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RETOQUE ON-LINE

Adobe Photoshop Express: un divertimento con demasiado nombre

 
31
MAR 2008

Tal y como adelantó hace un año y tras varios meses de retraso, Adobe ha puesto en funcionamiento -por fin- Photoshop Express, una versión on-line gratuita de su popular programa de retoque fotográfico. Infinitamente más sencilla y limitada que la aplicación primigenia, la nueva herramienta permite almacenar fotografías en un espacio virtual y aplicarles sencillos retoques y efectos especiales.

Antes de echar un vistazo a las bondades -y los inconvenientes- de la recién llegada versión beta de Photoshop Express, merece la pena advertir que, a pesar de compartir el mismo nombre que el archiconocido software de retoque fotográfico de Adobe, ambos programas tienen poco o nada que ver.

Que nadie espere encontrar en Photoshop Express potentes herramientas de selección de imagen, composición por capas, paletas, pinceles o complejos ajustes de color y curvas de gama.

Photoshop Express es, de hecho, algo muy diferente: una aplicación que combina las funciones de álbum digital (almacenamiento de fotos, creación de álbumes y la posibilidad de compartir galerías) con algunas sencillas herramientas de edición. Eso sí, Adobe ha depositado en ella su más que contrastada experiencia en el segmento.

Entra por los ojos
Photoshop Express se presenta como una aplicación atractiva, sencilla e intuitiva, con una excelente interfaz basada en Flash y Flex, dos de los estándares más usados en el panorama de las webs interactivas. Cualquier usuario mínimamente familiarizado con Internet se encontrará cómodo usando esta aplicación.

El programa dispone de dos áreas claramente diferenciadas. Por un lado, se encuentra la galería virtual, y por el otro, las opciones de edición y retoque de fotografías.

Una vez formalizado el preceptivo registro en la web -una operación que dura apenas cinco minutos-, podemos empezar a subir fotografías.

Subir fotografías a la galería de Photoshop Express es rápido y sencillo.

La operación es muy sencilla: seleccionamos las imágenes que queremos añadir a la librería y las guardamos directamente en un álbum ya existente o en otro que podemos crear en ese momento.

El programa no permite, sin embargo, seleccionar directamente carpetas enteras, lo cual agilizaría sin duda el proceso de subida de las fotografías. Tampoco admite la gestión de fotografías de más de 4000 píxeles de lado -ya sea vertical u horizontal-, unas dimensiones que se corresponderían con las de una instantánea capturada con una cámara de 12 millones de puntos.

La galería de Photoshop Express permite descargar las fotografías a máxima resolución.

Un vez subidas las imágenes al espacio de 2 GB que ofrece Photoshop Express podemos, mediante intuitivas operaciones, organizarlas, hacer públicas nuestras galerías, compartirlas de forma privada a través del correo electrónico o de enlaces, e incluso incrustarlas empleando código HTML en otras páginas web.

La aplicación también ofrece pases de diapositivas de nuestras fotografías con atractivas animaciones en 3D.

Diferentes opciones para la presentación de diapositivas en Photoshop Express.

La galería puede gestionarse con mucha facilidad, y se agradece. Contribuye a ello la posibilidad de arrastrar y soltar las imágenes entre álbumes o de seleccionar varios archivos a la vez y borrarlos con las combinaciones de teclado habituales.

No obstante, se echa de menos -y mucho- un sistema de búsqueda de imágenes por etiquetas o palabras clave, algo a todas luces imprescindible si tenemos almacenado un gran número de fotografías en la librería virtual.

Photoshop Express puede sincronizarse con las galerías de otras webs, como Picasa o Photobucket.

Otra opción muy interesante es que Photoshop Express puede sincronizarse con otras conocidas galerías digitales como Picasa, Photobucket o la del boyante sitio de relaciones sociales Facebook.

No sólo aparecen nuestras fotografías almacenadas en estas cuentas, sino que también es posible editarlas. Cabe esperar, eso sí, que Adobe amplíe la compatibilidad a Flickr, una de las galerías más conocidas y usadas a día de hoy.

Un editor de bajos vuelos
En el apartado de la edición, la pantalla aparece dividida en tres claras zonas. En la parte superior, la aplicación conserva los atajos básicos para regresar a la gestión de las galerías o cerrar la sesión.

