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Paulo Porta.-
En algunos programas, la herramienta Curvas es sólo un regulador para oscurecer o aclarar los tonos medios. En otras aplicaciones como Photoshop o Photo-Paint, sin embargo, es una herramienta tan versátil que puede hacer todo lo que hacen los otros comandos de ajuste -y todavía más.
En estas versiones tan completas, se puede trabajar indistintamente en una escala valores de luz (de 0 a 255), que es lo habitual en RGB, o de tinta (de 0 a 100%), si pensamos en la impresión. En Photoshop, se cambia de una escala a otra pulsando en la doble flecha de la barra inferior.
En porcentajes de tinta, puede resultar más cómodo que la cuadrícula se estructure en 10 partes, en lugar de cuatro. Para ello, pulsamos la tecla Alt y hacemos clic dentro del cuadrado.
Cuadro de curvas en valores de luz (izquierda) y de tinta.
También podemos ajustar la luminosidad de los píxeles (RGB) o cada uno de los canales. La diagonal inicial indica la igualdad de los valores de entrada y salida, como si de una función matemática se tratara. Sólo tenemos que pulsar sobre ella y arrastrarla para crear un nuevo nodo e iniciar la transformación, bien de forma intuitiva con el ratón o introduciendo valores numéricos.
¿Cuáles son las ventajas que ofrece este sistema frente a otros comandos como Brillo y Contraste? Empujando el punto central de 50 a 25 (en valores de tinta), los otros valores varían menos cuanto más cerca de los extremos de blanco y negro se está. Se evita de este modo la acumulación de píxeles en los límites. En este caso, aclaramos los tonos medios bajando la curva. Si la viésemos en valores de luz, simplemente la empujaríamos hacia arriba.
Más interesante aún es la posibilidad de incidir de distinta forma en diferentes niveles de la imagen. Los píxeles con valores comprendidos entre A y B (entrada) salen con un rango tonal más reducido (salida), por lo que esta zona se ve perjudicada por el ajuste. Por otro lado, los píxeles entre B y C mejoran el rango tonal porque se les asignan más valores de salida. En suma, donde la curva se hace más horizontal, estamos comprimiendo el rango tonal, y donde se hace más vertical, lo descomprimimos, ampliando así el contraste y mejorando el detalle.
Los cinco reguladores del comando Niveles tienen su equivalente en la herramienta Curvas: los movimientos A y B realizan el recorte de negros y blancos; C y D suponen el recorte de los niveles de salida; E y F, finalmente, equivalen a oscurecer o aclarar los tonos medios con el deslizador gris.
De todas formas, muchas tomas sólo necesitan un rápido ajuste que resulta más sencillo y rápido de realizar con la opción Niveles. Y es que son pocos los programas que muestran en el comando Curvas el perfil del histograma para evaluar el recorte.
Un par de casos prácticos
Partimos de una imagen que tiene los tonos medios algo oscuros, como puede apreciarse en el histograma. Incluso si la vemos muy bien de tonos en la pantalla, podría interesarnos aclararla un poco para imprimirla, ya que en el papel se verá algo más opaca y oscura.
Ésta es la típica situación para un toque de gamma positivo:
También es frecuente, al escanear copias positivas, que se pierda detalle en los grises más bien oscuros pero que el resto de la imagen esté correcta:
En estos casos, es muy útil recurrir a una curva en dos pasos: en primer lugar, levantamos con decisión la curva cerca del extremo oscuro, hasta que apreciamos claramente el detalle en las zonas de sombra:
Como este movimiento estropea las zonas de luz, creamos un segundo nodo en la curva y lo acercamos al primero, de forma que frene el efecto en la parte alta:
Más posibilidades: jugar con el color
Un uso típico de la herramienta Curvas canal por canal es el de compensar una dominante de color. En el ejemplo hemos hecho lo contrario: provocar una dominante roja subiendo los valores de los tonos medios en R:
Esto y la variedad de trazados posibles dan mucho juego a la experimentación. Se pueden lograr rápidos efectos de color probando diferentes curvas en los canales:
Otra posibilidad es trazar la curva "a mano alzada" con el lápiz. Al hacerlo, llama la atención que la línea se va borrando por encima y debajo de la zona en la cual realizamos el trazo, dividiéndola en partes sueltas.
La explicación es fácil: al programa le podemos pedir que dos valores de entrada distintos tengan el mismo valor de salida, pero a un valor de entrada no le podemos asignar dos diferentes de salida (el programa no tiene criterio para dividir el grupo de píxeles). De este modo, podemos trazar curvas en forma de N, pero no en forma de Z. En otras palabras, no puede haber dos puntos de la curva alineados verticalmente.
Paulo Porta Paulo Porta es profesor de instituto. Imparte plástica y fotografía digital y es autor del manual 'Fotografía e Imaxe Dixital'.
Los artículos de la serie "Mapa de bits" se publican, normalmente, los días 15 y 30 de cada mes.

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