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Redacción.- Si bien los hechos transcurrieron justo antes de las fechas navideñas, el robo de casi 300 cámaras del centro que Nikon posee en Dusseldorf, capital del länder de Nordrhein-Westfalia, no ha trascendido en los medios especializados hasta bien entrado el nuevo año. El día 23, el medio on-line de información local Duesseldorf Today, publicado por el periódico Rheinische Post, comunicaba los hechos denunciados por Nikon a la policía.
Según estas fuentes, el robo se produjo entre las 13:00 y las 13:30 horas, justo en el tiempo descanso para la comida de los trabajadores del centro de Nikon. Al volver al lugar de trabajo, los operarios se percataron del robo de las cámaras, así como de un carretilla elevadora.
36.000 euros de recompensa
La división alemana Nikon publicó el día 3 de enero una carta en la que daba a conocer los hechos, según señala el portal neerlandés dcviews.com, además de ofrecer una recompensa de 36.000 euros a quien sea capaz de aportar una pista relevante y "pertinente" sobre las cámaras robadas.
En la carta, el fabricante señala que las 100 cámaras sustraídas del modelo Coolpix 2500 aún no estaban registradas, por lo que su localización resulta muy complicada. Nikon sugiere a quienes compren estas cámaras a vendedores "no fiables" que se pongan en contacto con la compañía.
Las 192 unidades del modelo profesional de lentes intercambiables D100, en cambio, estaban parcialmente registradas bajo un número de serie. En su carta, Nikon hace pública la lista de números de serie entre los cuales se encuentran los modelos robados.
Es precisamente el robo de este último modelo réflex el que supone un duro golpe para la compañía, pues el precio de venta aproximado por unidad es de unos 2.800 euros. La Coolpix 2500, destinada al usuario aficionado, tiene un precio de mercado de cerca de 300 euros.
Más información acerca de esta noticia:
- Noticia publicada en Duesseldorf Today (en alemán)
- Carta de Nikon sobre el robo publicada en dcviews.com (en alemán)

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