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Nueve más uno

10 accesorios para grabar mejores vídeos con nuestra cámara de fotos

 
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MAY 2012

Atrás quedan los tiempos en los que se debatía si las cámaras fotográficas de óptica intercambiable eran o no aptas para grabar vídeo en condiciones. Si bien todavía tienen muchas carencias y limitaciones para este menester, buena parte de ellas pueden subsanarse con la adquisición de los accesorios adecuados. ¿Cuáles? Este decálogo con los diez accesorios ineludibles para convertir nuestra cámara de fotos en una herramienta casi cinematográfica vierte algo de luz al respecto.

Trípode

Parecerá algo obvio a primera vista, pero el trípode, especialmente uno dedicado a la grabación de vídeo, no podía faltar en esta lista. Debemos asegurarnos de que sus patas sean sólidas y puedan regularse fácilmente y su rótula nos permita realizar movimientos panorámicos y verticales. Las mejores rótulas para la grabación de vídeo son las fluidas, que además de ofrecer cierta resistencia al movimiento ejercen una fuerza de retroceso que permite realizar transiciones más suaves hacia el punto inicial de giro. Igualmente aconsejable es que disponga de un ajuste de centrado de la cabeza para equilibrarla rápidamente (lo que comúnmente se denomina "hacer bola" o "burbuja"). De otra forma tendremos que usar la burbuja y las patas para realizar dicho proceso de centrado, una maniobra tediosa si nos encontramos sobre un terreno irregular.

El cabezal Manfrotto 701HDV es una muy recomendable opción para cámaras livianas. Cuenta con una rótula que proporciona movimientos muy fluidos y es ligero y compacto.

Ópticas manuales

Nadie duda de que la mejor compañía para una cámara fotográfica es un buen objetivo, y el vídeo no es distinto en este aspecto. Una óptica manual nos facilitará mucho el enfoque gracias al largo y suave recorrido del anillo dedicado a esta función. Si además cuenta con un anillo de diafragmado, nos será más fácil ajustar la exposición adecuada y modificarla mientras grabamos con mucha mayor fluidez.

Filtros ND

Puesto que no deberíamos obturar por encima de 1/50 de segundo cuando grabamos vídeo (por aquello de mantener el obturador a 180 grados), el uso de filtros de densidad neutra se hace sumamente necesario. Una buena alternativa si no queremos cargar con muchas unidades de diferentes densidades son los llamados progresivos o "fader". Funcionan como un polarizador (girando dos cristales que, al cruzarse, aumentan la densidad de filtración) y son muy prácticos, ya que con un solo filtro podemos disponer de densidades situadas entre uno y diez pasos. Pero tienen sus inconvenientes, como que tiñen ligeramente la captura o propician la aparición de extraños "viñeteos". Para evitarlo es aconsejable usar filtros neutros normales, siempre de cristal. Un kit de tres filtros de uno, dos y tres pasos es lo ideal, ya que podemos combinarlos para reducir hasta seis diafragmas.

En lo que se refiere a filtros la marca Tiffen es todo un referente. Fabricados con cristal de gama alta, constituyen una de las mejores -y más caras- opciones en este campo.

Visor LCDVF

¿Quién no ha experimentado lo complejo que es encuadrar, enfocar y exponer a plena luz del sol sirviéndose únicamente de la pantalla de la cámara? Lo mejor para evitar este engorro es acoplar una lupa o visor LCDVF directamente a dicho monitor trasero. Además de conseguir un mayor control sobre el encuadre, nos permite apoyar la cámara en nuestra cara y disponer así de algo más de estabilidad. Una versión más avanzada y de mayor versatilidad aún es el EVF o visor electrónico, que consta de una pequeña pantalla LCD de alta resolución conectada a la cámara mediante un cable HDMI. Este visor puede montarse en diferentes posiciones y aporta una mayor ergonomía. Algunos EVF cuentan además con sistemas de ayuda al enfoque, como el práctico "peaking".

El visor LCDVF Zacuto Z-Finder Pro 3x (en la imagen superior) y el electrónico Z-Finder EVF Pro. Dos de las alternativas mejor valoradas entre los profesionales del sector.

Micrófono externo

Gran olvidado por la mayoría de cineastas "amateurs", el audio es la mitad de la película. Y por desgracia, los micrófonos que incorporan las cámaras fotográficas no disponen de calidad suficiente. Además, captan el sonido del viento y todos los ruidos que nuestras manos hacen al operar la cámara. Si ésta dispone de conexión mini-jack, una buena solución es usar un micrófono externo. Esto no sólo mejoraría drásticamente la calidad del audio captado, sino que también nos permitiría instalar filtros -bien sean de espuma o pelo- para reducir el impacto del viento.

