alguna pista sobre la dirección que hay que tomar: "Nunca fue fácil trabajar en la fotografía, y tampoco va a serlo a partir de ahora. El mejor consejo que le puedo dar a alguien que se quiera dedicar a la fotografía es que se busque primero un trabajo asalariado que le permita vivir, y en los ratos libres se dedique a la fotografía. Tampoco se puede uno dejar convencer por la idea de que si no hay posibilidades, no vale la pena hacer nada."

Foto: Roger Lleixà (Quesabesde)
Una imagen que se ha convertido en un clásico de Albarracín: foto de familia de los asistentes al seminario.

Puede que la figura del fotógrafo que conocíamos hasta ahora deba reinventarse. Sandra Balsells, fotoperiodista de reconocida trayectoria y coordinadora del seminario junto a Gervasio Sánchez, nos da las pautas de cómo deben ser los fotoperiodistas del presente: "Siempre he pensado que la persona que tiene vocación, pasión y que trabaja mucho sale adelante. Ahora bien, es evidente que es un camino complicado, difícil y muy vocacional. El mercado ha cambiado, han empeorado ciertas cosas pero han mejorado muchas otras, así que debemos ser capaces de buscar alternativas para poder entrar en él. El tiempo de acabar los estudios, enviar un currículo a un periódico y empezar a trabajar ha acabado. Ahora es el fotógrafo el que tiene que hacer sus proyectos, el que tiene que ser capaz de venderlos y sobre todo debe realizar trabajos diferentes, con una mirada particular y única."

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