A la izquierda, dispuestas verticalmente, se encuentran todas las herramientas de edición divididas en apartados. La parte central queda reservada para la imagen con la que se está trabajando.

Algunas de las herramientas de retoque y edición.

Las herramientas son las justas y necesarias -ni más ni menos- para el retoque más básico de una fotografía. Así, el programa permite recortar y rotar la imagen, ajustar la exposición, el balance de blancos, la saturación o la nitidez, así como aplicar algunos efectos especiales, como los de distorsión, tinte o pintura.

Detalle de la herramienta de retoque "White Balance".

La aplicación incluye también dos herramientas para corregir defectos de la imagen, un reductor del efecto de ojos rojos y una suerte de herramienta de clonación -muy sencilla- que permite tapar zonas de la imagen con disimulo.

Al seleccionar cualquiera de los efectos, Photoshop Express muestra un panel mediante el cual podemos regular la potencia del mismo, bien mediante un deslizador o pulsando directamente sobre miniaturas que reflejan los efectos del ajuste en diferentes fases de intensidad.

En la parte inferior de la pantalla una serie de imágenes nos permite volver a cualquier estado de la edición.

Cada vez que realizamos un cambio en la fotografía la aplicación almacena una captura de pequeñas dimensiones. Desplegando un panel en la parte inferior de la pantalla, es posible retroceder a cualquiera de los estados de nuestro trabajo con tan sólo pulsar en una de estas miniaturas.

De la misma manera, los efectos que aplicamos sobre la imagen pueden desactivarse en cualquier momento mediante una casilla de confirmación. En definitiva, mientras no guardemos la imagen, no hay ningún paso en Photoshop Express que sea definitivo; siempre podemos volver atrás.

Una tira de miniaturas muestra de forma muy ilustrativa el impacto de un efecto sobre la imagen.

Teniendo en cuenta que se trata de una aplicación on-line, todos los ajustes que se hacen sobre la imagen resultan bastante solventes y se aplican -atención- con mucha rapidez. Tan sólo al ejecutar el efecto especial que distorsiona la imagen hemos notado una demora algo excesiva.

Concluidos los retoques, podemos guardar los cambios apretando el botón "save". Pero cuidado: en cuanto lo pulsemos, el programa sobrescribe -sin ningún tipo de confirmación- la imagen original con los cambios realizados. Es decir, no permite generar un nuevo archivo con la foto retocada para mantener de este modo la fuente original.

Derechos de autor bajo sospecha
Uno de los temas que más controversia ha causado tras el lanzamiento de Photoshop Express es su peculiar gestión de los derechos de autor. Y es que tal y como reza la licencia de uso del programa, todas las fotografías publicadas en Photoshop Express pasan a ser también propiedad de Adobe.

Es decir, el autor cede a la compañía una licencia perpetua, global y libre de derechos que permite reproducir, modificar, distribuir, adaptar, publicar y obtener beneficios de cada una de la imágenes guardadas en el espacio virtual de Photoshop Express.

Varios medios se han hecho eco ya del abuso que supone esta cláusula, y ante el aluvión de críticas recibidas Adobe ya ha anunciado que estudiará la posibilidad de modificar estas condiciones.

Más álbum que otra cosa
Como ya apuntábamos, Photoshop Express no hace honor a su nombre: nada queda de esa potente herramienta de edición. Adobe, en realidad, ha usado el nombre de uno de sus productos más populares para lanzar un álbum digital que, además, permite hacer pequeños retoques.

Superada la decepción inicial, hay que reconocer que, como galería virtual, Photoshop Express funciona de maravilla. Además, sus sencillas aunque resultonas herramientas de retoque fotográfico pueden revelarse útiles y divertidas para usuarios primerizos o poco exigentes en este terreno.

El problema es que Photoshop Express no aporta nada nuevo -mas allá de su propia y atractiva estética- con respecto a otras herramientas similares. Véase por ejemplo el caso de Picnik, el conocido editor de imágenes de Flickr, que ha pasado recientemente a estar disponible para todos los usuarios de esta conocida galería de imágenes.

Habrá que esperar si el salto de la versión beta a la edición final del programa conlleva mejoras y nuevas herramientas que permitan marcar distancias. De momento, lo que no hay que pasar por alto es que Photoshop Express es gratuito. Y ésta es, sin duda, una de sus mayores virtudes.

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