Diseñado específicamente para cámaras SLR, el Rode VideoMic Pro es compacto, manejable y ofrece una buena calidad de captación.

Grabador de sonido externo

El micrófono externo es una solución para aquellas situaciones en las que nos bastamos con una toma de audio de una calidad -digamos- más que decente. Pero si queremos conseguir los mejores resultados, y siempre que las circunstancias lo permitan, usaremos un grabador externo, esto es, un aparato autónomo exclusivamente dedicado a la captura de audio que cuenta con conversores profesionales y en el que podemos acoplar micrófonos de condensador, que requieren de alimentación propia y usan conectores XLR. Este sistema garantiza la máxima calidad de audio y nos permite obtener resultados profesionales a un precio bastante accesible. La única desventaja respecto al micrófono externo es que será necesario sincronizar audio y vídeo durante la edición, por lo que tendremos que activar también la captura de sonido de la cámara e incluso usar una claqueta o una simple palmada.

Un precio moderado y una buena calidad de sonido han hecho del Zoom H4n uno de los grabadores más populares entre los videógrafos.

Soporte

Uno de los mayores inconvenientes que tiene usar una cámara fotográfica para grabar vídeo es que su ergonomía no está concebida para ello. No son pocas las firmas que han sabido aprovechar este filón y ofrecen una amplia gama de soportes diseñados para facilitarle la tarea al camarógrafo. Los hay de todo tipo: de hombro, apoyados en el pecho, de tipo volante... Si lo que buscamos es movernos con facilidad y conseguir una mayor estabilidad, son muy recomendables los soportes de pecho, ya que son más ligeros y fáciles de transportar. Un estativo de estas características tiene que ser firme y de materiales duraderos; mucho cuidado, pues, con los soportes de precio sospechosamente bajo y dudosa calidad.

Entre los soportes de hombro, el Jag35 Street Runner combina un buen apoyo con materiales de calidad y es uno de los más asequibles del mercado.

"Matte box"

He aquí el primero de tres accesorios -los tres últimos de este decálogo- que podríamos considerar de uso más avanzado. Una de sus dos funciones consiste en alojar filtros -entre dos y tres- de formato cuadrado, bien sean de densidad neutra, degradado, color, difusión, etcétera. La ventaja de usar el "matte box" como soporte para filtros es que no tendremos que disponer de un juego de anillos para cada óptica, que muchas veces tienen diámetros diferentes. Su segunda aplicación -y a ella debe su nombre- es la de bloquear la entada de luces parásitas o reflejos en el objetivo. Es, en otras palabras, un parasol.

El CINEbox 4x4" de Shoot35 destaca por su gran versatilidad, su grandes palas y la posibilidad de acoplar en él hasta dos filtros simultáneamente.

"Follow focus"

Herramienta heredada del cine (donde incluso hay una persona que se dedica exclusivamente a su uso, el "foquista"), el "follow focus" brinda una mayor precisión y suavidad en el control del enfoque, además de una mejorada ergonomía gracias al aumento del recorrido del correspondiente anillo en la óptica. Y es que el seguimiento del foco es de vital importancia, pues dirige la atención del espectador. El "follow focus" no debe presentar ningún tipo de holgura; de lo contrario, nos será muy difícil conseguir movimientos de foco suaves.

También de Shoot35, el accesorio de enfoque manual CINEfocus presume de una fantástica calidad de construcción, robustez y fiabilidad.

"Slider"

Adaptación del clásico "travelling" del cine, uno de los grandes accesorios que se han sumado a la revolución del vídeo independiente es el "slider", un raíl que nos permite desplazar la cámara en sentido horizontal, diagonal o vertical. Es ligero y compacto, y abre las puertas a unas posibilidades creativas tremendas en lo que a movimientos de cámara se refiere. Hay muchos modelos: de fricción, por polea, electrónicos, con rodamientos... Los de fricción, más ligeros y económicos, otorgan una suavidad y fiabilidad mayores.

Robusto, de manejo suave y dotado de movimiento panorámico, el "slider" de Kietacam, una empresa española, se ha impuesto como una de las mejores opciones del mercado.

Enrique Pacheco es experto en la grabación de vídeo y la realización de "time-lapse" con cámaras SLR e imparte talleres en Islandia y España. Trabaja en exclusiva con Getty Images.

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